Seis piscinas y cascadas naturales para refrescarse este verano en Granada

El patrimonio natural de la provincia ofrece aguas transparentes y frescas que emanan de la tierra desde Otívar hasta Orce

Salto del agua 'Las Chorreras' de Río Verde
Salto del agua conocido como 'Las Chorreras' de Río Verde (Otívar) | Foto: Junta de Andalucía
Ángeles LópezÁngeles López
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Los municipios del interior ofrecen múltiples opciones que bien podrían parecer sacadas de una película o ser propias del mismo Caribe. Si este verano los residentes y visitantes de la provincia buscan un tipo de plan para combatir las altas temperaturas que se aleje de las playas de la Costa Tropical, tienen la alternativa perfecta en las piscinas naturales: cuerpos de agua que emanan de la tierra, generando paisajes inigualables.

En el interior, cerca de Los Guájares, concretamente en Guájar Alto, encontramos una pequeña poza conocida como la ‘Poza de Los Paules’. Se trata de una zona recreativa donde se puede disfrutar de las aguas cristalinas del Río de la Toba. La ruta que abraza este río transcurre por las tres localidades de Los Gúajares, rodeada de típica vegetación mediterránea además de molinos aceiteros y harineros.

El pintoresco paisaje conocido como ‘Las Chorreras’ pertenece al sendero de Río Verde, parte del Parque Natural Sierra de Tejeda, Almijara y Alhama y situado a las afueras de Otívar. En él, se descubre una cascada de unos 25 metros de altura desde los que va cayendo el agua hasta remansar en la tierra en una poza que la recoge. Aquí es posible darse un buen baño rodeado de paredes de roca caliza que permite la formación de grutas. Debido a esto, ofrece una singularidad, se puede acceder a una oquedad en cuyo interior se encuentran formaciones kársticas, estalactitas y estalagmitas. Este paisaje se forma por la disolución constante de las rocas mediante la acción de la lluvia, que tiene elementos ácidos que disuelven la cal de las rocas. En cuanto a la fauna, destacan las especies de aves como la perdiz, el cernícalo o el pinzón. Entre los mamíferos, es posible cruzarse con algún zorro en la zona.

Como si de un balneario se tratase, las aguas de Fuencaliente de Orce cuentan con un alto contenido de minerales alcalinos y fluyen a una temperatura constante de 21 grados centígrados con un caudal de 80-100 litros por segundo. El ecosistema del pueblo al que da nombre está poblado por los barbos, próximo a las orillas en época de verano esperando su alimento a través de la corriente que se genera. Si se planea pasar el día en este destino es posible, ya que se ha construido un complejo recreativo con áreas sembradas de césped. Cuenta con espacios y merenderos para realizar barbacoas y áreas deportivas con mini-basket y pista de tenis.

Una de las cascadas más exuberantes la encontramos en la Junta de los Ríos Pórtugos, en el llamado ‘Tajo Cortés’. Zona rodeada por un pinar, es un lugar para disfrutar de la naturaleza y deleitarse con las vistas desde su mirador y, a la vez, aprovechar igualmente su zona de merendero y descansar. La famosa fuente agria es uno de los lugares de visita obligada ya que se dice que el agua de su manantial posee magníficas propiedades curativas. Adquiere esta denominación de un manantial de aguas que contienen hierro y le dan ese aspecto rojizo. La fuente se encuentra en el lugar conocido como Castañar de la Virgen. Cerca del lugar, se encuentra la ermita de la Virgen de las Angustias, del siglo XVIII. Es uno de los puntos más altos de la Alpujarra granadina y de los descensos de barranco más representativos.

En Jerez del Marquesado confluyen las aguas del Barranco del Sabinar y las aguas del Barranco de las Cabañuelas formando el río Alcázar. Sus aguas proceden de Sierra Nevada, cristalinas y frescas. Este municipio alberga un importante patrimonio histórico, con un rico conjunto de casas moriscas, molinos, restos de fortificaciones de la Edad Media y baños árabes. En el área recreativa del Barranco de la Tizná, a 12 kilómetros del pueblo, podremos encontrar sitio para hacer picnic con barbacoas, mesas y asientos de piedra, una zona infantil y aparcamientos. Por aquí, también se pueden contratar rutas de senderismo a pie, en bicicleta o a caballo. También encontraremos un mirador cerca de la casa forestal ‘Los Moralillos’ desde el que observar el pueblo y la sierra al fondo al que podremos acceder por la carretera que se dirige a Guadix.

Para terminar, si queremos seguir disfrutando de las aguas de Sierra Nevada como las mencionadas anteriormente, no podemos dejar de pasar por ‘Las Chorreras del Molinillo’. Comprenden la cascada más grande, espectacular y de gran altura que se aprecia en la zona. Como si de una película se tratase, es posible pasar por ella mediante un hueco en las rocas sin mojarnos. En el cauce del río Dílar también se pueden observar pozas en las que refrescarse de igual manera. Se puede acceder a ellas tomando el telecabina desde Pradollano o haciendo una ruta a pie desde La Hoya de la Mora si queremos caminar en torno a 20 kilómetros por sus parajes.





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