Álvaro Benito, un triunfador reconstruido sobre escombros

GranadaDigital entrevista al analista y comentarista de fútbol antes de su charla en la 'Fuckup Nights' organizada por la AJE este jueves

Alvaro benito foto
Álvaro Benito | Foto: Gabinete
AvatarManuel Ruiz Pérez @manuelruizgrx
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Álvaro Benito (Salamanca, 1976) es uno de los personajes del momento. El que fuera futbolista de la primera plantilla del Real Madrid a mediados de los noventa es ahora comentarista y analista de fútbol en distintos medios de comunicación donde aporta matices que solo están al alcance de quienes conocen de verdad los entresijos del deporte rey. Y todo ello después de haber triunfado en el mundo de la música con Pignoise.

Este jueves, Álvaro estará en la charla de ‘Fuckup Nights’ organizada por la AJE en Granada para contar con detalle la historia de un futbolista malogrado por culpa de una lesión que arruinó su futuro como deportista de élite.

Nos hemos querido adelantar a la charla para conocer un poco más en profundidad a un referente para todo aquel que ame el fútbol y la comunicación. Y hemos podido descubrir que Álvaro amasa una gran cantidad de dos ingredientes casi en extinción: naturalidad y espontaneidad.

Este es el resultado de su radiografía de corazón:

¿Futbolista, cantante, actor, entrenador, comentarista y analista en medios de comunicación… cómo se presenta Álvaro Benito a un desconocido?

(Ríe). Pues cuando alguien que no me conoce me pregunta, no sé muy bien qué decir, hago muchas cosas. La verdad es que la vida me ha ido llevando casi de forma inesperada a ciertas puertas que se abrían cuando otras se cerraban. Viéndolo con la perspectiva del tiempo me considero un privilegiado por encima de todo, incluso a pesar de tener que abandonar el fútbol estando donde estaba y tan joven. Eso sí, actor no soy; aparecí en ‘Los hombres de Paco’, pero era un sufrimiento más que otra cosa, porque no tengo formación ni talento, aunque lo disfruté. Me sirvió para decirme a mí mismo “si soy capaz de ponerme a interpretar delante de una cámara, soy capaz de cualquier cosa”.

¿Qué es lo mejor que guarda entonces de aquella experiencia?

Aquello me sirvió para vencer los miedos, los temores a sentirse ridículo, pues ese es el mayor temor que puede tener una persona. Yo lo tenía y pensaba que no estaba preparado para esto. No se puede estar siempre pendiente del qué dirán. No le puedes gustar a todo e l mundo.

¿Qué le gusta más, la radio, el periódico o la tele?

Me gusta todo, porque hay que tratarlo de manera diferente, pero si me preguntas cuál es mi fortaleza, diría que es analizar un partido a tiempo real. Analizar la previa y el post siempre es más sencillo, claro.

¿Su capacidad analítica la basa en la experiencia y conocimientos propios del deporte o hay algo más?

Me gusta mucho estudiar el juego y lo entrenadores. Ya lo hacía cuando ejercía de entrenador durante 6 años de manera consecutiva. La preparación diaria para analizar a tu equipo y tus rivales, y lo que aprendes de los mejores, te da capacidad analítica. Cuando me toca comentar sobre ciertos equipos me los preparo muy bien: qué sistema usan, cómo defienden, cómo atacan, todo. Lo más importante es que intento acercar el trabajo del entrenador al aficionado, porque es algo muy desconocido. La gente tiende a simplificar lo que es un entrenador y es algo complejo. La gente ve el fútbol para entretenerse y hay que encontrar el punto medio entre acercar los entresijos del juego y entretener.

¿Qué le falta por hacer?

(Ríe). Siempre he sido un soñador. Siempre me pongo objetivos que pienso que son inalcanzables y los acabo consiguiendo. Me encantaría ser entrenador profesional al más alto nivel. Es difícil porque tienes que pasar por ciertas etapas que, por mi situación profesional actual, son difíciles de hacer ahora mismo. Me encantaría entrenar algún día en el Bernabéu.

Si pudiera volver atrás en el tiempo, ¿cambiaría algo de lo que ha hecho hasta ahora?

No, nada. Tampoco tiene sentido. Todo lo que ha pasado, lo bueno y lo malo, es lo que me ha llevado a ser la persona que soy. Claro que me gustaría no haberme lesionado, o de haber pasado que no hubiese sido en la segunda temporada en el primer equipo, que hubiese sido más tarde. Eso me habría servido para ver dónde estaba mi techo como jugador.

¿Qué es lo que más aprendió durante la lesión?

Aprendí muchas cosas. El fútbol es un micro mundo, una burbuja en la que estás metido. Te subes y no te das cuenta de lo que hay fuera, y ya no te cuento cuando estás en el primer equipo del Real Madrid. Con la lesión, aterrizas en el suelo y lo ves desde la puerta de al lado. Te das cuenta de que estás prácticamente solo cuando las cosas se tuercen cada vez más y te agarras a tu fortaleza y a tu familia. Nunca he buscado la autocompasión y siempre he tratado de mirar hacia adelante, solucionar el tema médico, hacer vida normal y luchar por volver al deporte. Esas eran mis metas diarias.

