Crecen las alternativas en ataque del Granada

La integración de Shon Weissman y Famara Diédhiou en el grupo ofrece a Paco López nuevas fórmulas para componer la ofensiva rojiblanca

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Famara Diédhiou ayuda a Mbacke a levantarse | Foto: LaLiga
Chema Ruiz España
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La incorporación e integración en el grupo de Shon Weissman y Famara Diédhiou hace crecer las alternativas con las que trabaja el Granada en ataque. Con Jorge Molina, son tres los delanteros centro con los que cuenta Paco López, a quienes se une Myrto Uzuni como reconvertido punta. El ramillete se completa con hasta seis alas versátiles, que permiten el desempeño del conjunto rojiblanco bajo distintas formaciones, modificar la disposición incluso durante los encuentros y jugar con varios planes de ataque. 

Paco López ha mostrado predilección desde su llegada por una vanguardia con dos puntas. Cambió a Callejón por Uzuni como estilete reubicado, más incisivo el albanés y creativo el motrileño, y sacó del barbecho a Jorge Molina. El alcoyano, sin embargo, no está rindiendo como antaño y Matías Arezo todavía estaba por hornear, finalmente cedido a Peñarol, por lo que la incorporación de al menos un ariete se antojaba necesaria. Recalaron en el mercado invernal Diédhiou y Weissman, nueves puros, con lo que el rompecabezas da juego. El senegalés se ha puesto a tono rápido, a pesar de las carencias físicas que el técnico detectó en él a su llegada, falto de ritmo al no competir desde diciembre. El israelí, en dinámica competitiva de Primera, llegó directo al once y envió a la jaula el primer balón que tocó.

En la primera ocasión en que el entrenador del Granada ha podido contar con sus dos nuevos atacantes, se ha decantado por Weissman para acompañar al goleador Uzuni. Era el movimiento que menos modificaba la alineación habitual, con Melendo y Callejón para servir balones, si bien atrás sí hubo cambio de disposición. El resultado de esta mezcla fue más que satisfactorio para el cuadro nazarí, más efectivo que nunca en La Cerámica para derrotar al Villarreal B, con goles de sus dos delanteros y asistencia del motrileño. Un ejercicio que contribuye a que esta fórmula se vaya asentando de aquí en adelante.

Los primeros minutos de Famara Diédhiou permitieron ver lo que el senegalés puede aportar al conjunto rojiblanco. Tiene unas condiciones físicas sobresalientes que pueden decantar duelos encorsetados, potente en la zancada y poderoso por arriba. Es una pieza que eleva las posibilidades de éxito en el juego directo, un recurso que puede ser de utilidad en encuentros en los que la construcción se congestione o sea imposibilitada, bien por la presión rival o bien por el cansancio. En casa del Villarreal B, el ingreso del delantero en el campo propuso esta vía de ataque y dio cierto respiro al plantel granadinista, dominado por el filial amarillo en ese tramo y algo errático en la salida desde atrás.

Jorge Molina completa la terna de arietes con los que experimentar distintas parejas ofensivas, aunque ha caído en un rol más secundario. Tendrá que apretar para discutir la posición de sus compañeros, como también los demás jugadores de banda lo tendrán que hacer para sacar del once a Callejón y Melendo. Ambos pueden adaptarse, además, en distintas posiciones. El granadino se amolda a la franja más adelantada, a los costados y a la media punta, mientras que el catalán se desenvuelve bien en espacios interiores. Sin ir más lejos, ambos se movieron con bastante libertad el pasado domingo, por detrás de los dos delanteros.

Del resto, solo Bryan Zaragoza parece rebelarse de forma clara ante el rol de agitador -por cierto, quedó sin minutos en Villarreal-. El joven canterano es un arma imparable en transiciones rápidas o cuando en el rival flaquean las fuerzas, en cualquiera de las dos orillas. Las opciones, no obstante, son numerosas para los flancos. Además del malagueño, eléctrico e incisivo, Perea ofrece una alternativa más pausada y combinativa, para duelos que requieran una mayor retención del esférico o, incluso, también por dentro, como enganche o volante llegado el caso. Soro y Antonio Puertas, aunque ahora en la enfermería, no solo son candidatos para los carriles, sino también para conformar una delantera más móvil, como acompañantes de una referencia pura o sin ‘nueve’.

Piezas variadas, que se amoldan a distintos esquemas y plantean diferentes tácticas en función de su conjunción. Las incorporaciones invernales otorgan a Paco López la posibilidad de sacar probetas y vasos de precipitado para empezar a experimentar arriba, aunque la primera combinación ha resultado un éxito. Tiene soluciones, en cualquier caso, para remediar atascos o solventar faenas que se compliquen, tanto por fuera como por dentro. Cuenta con un amplio abanico de atacantes, de todos los estilos, para cualquier estilo de juego que pueda necesitar desarrollar.