Jueves, 19 Octubre, 2017

            

Obligados a ganar en Ávila (70-78)

Un Coviran falto de puntería (20/47 desde línea de dos y 4/21 en triples) se vio superado por un Ávila muy enchufado | Los de Pin tendrán que forzar el tercer partido que dé el pase a ‘semis’

Schoof en un instante del partido | Foto: Fundación CB Granada
Daniel Sánchez-Garrido | @Danisgr


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Al ritmo de la música, entre baile y baile, un sinfín de instrumentos daban la bienvenida al Palacio de Deportes. Ambiente de fiesta y aire de playoffs en un primer capítulo de esta liguilla de ascenso para la Fundación CB Granada que no terminaría con final feliz.

El objetivo viste traje dorado, y el camino no comenzaría ni mucho menos de manera sencilla. Desafío complejo, pero con el único precio de disfrutar. Ávila se llevó el partido en un Palacio muy caliente, que mostró su descontento con la actuación arbitral. Así, el Coviran tendrá que tirar de nuevo una muralla que ya le es familiar.

Ávila se ponía en el primer minuto de partido cuatro arriba con canastas de Marzo y Nikolic. Coviran respondía con rapidez mediante Jorge Fernández y Stone. Ida y vuelta, toma y daca en los primeros cinco minutos, 8-8 marcaba el luminoso al ecuador.

Lo que mejor hizo el Coviran en estos primeros diez minutos fue la tarea en el rebote, tanto ofensivos como defensivos, llevándose 16 por 11 de los abulenses. Sin embargo, el porcentaje de acierto fue muy bajo en tiros de dos (23,5% por casi un 43% de Ávila). Este primer cuarto terminaría con 14-18 en el marcador.

El segundo cuarto comenzó con mejor sabor de boca por parte del Coviran. Mucho que ver tuvo Iván Martínez, que se puso manos a la obra junto con un Stone y un James muy acertados para endosar un parcial de 11-0. De 15-23, el resultado se fue a 26-23.

Enloquecía el Palacio. Por un momento, la NBA hasta hizo acto de presencia en Granada. Un tal Jordan robaba para asistir a otro tal James, que no dudaba en machacar y colgarse del aro.

Y es que Jordan Stone ha crecido a pasos agigantados a medida que ha avanzando la temporada. El estadounidense se ha hecho grande en el equipo y se nota cuando está la cancha.

Ávila despertó de su letargo y volvió a ponerse arriba, llegando con cinco de ventaja al descanso. El Coviran acusó en esta primera mitad el desacierto tanto de línea de dos (37,5% frente a un 52,2% de Ávila) como de tres, además de perder el rebote en beneficio del rival. Tan solo dos triples de doce lanzados dejaron un pobre 16% de acierto en el equipo de Pablo Pin. El 30-35 llamaba a la remontada. Nada nuevo por el Palacio.

Al regreso del descanso, Ávila comenzó con fuerza yéndose en el marcador diez arriba a cinco del final del tercer cuarto (36-46). Ávila no fallaba en cada uno de sus ataques, muy acertados desde línea de tres, algo que complicaba más aún la tarea de acercarse para el Coviran.

Los granadinos engancharon un parcial de 4-0 a tres del final del tercer cuarto, y se pusieron 43-49. Una falta muy protestada por todo el Palacio rompía la racha, el Coviran fallaba a la siguiente jugada, y una vez más Ávila se ponía diez arriba mediante un triple obra de Álvaro Lobo (Ávila se fue al último cuarto con más de la mitad de acierto en triples). No había tregua, y el electrónico se iba al cuarto final con 46-59.

El último cuarto pintaba a proeza o desesperanza. El ritmo intenso de Ávila se unió a un gran acierto durante todo el partido. El arbitraje tampoco ayudó, con muchas faltas en contra del Coviran, algunas con cierta falta de explicación. El Palacio llegó a cantar aquello de “manos arriba, esto es un atraco”, aunque esa es otra historia.

Los últimos diez minutos no dejaron ver demasiado cambio de un Coviran fallón, superado por un Ávila muy enchufado (Marzo fue su máximo anotado con 19 puntos y José Alberto con 16), con la muñeca suelta. Sangre y sudor le costó a los de Pin establecerse de nuevo en una distancia menor a diez puntos. A falta de 4:04, el marcador era de 61-70. Cuatro minutos para el final y seguir soñando.

El Coviran no dejó de intentarlo, y un triple de Iván Martínez, el máximo anotador nazarí con 19 puntos (Duane James fue el segundo con 13) ponía a los rojiverdes a cinco del Carrefour (68-73), pero no fue suficiente para alcanzar la victoria. El partido terminó con 70-78 y mucho trabajo por delante, obligados a recuperar la mejor versión de sus hombres y forzar el tercer partido con una victoria en Ávila el próximo domingo.

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