Vox avisa de que su paciencia con el «desgobierno» de Granada se acaba y amaga con una moción de censura

Onofre Miralles: "Elegimos apoyar a PP y Ciudadanos pensando que era susto, pero después de cien días vemos que escogimos muerte"

Rueda de prensa de Onofre Miralles
Onofre Miralles, portavoz del grupo municipal de Vox en Granada, durante la rueda de prensa | Foto: Antonio L. Juárez
Guillermo OrtegaGuillermo Ortega
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El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Granada ha avisado de que su paciencia con el «desgobierno» que forman Partido Popular y Ciudadanos se acaba y ha amagado con una «hipotética» moción de censura que, de formalizarse, podría desbancar a Luis Salvador de la alcaldía.

En rueda de prensa, su portavoz, Onofre Miralles, ha recordado que su grupo facilitó el 15 de junio que Luis Salvador fuera alcalde «porque era elegir entre susto y muerte», aunque pasados cien días de aquello ha reconocido que se equivocaron «porque para nuestra desgracia nos hemos encontrado con muerte».

Miralles ha comparado la actual situación en el consistorio con lo que ocurre en un corral donde hay dos gallos. «No puede haberlos porque no se sabe cuál manda y están más pendientes de quién pisa al otro y quién ocupa el sillón».

Vox, ha subrayado, ha pasado este tiempo haciendo una «labor de oposición leal, presentado iniciativas y permaneciendo más o menos en silencio para ver si estábamos ante susto o muerte. Hoy por hoy, está claro que nos encontramos en el segundo supuesto», ha insistido.

Para Miralles la labor del gobierno local se ha reducido hasta ahora en cuatro puntos: «Primero, una subida de suelda encubierta con la aquiescencia de PSOE y Podemos, que se tradujo en la compra de sus voluntades mediante la concesión de dedicaciones exclusivas a sus concejales. Segundo: enchufar a amiguetes. Tercero: irse de vacaciones. Cuarto: no atender los trece requerimientos por escrito de información que le ha hecho Vox».

Luis «el Breve»

Por todo eso, el concejal cree que Luis Salvador está reuniendo todos los requisitos «para convertirse en Luis el Breve», algo a lo que Vox, por ahora, no le va a empujar, aunque sí que ha añadido un matiz: «No tenemos esa determinación porque estamos en una postura de responsabilidad, pero que nadie se confíe».

«Mi sentido de la responsabilidad me lleva a no tomar decisiones de forma precipitada», ha indicado, para agregar que si Vox se «precipitó» cuando apoyó el gobierno Ciudadanos-PP, no quiere volver a hacerlo ahora «sin dar un tiempo prudencial». Eso sí, ha advertido de que, si pasado ese tiempo, no hay reacción, su grupo sondeará «otras opciones  a favor de los vecinos de Granada».

Eso podría significar que Vox facilitara el regreso del PSOE a la alcaldía, una opción que a Onofre Miralles y a su partido no les gusta, «pero tampoco nos gusta que los que mandan se hayan repartido los sillones y eso haya sido su prioridad».

El alcalde considera que un eventual apoyo de Vox a la izquierda sería contra natura, a lo que Miralles ha replicado diciendo que contra natura «es fomentar el desgobierno, y en eso no está Vox, que ha llegado para garantizar la estabilidad, la seguridad, la bajada de impuestos y una gestión eficaz y honrada. Espero que Luis Salvador concrete si va a haber 2+2, si va a entrar en un bucle sin fin, si vamos a seguir así. Porque si lo es, apoyaremos cualquier alternativa para sacar a Granada de esta situación cómica».

Una moción…o dos

Ha sido un poco más explícito cuando ha añadido que «contra natura es tener un alcalde que miente y no es responsable con la postura de tres concejales durante cuatro años y los deja al arbitrio de un señor para quien lo primero es él, lo segundo él y lo tercero él». En un hipotético caso de moción de censura, Vox haría lo siguiente: «Uno de nuestros concejales sería el que firmara para que, en el caso de que tras esa hipotética moción hubiera un gobierno legítimo de PSOE y la izquierda pasara el rodillo, ese concejal nuestro dimitiría, correría turno y con el que entrara hiciéramos otra moción de censura». Una situación rocambolesca que, ha aclarado, es «sólo una hipótesis». Podría haber dos mociones y no queremos entrar en ese juego, pero por encima de pelea de gallos está la ciudad de Granada. Es un escenario hipotético, pero existe, se puede dar», ha vuelto a insistir.

Por lo demás, ha enfatizado que no considera que la intención del alcalde de darle a Vox el control de la comisión de la televisión pública TG7 sea ningún guiño. «Yo los guiños del alcalde no me los creo. No hay nada peor para una ciudad que un alcalde que no es de fiar y no me tomo en serio ninguna de sus propuestas, así que los guiños, que se los haga a un espejo», ha remarcado.

En cuanto a si apoyará un cambio en el Reglamento Orgánico Municipal (ROM) para permitir que el actual primer teniente de alcalde, Sebastián Pérez (PP) sea vicealcalde, ha dicho que lo primordial es que esa modificación contemple «medidas como la supresión de ayudas a grupos municipales y la eliminación de asesores», tras lo cual ha criticado el «despilfarro» que ha notado en estos cien días. «Por ejemplo, el ROM contempla una ayuda mensual de 1.100 euros por concejal cada grupo. Eso suma un millón de euros durante el mandato. Creo que si uno está en política no es para beneficiarse sino para servir al ciudadano».

«Así que plantearemos modificar el ROM, pero si si esa modificación conlleva vicealcaldía con gasto extra, no se va a aprobar. Para que Vox la apruebe, entre otros puntos, se debe acordar que las siete tenencias de alcaldía deben reducirse a tres», ha finalizado.

 

 



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