Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

“Todo hombre es una revolución interior pendiente”

El título que encabeza el artículo es en sí mismo una obra maestra

Foto: Mario Blázquez
Mario Blázquez


image_print

El título que encabeza el artículo es en sí mismo una obra maestra. La frase o cita en cuestión la encontré hace unos días en la portada de la página web de AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) y es anónima. Mejor así. Mejor porque tal vez algún día consigamos asignarnos todos los hombres la autoría de la misma. La revolución masculina está pendiente, los modelos tradicionales han fracasado, y no podemos dejar paso a una incertidumbre que nos paralice. Debemos experimentar, crecer y analizarnos. De eso trataré de hablar en este artículo. De lo que nos queda pendiente.

Recuerdo que encontré este documental “Hombres” en un listado de material audiovisual que Instituciones Penitenciarias ofrece a los psicólogos que trabajan en los talleres de violencia de género de la Administración. Gracias a youtube pude verlo y me atrapó enseguida. Nada más empezar, uno de los protagonistas del reportaje nos dice:

Yo vine a Sevilla a montar una clínica de abortos clandestina. Me acuerdo que cuando llegué y contacté con las distintas fuerzas políticas, sindicales y con las organizaciones feministas, una feminista me preguntó: “bueno, ¿Y qué hace un hombre metido en un tema de mujeres?”, a lo que le contesté: “yo siempre he estado luchando por las libertades, esto me parece un tema más de libertades, y si lo hacen las mujeres ¿Por qué no lo voy a hacer yo?”

Se trata de Jose Ángel Lozoya, un hombre que decidió hace tiempo romper con las cadenas que la cultura del patriarcado le impuso por el mero hecho de ser varón. Y como quiso romper y descubrirse así mismo, desnudo, sin estereotipos y sin actitudes predeterminadas, comenzó a formar grupos de hombres, grupos de reflexión masculina. El objetivo era y es compartir en grupo sentimientos y emociones para que de una vez por todas los hombres hablen sin miedos y sin tapujos.

¿Y de qué hablan? De lo que cuesta mantener esa coraza de hombre macho, duro, que no llora y que siempre trae dinero a casa, por ejemplo. De que basta ya de la mentira impuesta de que los hombres no lloran, de que les llamen “nenazas” si muestran sus sentimientos, de que se les acuse de ser “maricones” si abrazan a otro hombre.

Y mientras todo empezaba a rodar allá por los años 80 en Jerez de la Frontera, ciudad donde comenzaron los primeros grupos de hombres en nuestro país, otros varones se cuestionaban si en realidad no se trataba de reuniones homosexuales encubiertas. Porque claro, el hombre tradicional no admite que entre “amigos” se hable de otras cosas más allá del “fútbol” y de las “mujeres“.

Lo que vemos no es más que el miedo mismo de estos hombres, miedo que usan  para defenderse y arremeter contra el otro, “el diferente“. Y cómo no, bajo el desprecio explícito al homosexual, porque nunca se aceptó en el patriarcado otros tipos de identidad sexual. Por eso todo hombre que se salga de sus esquemas no es de fiar.

La revolución femenina ya comenzó hace más de medio siglo y los cambios han pasado volando. En un abrir y cerrar de ojos la incorporación de las mujeres al mundo laboral por fin se ha conseguido, aunque claro, manteniendo diferencias y “privilegios“. En España y en el resto del mundo las mujeres siguen cobrando menos que sus compañeros, los puestos de gerencia y administración en las empresas siguen reservándose mayoritariamente a los hombres, y no se te ocurra decir en una entrevista de trabajo que estás embarazada. Apaga y vámonos.

Ante esta situación actual, el hombre ve que lo que le funcionó a sus padres y abuelos ya no le sirve. Ha dejado ser el único proveedor de dinero a la familia, su pareja ya no depende de él y no sabe a qué paradigma atenerse. El antiguo ya no funciona y el nuevo todavía no sabe cuál es.

Favían Rojas, otro hombre innovador así nos lo explica en el documental:

“El hombre contemporáneo está en un punto de transición entre un machismo manido que él mismo ve que ya no tiene ocasión de ser, y no sabe qué es lo que está esperando la mujer contemporánea de él mismo”

“Se nos enseña excesivamente a estar extrovertidos, vertidos hacia afuera, hacia el exterior, y se tiende a pensar que la introversión es una pérdida de tiempo. Un hombre que no tiene buen contacto con su mundo afectivo, cuando encuentra en su vida de familia un reto de naturaleza afectiva y va a su mundo interno para buscar una respuesta y no la encuentra, recurre a lo tradicional: zanjarlo por la vía dura. Zanjarlo por el método que él tradicionalmente conoce, que es mandar a callar. Dar un grito, dar un puñetazo en la mesa porque eso lo tiene bastante aprendido.”

Nos encontramos entonces con varias revoluciones pendientes. Por un lado, la lucha eterna contra la desigualdad y la violencia de género y por el otro, la lucha del hombre por encontrar una nueva masculinidad. Batallar para superar los viejos roles que nos mantienen atados al machismo, ese entramado cultural del que caemos presos tanto hombres como mujeres.

blogosfera

Favián y su pareja Mercé

¿Qué nos deparará esta crisis de la masculinidad?

La autoridad del hombre patriarcal ya no es sagrada. Ahora todo se puede negociar y las familias pueden relacionarse democráticamente. El logro estará en la autocrítica,en la reflexión misma. ¿Por qué yo no puedo vivir mi masculinidad desde una forma creativa? Se pregunta Favián en el vídeo y no puede tener más razón.

Nuestros padres y abuelos por lo general han sido pequeños tiranos acostumbrados a que sus necesidades y deseos hayan estado atendidos de inmediato por sus compañeras.

En cambio, aquél que vive su masculinidad de forma creativa está reduciendo el miedo y la incertidumbre. Se ha dado cuenta de la represión emocional histórica que ha vivido, quiere romper con todas las cadenas que lleva arrastrando, y tiene claro que su compañera le acompaña en esta aventura.

En una de las sesiones del documental, uno de los participantes de los diferentes grupos de reflexión masculina, contaba a sus compañeros:

Mi padre desde chiquitito me dijo: la próxima vez que vengas llorando y te hayan pegado, como no te hayas defendido te pego yo. Y mi obsesión es que me tenía que defender. Es más, mi obsesión era que yo tenía que dar la cara a cualquier situación en la que se pusiera en cuestión mi honor de varón, de macho. Y yo todavía ando con eso por dentro.

DOCUMENTOS TV, el conocido programa de documentales de RTVE nos regaló la emisión de este reportaje en 2006. Con guión y dirección de José Pedro Estepa, “Hombres” tratará de desnudarnos para comprender mejor a qué retos nos enfrentamos. Sólo hemos conseguido algunos logros por la igualdad. La revolución, aún está pendiente.

Un artículo de Cineptos Zinescrúpulos realizado por Mario Blázquez

El documental se puede disfrutar en los siguientes links:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-hombres/1929808/

https://www.youtube.com/watch?v=cfuhK-Tj7SE

 

Comments

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *