Martes, 17 Octubre, 2017

            

Un punto salvado en el área

Ochoa y Kravets fueron los grandes protagonistas del Granada en La Rosaleda, cada uno en su hábitat

Ochoa, al fondo, en el choque en La Rosaleda | Foto: Antonio L. Juárez
Daniel Sánchez-Garrido | @Danisgr


image_print

El Granada no pudo conseguir el pasado viernes su segundo triunfo en liga, pero sí que consiguió sumar un punto que le acerca a la zona de salvación, que ahora se encuentra a tres puntos, a falta de que juegue el Sporting de Gijón, que se enfrenta esta tarde (18:30) al Espanyol.

El conjunto nazarí demostró ante el Málaga que sigue creciendo a pasos agigantados con el transcurso de los minutos. El rival y el escenario no eran nada fáciles. El Málaga llevaba cinco jornadas ganando en La Rosaleda, una racha que se vino abajo con un ‘Memo’ Ochoa imperial y un Kravets salvador.

Ambos jugadores fueron los grandes protagonistas del Granada y el choque. El guardameta mexicano se reivindicó en la que aún es su casa y donde no le dejaron demostrar su extraordinaria calidad como portero.

Se pueden contabilizar hasta cuatro paradas portentosas en la noche del viernes. La primera llegó en un cabezazo a Mikel Villanueva; la segunda, en una salida valiente de su área para intimidar en un mano a mano a Juankar; las dos últimas se dieron en los minutos finales, desesperando al conjunto ‘boquerón’.

Ochoa calla a los más críticos y responde en el campo a la confianza de Alcaraz. El entrenador elogió a su portero en rueda de prensa, al que considera un pilar por muchas cosas. El ‘Memo’ no empezó bien, pero avanza de manera impresionante, gracias también a un sistema defensivo revitalizado con la llegada de Alcaraz, que ha logrado detener la sangría de goles con la que Jémez metió en depresión a casi toda la plantilla.

Por su parte, Artem Kravets se ha convertido en el nueve del equipo a base de trabajo, sacrificio y también goles. En Málaga consiguió su cuarto gol en lo que va de curso y es el máximo anotador del equipo. Además, ha entendido a la perfección lo que Alcaraz busca de él y lo que sus compañeros necesitan. El ucraniano no escatima a la hora de correr, pero lo hace con sentido, ejecutando una presión inteligente y muy beneficiosa para el colectivo.

Ante el Málaga, el delantero rojiblanco volvió a ‘mojar’. Y de qué manera. Su gol salvó un punto en el minuto 82, cuando el equipo ya se volcaba en ataque, en un todo o nada. Metió la cabeza casi en el área pequeña para disparar a la esperanza y seguir gritando que sí se puede.

Cada uno en su hábitat, cada uno en su área. El primer y el último nombre. Ochoa y Kravets, dos salvadores con nombre propio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *