El Realejo vuelve a vivir una jornada reivindicativa sin coches

Molinos, epicentro del barrio, volvió a cortarse al tráfico rodado para una nueva edición de 'Vive tu calle'

Portada Realejo
La calle, cortada al tráfico de forma excepcional | Fotos: G.O.
Guillermo OrtegaGuillermo Ortega
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Estuvo un poco más desangelada que sus dos precedentes. Es bastante posible que los negros nubarrones desanimaran a algunos que tenían pensado ir, pero el objetivo básico se cumplió y la calle Molinos, una de las principales arterias del barrio del Realejo, volvió a sentir qué es eso de vivir sin coches, algo a lo que no está nada acostumbrada.

‘Vive tu calle’, organizada por la asociación Por un Realejo Habitable, mezcló los elementos reivindicativos con los lúdicos. Aquí y allá se veían carteles con alusiones (despectivas, huelga decirlo) hacia el exceso de tráfico, los humos y sus consecuencias, especialmente para los niños. A ese espíritu se unió el colegio público José Hurtado, que colgó un cartel en la puerta principal reclamando que no se permita circular por esa calle a más de veinte kilómetros por hora.

Pero también hubo gente bailando en la calle, aunque no de un modo muy convencional sino más bien aproximándose a eso que llaman expresión corporal. Y música, menos que en la edición de junio pero la hubo. Dúo of Us hicieron un set acústico con buenas guitarras y logradas armonías vocales. Y sí, versionaron a The Beatles, algo que ya hacía sugerir su nombre, una derivación de un tema del cuarteto británico.

Dúo of us puso la música directo con un notable set acústico

Además, hubo talleres de todo tipo, quien lo tuvo a bien pudo someterse a un masaje profesional, abundaron los puestos de artesanía, se jugó al ajedrez, a algunos les dio por vestirse de época para recordar quizás que éste es un barrio antiguo, con historia y solera y, en definitiva, hubo actividades para todos los públicos sin que ningún coche lo impidiera. Los que accedieron hasta la Plaza del Realejo fueron desviados hacia la calle Santiago, que durante unas horas cambió el sentido de la circulación.

Dos mujeres ataviadas con trajes de época



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