Viernes, 28 Julio, 2017

            

La comunidad hippy comienza a concentrarse en el paraje de las termas de Santa Fe para la Fiesta del Dragón

La Fiesta se celebró en 2014 por quinto año consecutivo en Santa Fe, adonde se trasladó desde el municipio alpujarreño de Órgiva, que en ediciones anteriores llegó a reunir a unas 10.000 personas de la comunidad hippy.



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El paraje de ‘Aguas Calientes’ de Santa Fe (Granada), unas termas naturales, ya han comenzado a recibir las primeras furgonetas y caravanas de los asistentes a la llamada Fiesta del Dragón, con la que la comunidad hippy celebra cada año la entrada de la primavera.

Según ha informado a Europa Press el concejal de Gobernación en el Ayuntamiento de Santa Fe, Manuel Gil, la Policía Local y la Guardia Civil ya han coordinado un operativo especial para el control de los accesos y reforzar la vigilancia en lo que se refiere a la venta ambulante y el consumo de alcohol y drogas.

El dispositivo se intensificará a partir de este viernes y hasta el domingo, ya que la mayor afluencia en el paraje, donde la fiesta se celebra por sexto año consecutivo, se prevé durante el fin de semana, aunque incluso podría llegar a prolongarse hasta entrada la semana.

El concejal ha apuntado que es probable que este año las termas concentren una menor cantidad de gente, teniendo en cuenta la amenaza de lluvia y las bajas temperaturas, especialmente por la noche. No obstante, y como ocurriera el pasado año, el evento coincide con la celebración de la Fiesta de la Primavera en Granada, con lo que es probable que muchos asistentes deseen continuar con la celebración en Santa Fe.

El principal problema que genera la Fiesta del Dragón es el ruido, que propicia las quejas no sólo de los vecinos de Santa Fe, sino también de habitantes de los municipios colindantes, como Cúllar o Las Gabias, según ha indicado Gil, que confía en que en esta ocasión las molestias sean las mínimas posibles. De hecho, según ha recordado, la Fiesta del Dragón es está autorizada por el Ayuntamiento, aunque se ve obligado a “tolerarla”.

El pasado año las termas concentraron a unas 1.500 personas, con hippys no sólo de toda Andalucía, sino de países como Italia, Portugal o Alemania, y la fiesta se desarrolló sin incidentes de importancia.

Sólo se registró un pequeño incendio en unos matorrales que fue sofocado por algunos de los participantes en la fiesta y efectivos de Protección Civil, mientras que la Guardia Civil tuvo un total de 130 intervenciones por tráfico de drogas o tenencia de armas.

Un dispositivo conformado por un total de 200 agentes del Instituto Armado y policías locales de Santa Fe veló entonces por la seguridad y controló los accesos en la zona, sin que se produjeran detenciones ni denuncias de los vecinos por ruidos.

 

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