Lunes, 24 Julio, 2017

            

Primer pleno del año: estamos de acuerdo en que no vamos a estar de acuerdo

En lo que ha sido el preludio al debate de los presupuestos en el mes de febrero, los concejales en el Ayuntamiento de Granada han hablado del aeropuerto, de impuestos a grandes superficies y de la ley del aborto.

Jaime Martín / @jmartinreporter


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Tres horas, varias grescas, unas cuantas risas y una situación surrealista después, el primer pleno del año en el Ayuntamiento de Granada se daba por concluido. A grandes rasgos, este primer toma y daca entre oposición y equipo de gobierno ha dejado algo claro; la división en temas capitales para la ciudad seguirá presente como una extensión más de la división a nivel nacional entre PP y PSOE.

EL ABORTO COMO TRINCHERA IDEOLÓGICA 

La primera moción del día llegaba presentada por el grupo socialista, que pedía que el Ayuntamiento de Granada elevara una petición de retirada de la reforma de la ley del aborto. “La ley actual es una ley ponderada y con su contrarreforma volvemos a situar el aborto en el código penal”, argumentaba María Escudero antes de ceder el turno a Francisco Egea, concejal de Familia y Bienestar Social, quien ha apelado a la necesidad de cambiar la ley de plazos de Zapatero. “Adolece de un gravísimo error de partida, niega la vida humana en las primeras etapas del embarazo”. A partir de aquí y como parte de un guión escrito en piedra, las posiciones se han enrocado y tanto las intervenciones de Escudero como las de Maite Molina -IU- y Egea han seguido por los derroteros ya conocidos en favor de la vida del no nacido unos y a favor del derecho de decidir de otros.

ÍBAMOS A VOTAR QUE SÍ, PERO…

En el orden del día pocos puntos parecían implicar menor polémica que el referente a la aprobación del reglamento de utilización del Espacio Joven. Lo que estaba siendo una intervención de Maite Molina que instaba al concejal de Juventud -Juan Francisco Gutierrez-  a que tuviera en cuenta las opiniones de las asociaciones juveniles, se ha terminado convirtiendo en otro debate sobre las formas democráticas o no del Partido Popular. “Usted dijo que la participación era un paripé político”, ha llegado a asegurar Maite Molina, algo que el concejal de Juventud ha negado. Resultado, la formación se izquierdas ha cambiado el sentido de su voto que iba a ser en  positivo y que finalmente se ha quedado en abstención; “ya veo el interés político de algunos…” ha cerrado Gutierrez.

NADA CAMBIA, TODO PERMANECE 

El PSOE traía a pleno una iniciativa para adoptar medidas a favor del aeropuerto de Granada, que vive una de las situaciones “más críticas de los últimos años”, como ha asegurado Paco Cuenca, quien ha recordado que aeropuertos como el de Málaga o Almería están aumentando su cuota de operaciones mientras que el de Granada ha visto reducido su tráfico de manera importante en los últimos seis años.

En tono menos conciliatorio se han pronuncido tanto UPyD como IU, formaciones que han criticado la actuación del consistorio en lo referente a la defensa del aeropuerto de Granada; por su parte, Mayte Olalla ha asegurado que las empresas que llegan al aeropuerto “se van corriendo” mientras que Paco Puentdura ha acusado al alcalde de ser dañino para el turismo, “usted dijo que para venir a Granada ya estaba el aeropuerto de Málaga”.

Por su parte la concejala de Turismo, Rocío Díaz, le ha recordado a Cuenca que ya existe una mesa provincial en defensa del aeropuerto, que se reunirá en los próximos días, así como una comisión técnica que ya ha sido anunciada por el subdelegado del gobierno. De esta manera, la moción del PSOE se ha visto rechazada.

De la misma manera que la situación del aeropuerto de Granada no variará de manera tangible en los próximos meses tampoco lo hará el camino de Purchil, que sigue en ese limbo entre Ayuntamiento y Diputación, como ha señalado el grupo socialista, que ha vuelto a instar al consistorio a que hable con la diputación granadina para buscar una posible salida al deterioro de una vía crucial para varias empresas de la zona, como Puleva. “El Ayuntamiento cobra 120.000 euros de IBI al año pero ustedes insisten en que eso no es cosa suya”, ha recordado Cuenca a lo que Isabel Nieto, concejala de Urbanismo, ha asegurado que una cosa es el termino municipal de Granada y otra la propiedad de la vía. “Usted tardaría dos o tres segundos en llevar al alcalde otra vez a los juzgados”, ha apuntillado Torres Hurtado.

Tampoco habrá un impuesto a las grandes superficies, como solicitaba Paco Puentedura, quien aseguraba que se podrían llegar a recaudar 20 millones de euros que podrían ir destinados “a quienes generan empleo y sostienen la actividad económica de los barrios”, en referencias a los pequeños locales y PYMES.

En este sentido la concejala de Comercio, María Francés, ha asegurado que “es incomprensible que la medida estrella de la Consejería sea aumentar el presupuesto” cuando el año pasado se ejecutó en tan solo un 19%, por lo que su grupo ha votado en sentido negativo y la moción ha sido rechazada.

SURREALISMO PARA ALIGERAR TENSIONES

La anécdota de la jornada la ha protagonizado Mayte Olalla, quien en un intento por aplicar la ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración pública para bajar, o por lo menos, congelar el sueldo al alcalde, ha terminado, precisamente, proponiendo lo contrario, como le han señalado tanto los concejales de la bancada popular como los de IU y PSOE.

La moción ha sido retirada por parte de Olalla, que ha dejado al alcalde con la miel en los labios, como bromeaba el propio edil.

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