Sábado, 25 Marzo, 2017

Los conductores de la línea SN1 cobran hasta 700 euros menos que sus compañeros de otras líneas | Galería

Trabajadores de Herederos de Gómez, empresa filial de Rober que gestiona esta línea, denuncian el mal estado de los vehículos así como sus condiciones laborales

Parada de la línea SN1 | Autor: Archivo GD
Ángela Gómez | @_Angela_GA


image_print

“Ya no sabemos qué hacer”, asegura a Granada Digital, el presidente del Comité de Empresa de Herederos de Gómez, Iván Escobedo Pardo, quien nos atiende al otro lado del teléfono para contarnos qué está pasando en la línea SN1 (el antiguo 33), una línea que gestiona esta empresa filial de Transportes Rober.

La plantilla de esta empresa está formada por 44 conductores y 9 mecánicos que se encargan del mantenimiento y del servicio que presta esta línea, que recorre Granada de punta a punta, pues une la Estación de Autobuses de la capital con la localidad de Cenes de la Vega. Esta empresa, Herederos de Gómez, pone diariamente en la carretera 19 vehículos, aunque la flota está compuesta por 22 (uno de estos ‘coches’ sirve en los cursos de Educación Vial y otro cubre la otra línea que gestiona esta mercantil, la que hace el recorrido Granada-Quéntar).

Esta reivindicación no es nueva pero, con el paso de los años, y sin respuestas a este agravio, la situación se ha vuelto preocupante.

ESTADO DE LOS VEHÍCULOS

“He interpuesto a mi empresa 19 denuncias en Inspección de Trabajo, las cuales he ganado todas. La empresa, aún así, sigue sin poner solución”, nos relata Escobedo, quien nos precisa la lista de desperfectos de los autobuses: mal funcionamiento del aire acondicionado o de la calefacción (si es que tienen); las rampas para los usuarios minúsvalidos no funcionan así como los sistemas de seguridad; ruedas en mal estado, los puestos de los conductores también se encuentran en un estado lamentable, con asientos y volantes “hechos pedazos”. “Es complicado trabajar en estas condiciones”, nos asegura Iván, que es mecánico de la empresa.

Los mécanicos, de hecho, también se quejan. “No tenemos las herramientas necesarias para el mantenimiento de los vehículos , ni siquiera linternas”, nos asegura. Pero, al parecer, lo peor que llevan es que en días de lluvia, los mecánicos se empapan cuando repostan los autobuses porque lo hacen a la interperie. “Le pedimos a la empresa un techado en la zona de repostaje. No lo negó. Entonces, le reivindicamos unos trajes de agua, que tampoco nos ha dado”, explica algo indignado este representante de los trabajadores.

Iván Escobedo también nos informa de que el SEPRONA visitó las instalaciones del taller de los vehículos de esta empresa. Al parecer se están vertiendo al alcantarillado aceites y líquidos contaminantes, “y han sancionado a la empresa por esto”.

“Digamos que somos la empresa de segunda categoría. Le dan prioridad al resto de vehículos de Transportes Rober””, matiza.

Parece también que ‘hacer las necesidades’ es misión imposible para estos conductores pues, según acreditan, el baño portátil instalado en Cenes de la Vega es “tercermundista”. “Ni los perros entran ahi a hacer sus necesidades”, exclama este representante, quien afirma que están deteriorados, sucios y sin papel higiénico”.

“Esto también se ha denunciado en las inspecciones de trabajo, que nos han dado la razón; y la empresa, en lugar de facilitar los medios, le echa la culpa al ayuntamiento de Cenes. Nosotros solicitamos unas tarjetas de acceso a los cuartos de baño, las que disponen todos los conductores de la empresa Rober, perose las han facilitado solo a algunos conductores”, explica.

 

CONTRATOS LABORALES

Pero la situación van más allá del estado de los vehículos. La plantilla de esta empresa de transporte considera injusto que ellos, haciendo el mismo trabajo o más del que se hace en otras líneas que circulan por la capital, cobran mucho menos. “Un conductor de H. Gómez cobra al mes alrededor de 1.100 euros. Los que trabajan en Rober, 1.800”, compara.

Algo que no entienden muy bien ya que esta línea es “una de las más rentables que tiene el ayuntamiento de Granada”. Le preguntamos por qué. “Si el ayuntamiento de Granada paga a Rober por kilómetro unos 6 euros aproximadamente, por la línea SN1 lo está pagando alrededor de 2 euros el kilómetro”, nos explica. “Esta línea la sufraga el ayuntamiento de Granada, el Consorcio Metropolitano de Transportes, la Junta de Andalucía, Transportes Rober y el ayuntamiento de Cenes. Lo hacen para abaratar costes. Estamos catalogados como una línea interurbana cuando el 80% de nuestro recorrido es por la capital…”, critica Iván Escobedo.

De hecho, según apunta el presidente del comité de empresa, “cada autobús factura al día unos 1.600 euros”.

Y se suma un problema más que han sacado a la luz: los contratos de los trabajadores. “La mayoría de los contratos son en fraude de ley y el problema del personal con contratos temporales que se van concatenando es generalizado.

“En una semana un trabajador puede llegar a tener hasta 30 contratos porque son por horas cuando nuestro trabajo es fijo, a jornada completa. Y hemos detectado cinco casos, cinco trabajadores, que han estado trabajando de forma irregular. Por ejemplo, un compañero trabajó los días 5 y 6 de enero sin haber estado dado de alta en la Seguridad Social; y otra trabajadora ha estado así un mes. Se lo comunicamos a la empresa, y ésta tomó la decisión de despedirlos, de no llamarlos más, por reivindicar su derecho”, asegura Iván con cierta impotencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *