Expertos piden de manera urgente un comité de evaluación del Covid-19 independiente y multidisciplinar

El grupo de especialistas, del que forma parte Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, publica su segunda carta en The Lancet

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Imagen de archivo de un grupo de sanitarios realizando pruebas a un enfermo de Covid-19
Patricia VázquezPatricia Vázquez
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Una veintena de prestigiosos epidemiólogos y expertos en salud, entre los que se encuentra Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, se han unido para pedir de manera urgente un comité de evaluación que pueda analizar la respuesta que el Gobierno central está dando a la pandemia originada por el Covid-19. Esta petición la han realizado a través de una carta -la segunda desde agosto- que ha publicado la revista revista médica británica The Lancet.

En ella, los especialistas hacen hincapié en que hay que evaluar “de forma independiente su respuesta al Covid-19”, habida cuenta de que se está produciendo un resurgimiento de las infecciones por este virus en España, con algunas de las peores cifras de Europa. “Hay que identificar las áreas donde es necesario mejorar la salud pública y el sistema de atención sanitaria y social”, argumentan.

“Aunque recibimos un amplio apoyo de más de 50 sociedades científicas y asociaciones que representan a las comunidades profesionales de la salud pública, la medicina y la enfermería, ahora es necesario definir dicha evaluación en términos de su oportunidad, alcance y liderazgo”, por lo que sugieren tres requisitos y cuatro principios rectores, “que creemos que aseguraría una evaluación independiente exitosa”.

El primer requisito es la urgencia, ya que la evaluación debe comenzar “de inmediato e informar periódicamente” hasta el final de la pandemia.

“En un país donde las tensiones políticas son altas, el segundo requisito es el apoyo generalizado de partidos políticos, asociaciones científicas, profesionales de la salud, pacientes y cuidadores, la sociedad civil y la sociedad en su conjunto”, explican y recuerdan que la reacción a su primera carta fue “positiva entre todas las partes interesadas”, por lo que animan a los gobiernos a “capitalizar ese consenso”.

Como tercer requisito, proponen un compromiso firme por parte del Gobierno Central y los gobiernos regionales de escuchar las recomendaciones propuestas en la evaluación y actuar en consecuencia.

Respecto a los principios rectores con los que, según estos expertos, se garantizará un proceso exitoso, indican que “el más importante es el de la independencia de los miembros del comité de evaluación“, ya que las personas que seleccionan a los miembros del equipo de evaluación y los propios miembros “deben ser independientes del gobierno, no haber trabajado en el gobierno y no tener intereses en competencia”. Por eso, proponen un comité de selección formado por académicos españoles independientes, tanto en España como en el extranjero, y expertos internacionales.

La “cultura de no culpar” sería el segundo requisito que plantean, con el objetivo de proporcionar recomendaciones que puedan mejorar la situación sin repartir culpas.

Como tercer requisito, hablan de que el equipo de evaluación debe tener un equilibrio de género y ser multidisciplinario “para evitar el pensamiento de grupo y para promover una evaluación crítica más amplia”.

En cuarto lugar, “la evaluación debe tener un alcance amplio”, analizando los efectos sanitarios, económicos y sociales con aportes tanto del Gobierno central como de las comunidades autónomas, dado el alto nivel de competencias descentralizadas.

Como consecuencia, este grupo de expertos indican que la organización de la evaluación se puede realizar según la evaluación propuesta por Organización Mundial de la Salud (OMS); según el modelo de grupo de parlamentarios de todos los partidos utilizado en el Reino Unido, o tal como se realizó la investigación en el estado de Victoria (Australia).

“Una propuesta podría ser seleccionar un panel de expertos apoyado por un equipo científico que sea responsable de recolectar y analizar la evidencia. Los grupos de trabajo y una convocatoria de pruebas también podrían complementar ese proceso, con la participación de las sociedades científicas pertinentes que representan a los profesionales de la salud y otros profesionales, las organizaciones de pacientes y la sociedad civil en la provisión de pruebas y conocimientos especializados”, apuntan en el artículo publicado en The Lancet, donde terminan animando al Gobierno central y a las Comunidades Autónomas “a sacar adelante esta evaluación, que podría convertirse en un ejemplo a seguir por otros países” para superar la pandemia del Covid-19.







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