Lunes, 22 Mayo, 2017

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Pestañas postizas y maquillaje en Carnaval pueden ocasionar problemas oculares

Los expertos recomiendan precaución ante la baja calidad de productos de maquillaje y pestañas postizas de mercadillos o bazares

Gabinete


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Las pestañas postizas y el maquillaje en los ojos, cuyo uso es frecuente durante el Carnaval, pueden causar diferentes trastornos oculares si no se emplean de manera adecuada y con productos de buena calidad, según un informe de la Fundación Rementería. Los oftalmólogos también advierten de los mayores riesgos que tienen aquellas personas con ojo seco o portadoras de lentes de contacto ya que pueden sufrir irritaciones o infecciones, así como los niños en los que es más frecuente que, por accidente, el producto entre en el ojo.

La baja calidad de algunos productos cosméticos puede ocasionar molestias al paciente, a veces muy intensas, “como picor, enrojecimiento, sequedad, sensación de cuerpo extraño, dermatitis de contacto, intolerancia a las lentes de contacto e infecciones más o menos graves”, señala la doctora Andrea Sanz, responsable de la sección de párpados, órbita y sistema lagrimal de la Fundación Rementería. Entre los principales trastornos oculares que pueden derivarse de esos síntomas se incluye la queratoconjuntivitis, blefaritis alérgica y erosiones conjuntivales. “La causa más probable tanto de la queratoconjuntivitis como de la blefaritis alérgica es el formaldehido, sustancia prohibida en cosmética por su alto poder alergizante”, añade.

Las pestañas postizas más utilizadas en Carnavales son las que se componen de una tira que se adhiere con un pegamento a la piel lo más cerca posible de las pestañas propias. “Estas son las más usadas como complementos de disfraces ya que sólo sirven para un día y pueden adquirirse en mercadillos o bazares, donde no existe ningún control sobre su efecto en el ojo”, advierte la doctora Sanz. Otro método cada vez más utilizado porque tiene un efecto más natural es el de las extensiones de pestañas, que consisten en la aplicación mediante un pegamento de pestaña postiza a pestaña propia, una por una y con una duración aproximada de un mes. En este caso, comenta, “es muy importante que tanto el material que compone la pestaña como el pegamento estén muy controlados, sin sustancias alergizantes, ya que el principal problema suele venir ocasionado por los productos empleados para ponerlas y quitarlas, que pueden entrar en el ojo o provocar alergia”.

Otro producto habitual durante el Carnaval es el tinte de pestañas cuyos principales problemas se relacionan con la introducción del tinte durante su aplicación. Por otro lado, se recomienda que las máscaras, el procedimiento cosmético más usado para las pestañas, “no se usen más de tres meses a pesar de que deben llevar conservantes debido al riesgo de contaminación por gérmenes muy nocivos para el ojo”, aconseja la doctora Sanz. Además, tienen que incluir componentes que, además de ser bien tolerados por la piel, “no sean tóxicos para los ojos y usarse colorantes vegetales o pigmentos inorgánicos atóxicos que no liberen partículas que puedan dañar la superficie ocular”, añade.

RIESGO MAYOR ASOCIADO A LAS LENTILLAS

Una de cada cuatro mujeres reconoce haber sufrido algún trastorno ocular (conjuntivitis, escozor, irritaciones, etc.) a causa del maquillaje, según un estudio realizado por la Fundación Rementería entre 100 pacientes. Todas las que se habían maquillado alrededor de los ojos presentaban restos de maquillaje en la película lagrimal, lo que está relacionado con peor visión. De las que utilizaban el delineador, la mitad lo hacían en la base de las pestañas y la otra mitad por dentro de las mismas, “con lo que el ojo está más expuesto a molestias, enrojecimiento, conjuntivitis tóxica o intolerancia a las lentes de contacto”, afirma la doctora Sanz. También son peligrosos los productos utilizados para desmaquillarse “debido a que los disolventes alteran la lágrima”, expone.

“Es muy importante que el maquillaje no entre en contacto con la superficie ocular, sobre todo en pacientes con pieles sensibles, con sequedad ocular, con blefaritis y en portadores de lentes de contacto”, indica. En los casos de aquellos que utilizan lentillas es aún más lesivo por los riesgos asociados a las mismas, como ojo seco e irritación, pero también infecciones. “La consecuencia más leve son molestias e intolerancia a la lentilla pero lo más grave puede ser favorecer infecciones, que en los portadores de lentillas son mucho más graves, por una bacteria que se llama pseudomona, que a veces son muy difíciles de tratar y que pueden dejar cicatrices en la córnea”, concluye.

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