¿Le duele todavía haber salido del Real Madrid? ¿Volvería a decir lo que dijo y provocó su salida?

No guardo ningún rencor por la decisión tomada. Entiendo que consideraron que mis palabras eran lo suficientemente duras como para que no siguiera perteneciendo al club como profesional, pero el Real Madrid me lo ha dado todo. Gran parte de mi vida tiene sentido gracias al Real Madrid. Me vine con 14 años a estudiar y jugar al fútbol, llegué al primer equipo y luego a entrenador. Supongo que sí, lo volvería a decir, porque, como todos los madridistas, estaba más dolido de lo normal y el sentimiento pues a todos nos invade. Podía haber elegido unas palabras más prudentes, sin duda, pero estaba dolido como todos. Lo que no hay es dudas sobre mi madridismo, siempre voy a desear lo mejor para el equipo. Sigo pensando que se sobreentiende que una crítica mía no es con mala intención, sino para emitir un juicio sobre lo que estaba pasando y buscar una reacción. No estoy dolido y lo entiendo perfectamente, aunque se podía haber solucionado de otra manera, porque hablando se entiende la gente.

Dicen que era mejor que Guti y Raúl…

Éramos tres zurdos de la misma generación con características muy diferentes y complementarios entre sí. No éramos competencia de posición ninguno y podríamos haber hecho una carrera larga en el Madrid los tres si no hubiese pasado nada raro, pero poder igualar la carrera que tuvo Raúl es muy difícil, pues cuando llegó a profesional multiplicó su rendimiento y ha tenido una de las mejores carreras de los deportistas españoles; el listón estaba muy alto. En cuanto a mí, hay gente a la que le gustaba mucho mi fútbol porque era muy vertical, con desborde, pero era un jugador de equipo, siempre me educaron para que primara el colectivo. Está feo que yo lo diga, pero los tres éramos muy buenos y teníamos condiciones para hacer carrera larga en el club.

¿Con qué jugador actual podría compararse?

Tengo similitudes con Marco Asensio. Era potente, buen golpeo, buen regate. Yo quizá era más regateador y explosivo y él más potente. Hay muchas similitudes incluso en la forma de conducir el balón. Ya me lo han dicho más de una vez.

¿Quién es su referente en el periodismo deportivo nacional?

No tengo ninguno en especial, voy aprendiendo de todos. He tenido la fortuna de trabajar con los líderes del gremio en este país y todos son gente muy buena. No soy periodista y procuro leer a los demás para mejorar, y creo que así ha sido porque cuando te empeñas en algo es como todo en la vida, hay que echarle horas. A la hora de comentar los partidos me fijo en Jorge Valdano, Robinson, gente que lleva mucho tiempo haciendo comentarios al lado del narrador. En radio, mi figura es diferente y tengo la fortuna de haber trabajado con Manu Carreño, Dani Garrido, Jesús Gallego, Pedrerol y cada uno en lo suyo es el número uno. Mi objetivo cuando intervengo es acercar el juego al aficionado. Sería ideal que la gente se interesara más en saber por qué pasan las cosas y en el juego en sí. Si la gente estuviera más educada en ese sentido, sería más compresiva con el entrenador y el deportista y disfrutaría más.

¿Eso significa dejar la parte pasional un poco de lado?

Lo pasional tiene que estar, a mí también me apasiona mi equipo y quiero que gane, pero que se entienda el deporte sin ser irracional. La pasión no se debe perder nunca, pero la pasión bien entendida. Se falta mucho al respecto cuando el resultado no llega. En otros deportes no pasa y en el fútbol está muy interiorizado el insulto. Me parece sorprendente y se debería trabajar en ello.

¿Qué consejos daría a los que están empezando en este mundillo?

Yo no soy nadie para dar consejos. Si realmente te apasiona lo que haces y quieres progresar, hay que formarse a tope, ver mucho fútbol y aprender cada vez más. En cualquier medio profesional que he estado es lo que siempre intento: aprender todo lo que puedo, mejorar, tener capacidad de autoanálisis y autocrítica y saber en qué tienes que mejorar y ponerte metas altas. Así tiene que ser en la vida, el único motor tiene que ser uno mismo y querer mejorar. Este trabajo nos apasiona y somos unos privilegiados, entonces no nos cuesta trabajo echarle horas e intentar mejorar. El día que esto se convierta en ir a la oficina nada más lo dejaré de hacer, porque me tiene que apasionar. Me siento un privilegiado.

La última es obligada, ¿cómo ve al Granada?

Lo veo fenomenal, está haciendo una temporada muy por encima de las expectativas. Diego Martínez ha tenido una aparición espectacular en LaLiga. Ya está en puestos más normales, pero todos pensábamos que iba a estar luchando por no descender. Si en las próximas jornadas es capaz de sacar puntos, no va a sufrir al final, lo cual me parece una hazaña para un recién ascendido. Es un equipo agresivo, que concede poco a los rivales. Carlos Fernández siempre me ha gustado mucho y creo que está jugando muy bien. La pareja de centrales me está encantando al igual que Yangel o Montoro, que estaba espectacular hasta la lesión. Diego está consiguiendo sacar petróleo de los jugadores que tiene.







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