Martes, 12 Diciembre, 2017

            

Poniéndole cara a la desesperación: la historia de Hamza

Imagen de refugiados
Marisa Chacón


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“¿Can you help me?”

Así, sin más palabras, sin nada que añadir, se puso en contacto conmigo hace tan solo unos días Hamza.

Empezaré por el principio. Aunque soy muy reacia a utilizar las redes sociales públicamente, una situación que me causó gran impacto, me hizo reaccionar subiendo un vídeo relatando mi experiencia. Este vídeo se ha vuelto viral y llegó, gracias a la magia de Internet, a las manos de Hamza en Túnez.

Hamza es un chico de sólo 19 años. Podríamos pensar que tiene todo un futuro por construir aún, pero por desgracia no es así. Viviendo en la frontera con Libia, su vida se ha visto completamente truncada por la violencia y la pobreza.

Hamza dice que está cansado de vivir… porque antes tenía una vida. Tuvo que abandonar sus estudios de electrónica y ha perdido a su hermana pequeña por culpa del terrorismo. Se lamenta de que un país de 3.000 años de civilización ahora no tenga futuro.

Hamza es valiente. La próxima semana va a jugarse la vida cruzando el Mediterráneo hacia Italia, para buscar ese futuro que en su casa no puede tener. Es consciente del peligro del viaje y no le importa. Me pide ayuda para dar a conocer su historia porque, aunque esperanzado, no quiere que sus vivencias queden abandonadas al olvido en el fondo del Mediterráneo. Quiere que se sepa lo que ha vivido, quiere que se sepa que existe.

Hamza es muy joven… demasiado. Tiene la ilusión de que en Europa conseguirá retomar sus estudios, trabajar y una vida. ¿Cómo se le dice la situación real? ¿Cómo destrozar su ilusión? Pero, al mismo tiempo ¿cómo dejarle jugarse la vida sin explicarle que aquí lo que le espera no es un futuro color de rosa? Traté de exponerle con toda la dulzura que se puede la situación, aún así no le importa.

Hamza es un ser humano, me he comprometido con él y, en lealtad hacia mi palabra (lo único que puedo ofrecerle), quiero darle voz.

No creáis que soy una ilusa, conozco perfectamente cómo se mueven las redes sociales y sé que puede tratarse de un perfil falso. Sé que puede que esta persona no sea real, pero su historia sí lo es. Lamentablemente, es la desgracia de millones de personas que se ven avocadas a jugarse la vida huyendo para no morir en su tierra. Así de duro. Pero os aseguro que se hace infinitamente más duro cuando le pones cara, porque deja de tratarse de una noticia en el periódico para convertirse en una persona y esto lo cambia todo.

Hoy cumplo mi promesa y espero poder deciros pronto que Hamza está a salvo en Italia, que es lo que deseo de todo corazón.

Buen viaje, mi joven amigo, espero saber de ti pronto.

Comments

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  1. Maravilloso. Directo ,sin ser recargado. Y de u a realidad conocidas de primera mano y eso se nota cuando no se tira de estadísticas sino de vidas de verdad . Enhorabuena.