IML Granada: 65 años ‘speaking english’ en Granada

Jonathan Baum, director de la academia, hace un recorrido por los 65 años de negocio en paralelo a la ciudad de Granada

Entrevista a Jonathan Baum director de IML Granada
Jonathan Baum, director de la academia | Foto: Antonio L. Juárez
María GonzálezMaría González
2

Jonathan Baum, director de IML, llegó con once años a Granada. Fascinado por la ciudad, lleva toda su vida viviendo a caballo entre Inglaterra y España. Su intención de expandir las fronteras de la academia le llevó a volver a la capital tres meses para probar, ya va a hacer 30 años aquí. No fue sin embargo la primera de inglés en Granada, tal y como cuenta Baum, ya antes de la Guerra Civil, en plena República se tiene constancia, tal y como apunta Baum, de un primer centro de estudios, concretamente en la zona del Aliatar, 20 años más tarde apareció Mangold, lo que se conoce ahora como IML Granada. La Granada de 1954 poco o nada tenía que ver con la de ahora, entre risas Jonathan apunta a que lo único que no ha cambiado son las campanas de la iglesia que se oyen desde el primer piso de Puerta Real 1, dónde se sitúa la academia desde entonces.

Pregunta: ¿Cómo llegan unos ingleses en 1945 a Granada?

Respuesta: Llegué a Granada en el invierno de 1954 junto a mis padres y mi hermano. En principio porque mi padre tenía interés en conocer Andalucía, pasamos aquí dos meses y se enamoraron de Granada. Entonces decidieron quedarse, no vendieron su casa en Londres por si el experimento fallaba y solo se trataba de unas vacaciones extendidas. Nos gustó tanto la vida en Granada que cuando llegó septiembre decidieron alquilar una casa en la Calle Molinos y mi hermano y yo entramos en el colegio.

P: ¿Cómo era la vida de un niño inglés en esa época en la ciudad?

R: Granada era una ciudad básicamente agrícola, lo que fue un cambio tremendo para dos niños criados en Londres. Yo pensaba que los huevos eran duros, nunca había visto una vaca. Aún hoy me emociona ver la montaña, nunca había visto una panorámica de un pueblo. En cuanto pude aprendí a esquiar y hacer alpinismo pasaba mucho tiempo en la sierra, la conocía muy bien. En el colegio nos acogieron muy bien, nosotros no sabíamos español y nos sentábamos detrás como libres oyentes. Así fue como aprendí el idioma, oyendo a los demás hablar y jugando con los niños en el colegio. Es curioso, porque éramos los primeros ingleses que llegaban a la ciudad, muchos nos preguntaban qué hacíamos en Granada, nosotros siempre contestábamos de la misma forma: porque nos encanta la ciudad.

P: La ciudad y las costumbres seguro que también era muy diferentes

R: Mi madre siempre contaba la primera vez que se encontró con el lechero. Una polvareda apareció al final de la calle, era el lechero con sus cabras, para ordeñarlas en el momento y darte la leche que necesitases. Esa era la Granada de 1954, era una Granada muy diferente. Es muy interesante cómo ha evolucionado la clientela. La sociedad de la época era muy diferente sobre todo para la mujer, recuerdo una profesora, Joaquina Eguaras, lo que tuvo que luchar para poder entrar en la Universidad de Granada. Las mujeres tenían que venir acompañadas de alguien, de su madre, su abuela, su cuidadora. Mi padre siempre insistió en que las clases debían ser mixtas, es gracioso porque hay mucha gente que me dice que se conoció en la academia. Fuimos revolucionarios, mi madre llevaba pantalones, fumaba e iba en moto.

P: ¿Cómo empieza esta aventura?

R: En esa época mis padres decidieron quedarse a trabajar. Había una editorial muy importante en Madrid, Mangold, que editaba libros en inglés y tenía varias academias, y el señor Mangold le ofreció a mi padre la posibilidad de abrirle una academia y que la llevara. Y así fue como comenzó esta aventura, no hemos cambiado la ubicación en todos estos años. Ahora se llama IML Granada, pero mucha gente de la ciudad la sigue conociendo como «el Mangold», ya se sabe que cuando se pone un nombre en Granada, se queda para siempre.

Entrevista a Jonathan Baum, director de IML Granada
4 de octubre de 2019, Granada, Andalucia, España
Foto Antonio L Juárez

P: ¿ Qué diferencia hay entre los métodos de enseñanza de ahora a los de hace 65 años?

R: Las formas de dar clase han cambiado mucho en 65 años. Mi madre era tremendamente exigente, los niños y no tan niños lloraban en las clases, a día de hoy eso sería inconcebible. La exigencia sigue siendo marca de la casa, pero adaptado al siglo XXI. La calidad es primordial en nuestro método de enseñanza, estoy seguro de que ese es el truco para llevar tantos años en Granada.

P: ¿Cómo han sido estos 65 años de la academia en Granada?

R: Han sido unos años maravillosos. Tanto que a mí todavía me cuesta jubilarme, me gusta lo que hago, me gusta lo que hemos hecho y me gusta lo que estamos haciendo. Tres generaciones de granadinos han aprendido inglés con nosotros, todo el que ha visto que era imprescindible el inglés para abrirse al mundo ha recurrido a esta academia. Quien quería salir fuera de España para crecer profesionalmente necesitaba el inglés y eso no ha cambiado a lo largo de los años.

P: ¿Cuál es el secreto después de tantos años?

R: Aquí no se trata de llenar las clases de gente, sino de que se aprenda inglés y por eso era y es tan importante no renunciar a la calidad. IML es una academia tremendamente sólida, en los 80 se plantearon venderla o que yo siguiese con el negocio. Yo vine para tres meses para ver cómo era esto, y 30 años después sigo aquí. Si es verdad que he tenido que pasar la vida a caballo entre Inglaterra y España. Mi idea fue abrir al mundo la academia, y ese fue el único motivo por la que me quedé con ella. En los 80 empecé una política de expansión, no solo con la academia sino con la certificación de Cambridge, lo que supuso una explosión. La tremenda expansión que hemos tenido en los últimos 15 años se debe a la enorme demanda del inglés en todas las empresas, un imprescindible para optar a cualquier trabajo. Muchísima carretera, hablar con gente, presentaciones en colegios o en academias han convertido a IML en referente, no solo en Granada sino en toda España. Todo el mundo me dice que debería de escribir un libro, quizá algún día lo haga, me lo pensaré.



Comentarios

2 comentarios en “IML Granada: 65 años ‘speaking english’ en Granada

  1. «de vería»??? Por favor, DEBERÍAN repasar la ortografía

  2. Avatar

    “A recurrido a esta academia”
    POR FAVOR, REVISEN LA ORTOGRAFIA

Deja un comentario