A Rusadir hay que ir

1) 2004-09-19 Rusadir 0 Gr 8 2
El Granada que en el campo de La Espiguera de Melilla consiguió la victoria más amplia de la historia como visitante. De pie: Rafita, Aranda, Triana, Sergio Gómez, Rafa Guerrero y Gustavo; agachados: Manrique, Zurita, Francis Hernández, Óliver y Valero
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Otra vez me han tirado de la lengua y tengo que contestar. Uno, en su condición de ‘enteraíllo’ de todo lo que atañe a nuestro Granada CF no se puede quedar callado cuando oye ciertas cosas que no responden a la realidad histórica. Resulta que, en la Copa del Rey, el Granada pasó de ronda recientemente goleando al 2ª B Navalcarnero en eliminatoria a partido único que ganó por 0-6 en el campo del equipo madrileño, y en la rueda de prensa post partido, uno de los periodistas presentes felicitó a Diego Martínez por haber conseguido un nuevo récord en la historia rojiblanca: el de la mayor victoria del Granada jugando como visitante. El buen míster gallego merece la felicitación por esa contundente victoria y por todas las magníficas cosas que ha logrado al frente de nuestro equipo, con las que ni podíamos soñar los forofos, pero concretamente esa marca no hay que apuntársela. No es la victoria más abultada a domicilio, es la segunda. El mayor tanteo conseguido por nuestro equipo en tierra extraña tiene fecha 19 de septiembre de 2004 y corresponde al partido de la cuarta jornada del grupo IX de Tercera División, temporada 2004-05, campo melillense de La Espiguera: Rusadir 0 Granada 8.

Inevitable resulta para el que suscribe acordarse cuando oye o lee ese nombre, Rusadir (aunque en realidad nada tenga que ver esto con lo que nos ocupa), de una marca de tabaco negro betún que sólo se producía y se vendía en Melilla, un mataquintos infumable que un servidor degustó (más bien padeció) en sus ya lejanos tiempos de mili norteafricana y que lucía en su envoltorio rojo esa misma palabra. Y es que Rusadir es el nombre que los fundadores fenicios le pusieron al primer asentamiento de la ciudad de Melilla, y CF Rusadir es la denominación de un modestísimo equipo melillense, poco más que una peña, que entró en la historia rojiblanca en ese caluroso medio día de septiembre de 2004 en que el Granada fue a conseguir el mayor número de goles jugando como visitante de toda su historia. El 0-6 en Navalcarnero es la segunda mayor victoria a domicilio, y hay otro partido más en el que el Granada consiguió también media docena de goles en campo extraño, con la gran diferencia de que a cambio encajó cuatro y de que se trataba de un partido de Primera División, fue el Granada de Pipo Rossi, en Mallorca, temporada 69-70.

El Rusadir es en la actualidad un club aficionado que milita en la Preferente de Melilla, fundado en 2001 en esa ciudad. El mayor éxito de su corta historia es haber ascendido a tercera división en 2004, una categoría que no se puede decir que se le diera bien (ni regular) ya que sólo ganó dos partidos (de 38), acabando la liga descendido como colista y con sólo seis puntos, treinta por debajo del 19º, que fue un Granada 74 en horas muy bajas; sólo 20 goles anotó el Rusadir por 132 encajados. Unos números de súper-récord negativo que a la temporada siguiente fueron, sin embargo, superados por otro equipo melillense que tomó el relevo como comparsa o percha de los palos, el CD Basto, también de fugaz paso por categoría nacional, que se quedó en 18 goles y encajó 159, entre ellos los 16 que se llevó de su visita a Motril.

Envoltorio de la marca de cigarrillos Rusadir

Gustavo, Rafita (Fabián 59’), Rafa Guerrero, Sergio Gómez (Juanchu 73’), Triana, Óliver, Francis, Zurita, Aranda, Valero y Manrique (Zafra 54’), estrenando camisetas a rayas horizontales apabullaron a su humilde rival. Desde este partido siempre ha sido horizontal el rojiblanco granadinista. El sevillano Aranda anotó tres goles, y Francis Hernández, Manrique, Zafra, Valero y Rafa Guerrero, a uno por barba, completaron el escardón. El partido en sí, jugado a medio día sobre césped sintético y ante unos cien mirones, no tuvo más historia que la de los goles. Los nuestros no necesitaron emplearse a fondo en ningún momento ante su debilísimo oponente, y al portero Gustavo sólo le dispararon una vez en los noventa minutos y, de haber querido, seguramente el récord realizador sería todavía mayor. De los catorce que jugaron, once eran granadinos, como también lo eran los dos técnicos que al alimón dirigieron esa temporada al equipo: Gerardo Castillo y Maquiles. Las tres jornadas anteriores se habían saldado con dos empates caseros y una derrota a domicilio, y en ellas sólo había conseguido el Granada un único gol (otro más al Ceuta en Copa).

Es el Granada de su tercer año consecutivo en el negrísimo pozo de la cuarta división, una temporada caracterizada porque más de la mitad de los partidos caseros fueron presenciados por menos de un millar de irreductibles hinchas. Es la peor de las cuatro en que militó en Tercera ya que fue la única en que ni siquiera se clasificó para play off de ascenso, aunque se quedó a sólo un punto de conseguirlo. Los dos varapalos sufridos en las fases de ascenso de las temporadas anteriores y la marcha de Pedro Ruiz habían dejado a nuestro club más amenazado de muerte que nunca y regido por una junta gestora presidida por Luis López, que sólo pudo confeccionar una austera plantilla con jugadores de la tierra en su mayoría. En octubre y tras el reglamentario proceso electoral, Gregorio Muñoz, Gori para el fútbol, intermediario lorquino sin ninguna vinculación con nuestra ciudad, se hizo cargo de la presidencia, pero su autonomía era muy limitada porque en realidad actuaba como el factótum de Manuel Benito, el sostenedor económico del tinglado, quien defenestró en abril al murciano y se puso al frente de una nueva junta gestora, y al acabar la temporada cedió los trastos a la dinastía Sanz.

Mientras tanto, un puñado de empresarios granadinos encabezados por Roberto García Arrabal, y ante la situación de ruina total del Granada CF, prefirieron invertir su dinero en la creación de un nuevo club en lugar de aventurarlos en el saco sin fondo que era el GCF, y tras la compra y traslado del Guadix CF preparaban el debut en categoría nacional del que a la temporada siguiente será conocido con el nombre de Granada Atlético CF, que sólo alcanzará a existir cuatro temporadas, aunque nació con la idea de tomar el relevo del histórico cuando éste acabara desapareciendo, cosa que está claro que consideraban que era inminente. El otro club capitalino, el Granada 74, ya no era competencia porque su temporada futbolera fue pésima y acabó descendiendo a Primera Andaluza.

No fue el mejor Granada ni muchísimo menos el que batió ese récord de mayor victoria a domicilio todavía vigente, todo lo contrario, fue un equipo rojiblanco en las antípodas futboleras del que goleó en Navalcarnero y, aunque ese 0-8 al Rusadir pertenezca a su peor época de los noventa años que está a punto de cumplir, también forma parte de su historia.

Gol de Manrique al Rusadir. Recorte de Granada Hoy







Comentarios

Un comentario en “A Rusadir hay que ir

  1. Avatar for GranadaDigital

    José Luis Entrala

    Viene muy bien esta historia, y mejor aún tus comentarios, para hacernos recordar de donde venimos. De todas formas espero que no se cumpla aquello de … Polvo eres y en polvo te convertirás. Enhorabuena por tu memoria y tu investigación sería y profesional.

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