Miércoles, 13 Diciembre, 2017

            

¿Qué cuidados requiere un ‘piercing’ en la oreja?

Desde la web de la Academia Americana de Dermatología apuntan las características que debe ofrecer el establecimiento donde realicen el 'piercing'

Foto: E.P


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Ya sea una elección personal, para un hijo pequeño o uno adolescente, sólo lleva unos pocos minutos al día mantener sanas las orejas con un agujero o ‘piercing’ reciente.

Aunque el ‘piercing’ en las orejas es muy común y puede tener un menor riesgo que otro tipo de ‘piercing’ en el cuerpo, aún pueden dar lugar a complicaciones si no se manejan bien.

Desde la web de la Academia Americana de Dermatología apuntan las características que debe ofrecer el establecimiento donde realicen el ‘piercing’:

* Un espacio limpio y seguro: asegúrate de que el lugar utiliza métodos especiales para mantener todo estéril. Cualquier cosa que toque la oreja debe salir de una bolsa sellada y ser desechable. Esto significa que se utiliza sólo una vez en una persona y después de ello se tira. Si el agujero se realiza utilizando una pistola para hacer agujeros, hay que asegurarse de que la parte que toca la oreja no ha sido utilizada por nadie.

* Lavado de manos y guantes: antes de comenzar con el procedimiento, quien va a realizarlo debe lavarse las manos y ponerse guantes como hacen los médicos.

* Pendientes de alta calidad: los pendientes que se utilicen deben ser de acero quirúrgico, titanio, oro de 14 a 18 kilates o de algo denominado niobio. Estos pendientes nunca deberían llevar níquel, cobalto u oro blanco ya que son materiales que pueden hacer enrojecer la piel y producir picor.

CUIDAR DEL ‘PIERCING’

Los dermatólogos americanos urgen a seguir los siguientes pasos para evitar infecciones:

1. Lavar las manos siempre antes de tocar las orejas con ‘piercing’ recientes.

2. Dejar los pendientes en las orejas durante seis semanas o más, incluso por la noche. Quitar los pendientes demasiado pronto podría llevar a que se cerraran los agujeros.

3. Lavar de forma regular las orejas con jabón y agua. Con cuidado realiza esto al menos una vez al día para evitar infecciones.

4. Girar los pendientes varias veces al día. Esto ayudará a mantener los agujeros realizados abiertos.

5. Aplicar alcohol. Para ello se puede utilizar una bola o disco de algodón mojado en alcohol y limpiar con cuidado la piel alrededor de los agujeros dos veces al día para evitar los gérmenes y las costras. También se puede aplicar una fina capa de vaselina alrededor del agujero.

Después de realizar el piercing hay que mantener bajo observación la oreja para asegurar que no se presentan heridas, rojez o inflamación y que los agujeros no desprenden un líquido amarillento. Si se produce cualquiera de estos síntomas y no desaparece con rapidez, hay que acudir a un dermatólogo ya que podría existir infección.

SI EL PIERCING NO VA BIEN…

A pesar de acudir a un lugar seguro para hacer el piercing y seguir todos los pasos para su cuidado pueden suceder alteraciones asociadas. Algunos de los trastornos que pueden aparecer, aún siguiendo todos los pasos correctos para el piercing son:

* Queloides: estos bultos pueden aparecer después del piercing en la oreja. Cirugía, fármacos e incuso la criogenización de estos bultos con un químico especial puede ayudar a reducirlos pero es difícil deshacerse de ellos por completo.

* Infecciones: son muy comunes. El médico puede proporcionar un fármaco para mejorarla pero algunas de ellas son graves. Si las orejas están rojas, con dolor, inflamadas o supuran un líquido amarillento hay que acudir al facultativo.

* Reacción alérgica: los metales en algunos pendientes pueden ser nocivos para tu piel y hacer que piquen o enrojezcan. Asegúrate de que carecen de níquel.

* Lóbulos de la oreja rasgados: una vez que tienes agujeros, necesitas tener cuidado cuando te vistes o realizas deportes. El pendiente puede quedarse atrapado en una camiseta o el pelo y puede producirte una herida. Puedes sufrir un desgarro del lóbulo de la oreja y la única forma de arreglarlo es a través de la cirugía.

Eso sí, los dermatólogos americanos señalan que si tras un tiempo se desiste de tener agujereada la oreja se pueden quitar los pendientes pero puede ser que el agujero no se cierre. “La única forma de arreglar el agujero es mediante cirugía, que puede resultar muy costosa”, señalan aunque también puede suceder que si el agujero es reciente no pueda ni verse a no ser que se examine la oreja muy de cerca.

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