Antonio León: “Estoy convencido de que la banca digital nunca va a eliminar la parte presencial”

El presidente de Caja Rural de Granada analiza la excelente situación financiera de la entidad y explica los proyectos de futuro, como la ampliación a Murcia y Cádiz

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Antonio León, presidente de la Caja Rural de Granada | Fotos: Daniel Bayona
Juan Prieto Manu BayonaJuan Prieto Manu Bayona
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Es ingeniero agrónomo, pero los vaivenes de la vida le han llevado a presidir una entidad bancaria. Antonio León (1955), nacido en Laborcillas, una pedanía de Morelábor, en la comarca granadina de Los Montes, se hizo cargo de la presidencia de Caja Rural de Granada casi veinte años después de entrar a trabajar en la entidad. Y lo hizo en un momento muy delicado, en 2008, justo cuando comenzó la última gran crisis económica de este país.

Hombre sencillo, amante de la música clásica, ávido lector y seguidor incondicional de la radio, Antonio León no es un personaje muy popular, que habitualmente aparezca en las fotos de los medios de comunicación o en los actos sociales. En ese sentido está alejado de la primera línea, lejos de los focos, pese a ser el gran artífice de los excelentes resultados de la entidad bancaria en los últimos años, con especial mérito a haber sorteado la crisis con suficiencia. Ahora, está recogiendo los frutos de su gestión con diferentes reconocimientos, como que la revista Forbes sitúe a Caja Rural de Granada entre las mejores entidades de España o la obtención del sello Aenor.

El presidente atiende a GranadaDigital en el edificio de los servicios centrales de la entidad, un despacho sencillo y mucho menos ostentoso de lo que uno podría esperar del máximo dirigente de una entidad bancaria de éxito. Durante la charla se muestra reflexivo y mantiene un tono muy sereno, sin altibajos, transmitiendo mucha seguridad en todo momento.

Pregunta (P). Un informe de la revista Forbes incluye a Caja Rural de Granada entre las cuatro mejores entidades financieras del mundo que operan en España. Además, líderes de las que tienen el mayor volumen de negocio de manera presencial. ¿Qué supone para ustedes esta calificación?

Respuesta (R). Sin duda, para nosotros es una excelente noticia que también supone una enorme responsabilidad. No se trata de aparecer un año en la revista Forbes, sino que hay que mantener para siempre los motivos por los que se ha aparecido, y no bajar la guardia. Por otra parte, hay que agradecer a quien ha hecho posible que eso sea así. Forbes reconoce que tenemos muy buenos productos, con una banca online muy buena y ágil, pero entra en algo que es responsabilidad de cada uno de los 746 empleados que tiene la Caja Rural de Granada, y es que se atiende y se informa muy bien, y se presta un gran servicio. Por tanto, el agradecimiento a nuestros empleados porque ellos son los que han conseguido que aparezcamos en Forbes. Hay que estar orgullosos de su implicación y compromiso, demuestran que sienten a su empresa y que se desviven por sus clientes.

“Trabajamos por compaginar la banca online y la presencial”

P. ¿En qué punto se encuentran como banca digital?

R. Tenemos nuestra propia compañía de servicios informáticos que se llama RSI, que es del grupo de cajas rurales que pertenece a la asociación. Esta empresa es la que se encarga de prestarnos todos los servicios informáticos y la responsable de la situación de nuestra banca digital. Afortunadamente, esta es muy intuitiva, fácil y ágil de operar y permite todas las operaciones posibles. Nuestro servicio de banca online es comparable a cualquiera que hay ahora mismo funcionando en España y, lo que es muy importante, perfectamente adaptada al teléfono móvil, que es la gran herramienta del futuro. Nos sentimos muy satisfechos del servicio que ofrecemos. Por otra parte, prácticamente todos los cajeros de Caja Rural de Granada son multifuncionales. La banca digital es algo que nos ocupa y preocupa, y entendemos que debemos estar ahí, pero con un matiz muy importante. Estoy convencido de que nunca la banca digital va a eliminar la parte presencial. Es cierto que las operaciones repetitivas serán online, porque es más ágil, evita errores y costes, pero la parte más importante de cara al futuro de las relaciones entre banca y cliente, que va a ser el asesoramiento y la información, no va a desaparecer nunca. Verse las caras, conocer al cliente y que ellos te conozcan eso, en mi opinión, no va a desaparecer nunca. Difícilmente una máquina te va a asesorar como una persona. Por eso nosotros trabajamos en compaginar la banca online con la presencial. Y, en ese sentido, tenemos que asumir quiénes somos. Una banca pequeña, local, que trabajamos mucho en el medio rural y que ahí todavía, y ojalá que, durante mucho tiempo, las relaciones personales y presenciales siguen siendo muy importantes. Y esa característica no queremos perderla nunca.

P. ¿Qué significa también para ustedes obtener el sello Aenor de asesoramiento en patrimonio personal y ser la única caja rural de España que cuenta con esta certificación?

R. Un reconocimiento de que lo que hacemos, lo hacemos bien. Que lo tenemos todo esquematizado, programado, normalizado y no se deja nada al azar. Que cuando nos sentamos con un cliente hacemos todo lo posible por asesorarlo y ofrecerle el mejor producto que a él le conviene. En ese sentido, que una empresa de certificación te reconozca que se cumplen todas las pautas necesarias antes de que un cliente contrate un producto, y que luego hay un seguimiento de esa contratación para que en cualquier momento el cliente sea consciente y pueda tomar sus propias decisiones con los asesoramientos oportunos, es lo importante para nosotros de Aenor. Cuando las cosas se hacen bien, no deja de ser un reto seguir haciéndolo bien.

“Con nuestra presencia, la provincia de Granada queda fuera de la exclusión bancaria”

P. Caja Rural de Granada y Diputación ya han instalado cajeros en municipios que no disponían de ningún servicio bancario. En total, serán 36 localidades de la provincia las que se verán beneficiadas por este convenio. ¿Se acabará de esta manera con la exclusión bancaria en la provincia de Granada?

R. Queremos que en lo que queda de mes estén instalados cajeros en esas 36 localidades de la provincia. Pero no creemos que se vaya a evitar la exclusión bancaria por poner un cajero automático. Por eso, nuestro compromiso no sólo es instalar el cajero e ir cada quince días a reponerlo. Ligado a la instalación del cajero va el compromiso real y, así lo estamos haciendo ya, de atender de forma presencial a los clientes de esa población para cualquier tipo de servicio financiero o seguro que necesiten. No estaremos de forma continua, pero sí permanente, con dos o tres días a la semana. Es cierto que los ayuntamientos están respondiendo muy bien, porque muchos de ellos nos están cediendo locales para que se produzca este tipo de asesoramiento y de servicio anexo a la instalación del cajero.

P. ¿Ese servicio es deficitario?

R. El servicio del cajero como tal, sin duda, que es deficitario. Y éramos conscientes desde el primer momento. Y también estaremos de forma presencial. Pero en el conjunto de servicios que se presta vamos a procurar que no nos cueste el dinero. Y, por supuesto, valoramos más el servicio como entidad local ligada al medio rural. Desde nuestro punto de vista de responsabilidad social entendemos que se debía hacer. Es cierto que en muchos de estos municipios nunca ha existido servicios financieros. Entendemos que con nuestra presencia la provincia de Granada queda fuera de la exclusión bancaria.

“El presupuesto anual de la Fundación es de cuatro millones de euros”

P. La actual Fundación Caja Rural es uno de los proyectos de presente y futuro al que quieren darle una mayor visibilidad. ¿Con qué presupuesto cuentan y cuáles son los proyectos más interesantes?

R. La Fundación existe desde hace años, pero es cierto que conforme pasa el tiempo se ha ido consolidando cada vez más. El presupuesto anual es de cuatro millones de euros. A través de ella tratamos de proyectar nuestra responsabilidad social corporativa y devolver a la sociedad parte de los beneficios que nuestra actividad genera. Ha habido mucha gente que ha pasado muchísimas necesidades. Hemos tratado, en la medida de nuestras posibilidades, atender casos desde el punto de vista social auténticamente dramáticos. En esta mesa uno ha visto y escuchado cosas que se le ha caído el mundo. Y eso es lo que tratamos de paliar. Tratar de echar una mano a grupos que la necesitan. Ojalá pudiéramos tener un presupuesto mayor. También ayudamos a determinados colectivos, como niños o madres con problemas, enfermedades largas, o los padres que tienen un hijo en un hospital de larga duración y tienen que pasar mucho tiempo en la ciudad, disponemos de un par de pisos que ponemos a su disposición. Para mí, como presidente, la Fundación es lo más importante de la Caja y, más, en épocas de crisis como las que hemos atravesado. En cualquier caso, el presupuesto de la Fundación irá creciendo en la medida que nuestros resultados lo permitan. Nuestra primera responsabilidad, y desde luego la mía como presidente, es velar por los intereses de la Caja y por asegurar la supervivencia de la entidad y los empleos de la Caja.

P. Todo parece indicar que Caja Rural de Granada se encuentra en la actualidad en un excelente momento desde el punto de vista financiero, con un crecimiento estable. ¿Cuáles son los datos más destacables?

R. Es cierto que, como entidad, nos va muy bien y, afortunadamente, se sorteó la crisis, no sin un esfuerzo muy importante y un compromiso de todos los que pertenecemos a la Caja. Los datos de finales de junio indican que crecemos en inversión un 9% interanual, cuando el mercado lo está haciendo en torno al 1%. Eso significa que estamos ganando cuota de mercado. En depósitos de clientes crecemos al 7,6%. En morosidad, el año pasado en estas fechas teníamos un 6,10% de morosidad y hemos cerrado junio con un 4,33%, con más de un punto por debajo de la media del sector. En cuanto resultados, el año pasado ganamos 33 millones de euros y, afortunadamente, al mes de mayo llevábamos 27 millones de euros ganados, y estos beneficios se producen sobre todo por la actividad recurrente: prestar, vender seguros, etc. lo que nos asegura que es algo que va a permanecer en el tiempo. En cuanto al número de empleados es cierto que es menor a la época anterior de la crisis, pero porque se han ido amortizando plazas. Pero podemos presumir de que no se ha producido ni un solo despido por temas de crisis. Es verdad que se han tenido que hacer grandes esfuerzos, pero ha merecido la pena.

“El 24% del dinero de los granadinos en entidades financieras lo tiene en nuestra Caja”

P. ¿Y la cuota de mercado?

R. Nuestra cuota de mercado el año pasado teníamos un 24% en depósitos de clientes. Es decir, que el 24% del dinero que tienen los granadinos depositados en entidades financieras lo tiene nuestra entidad. También un 17,5% de lo que los granadinos debemos lo tenemos con la Caja Rural de Granada. Dado que el año pasado crecimos de forma importante en inversión y en depósitos de clientes, y en estos meses que llevamos de año seguimos creciendo muy por encima de la media, probablemente la cuota de mercado esté rondando el 25% en depósito y en torno al 18% de la inversión. Esto es algo muy importante para nosotros por el respaldo social. El hecho de que todos los meses sigamos creciendo en clientes y en socios es importante. Es lo que asegura la supervivencia como empresa.

P. La expansión de Caja Rural de Granada por otras provincias de Andalucía, ¿en qué punto se encuentra?

R. Básicamente estamos instalados en Granada, que es donde tenemos un gran número de oficinas. No hay que olvidad que en 2020 cumplimos 50 años. También estamos en Málaga desde hace bastante tiempo, con 28 oficinas y, francamente, nos va muy bien. Y desde hace siete u ocho años en Almería, con 9 oficinas, donde vamos a seguir creciendo. También tenemos una en Madrid, que funciona muy bien. Y este año vamos a abrir una en Lorca y otra en Jerez (Cádiz).

P. Cuando se hizo cargo de la presidencia, hace 11 años, comenzó una gran crisis financiera que han sabido superar.

R. El éxito de Caja Rural de Granada, y cómo hemos sido capaces de sortear o superar la crisis, cuando otras entidades con mucha más implantación en la provincia o en el mercado han desaparecido, ha sido porque en 2008 nos creímos que la crisis venía en serio. Y nos pusimos a trabajar con ello. No dimos patadas para adelante, y fuimos muy activos en daciones de pago y en cancelar deudas cuando el cliente tenía claro que no iba a poder salir. Alcanzamos acuerdos que nos dieron un buen resultado. Creerse que la crisis iba en serio y tomar las medidas oportunas ha sido lo que nos ha permitido superarla y, a estas alturas, se puede dar por superada si somos capaces de no caer en los mismos errores que caímos en la época precrisis. Personalmente, pienso que una crisis como la que hemos pasado no se volverá a repetir. Y ojalá que no se repita.

P. ¿La caída, por ejemplo, de las ventas de automóviles no es un indicio de nuevos malos tiempos?

R. Esta caída no deja de ser un índice más de que la gente, cuando no tiene seguridad, trata de acotar los bienes todo lo que pueda. Cuando uno ve una perspectiva clara no tiene miedo a cambiar de coche o de otro bien. Pero ahora no hay síntomas que hagan pensar que tenemos una crisis a las puertas. Sí hay una ralentización, que se empezó a ver en 2018, que el PIB creció en torno al 2,6% cuando veníamos de crecimientos en torno al 3%. Pero sigue habiendo un crecimiento importante y las previsiones para este año están en torno al 2% y para el año que viene al 1,8%. Son crecimientos que no hacen prever una crisis como la que sufrimos. Probablemente, el tema la caída de ventas de los automóviles tendrá más que ver con la incógnita del diesel, la gasolina y los eléctricos. Es un parón y una reflexión sobre la situación propia del sector más que por la economía.

“Granada debe ponerse a trabajar y mirar el futuro con otras perspectivas”

P. ¿Y cómo ve a Granada en estos momentos?

R. Granada hay que verla en el contexto nacional. El año pasado, frente a un crecimiento nacional del 2,65%, nuestra provincia creció en torno al 2,2%. Probablemente vamos a seguir en esa línea. Estoy convencido de que seguiremos creciendo a niveles parecidos al nacional. Y, por tanto, no hay que preocuparse en ese sentido. ¿Por qué no somos capaces de crecer más? Son muchas las cuestiones a analizar y que hay que tener en cuenta. Sigue pesando mucho el sector de la administración y el sector servicios, donde aún nos queda mucho por mejorar y por hacer. Ya tenemos AVE, Metro, Autovía y no nos podemos quejar de determinadas cuestiones. Lo que se trata es de ponerse a trabajar y mirar el futuro con otras perspectivas que de aquí para atrás no las teníamos.

P. ¿Qué considera que le falta a Granada en estos momentos para un despegue definitivo?

R. Creo que tenemos infraestructuras y lo que hay que preocuparse es de cuando llegue el turista buscar una serie de servicios y de actividades. No podemos seguir pensando en la forma tradicional. Hay que esforzarse en desarrollar estas cuestiones.

P. ¿Por qué parece usted apartado de los focos, de la primera línea? ¿Huye del protagonismo?

R. Mi responsabilidad es trabajar en la entidad y tratar de que las cosas se hagan bien. ¿Por qué el presidente de Caja Rural de Granada tiene que tener más protagonismo o una vida social superior a la que pueda tener cualquier otra empresa? No es que yo sea más raro o menos raro que nadie, simplemente que entendemos que nuestra actividad es la que es. No hay ninguna animadversión, o que sea tímido, ni nada de eso. Simplemente que nos tenemos que dedicar a trabajar por nuestra entidad y dar unos buenos servicios al cliente. ¿Qué aporta a la entidad estar presente en una serie de actos sociales? Si aporta algo seguro que estaremos. Quien se tiene que visualizar ante la sociedad es la entidad, no el presidente. Y se tiene que visualizar por lo que hace, lo que aporta y lo que trata de solucionar en la sociedad. El presidente es un trabajador más de la entidad y su trabajo se tiene que reflejar en la cuenta de resultados, en el balance, en el servicio que se presta a la sociedad, a la que nos debemos. Y si tiene que estar en determinados actos, estará.

P. Es ingeniero agrónomo. ¿Alguna vez pensó que iba a terminar de presidente de una entidad financiera?

R. Cuando acaba uno la carrera con 23 años no sabe dónde va a terminar. La vida te lleva a unas circunstancias. Yo entré a la Caja como empleado porque me ficharon para un tema determinado y después accedí a la presidencia hace once años. Pero mis compañeros saben que soy uno más y desde luego así voy a seguir. Tratar desde el puesto de trabajo que a uno le corresponde aportar su granito de arena.



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