Domingo, 20 Agosto, 2017

            

La actividad física intensa durante la vida puede reducir el riesgo de linfoma no Hodgkin

Según un minucioso estudio realizado entre 820 pacientes por la Universidad de la British Columbia de Canadá

El estudio revela como especialmente efectivo el ejercicio cardiovascular | Foto: E.P.


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Realizar actividad física vigorosa durante la vida puede reducir el riesgo de padecer linfoma no Hodgkin (LNH), tal y como revela una nueva investigación cuyos detalles se publican en ‘Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention’ y realizada por Terry Boyle, científico postdoctoral en el Departamento de Investigación de Control del Cáncer en la Agencia de Cáncer BC y la Escuela de Salud Pública y de la Población de la Universidad de British Columbia, en Canadá.

Debido a que no se sabe mucho acerca de las causas del linfoma no Hodgkin, es especialmente importante identificar factores de riesgo para prevenir y controlar este tipo de cáncer, según Boyle. Existe evidencia de que las personas que son físicamente activas tienen menor riesgo de algunos tipos de cáncer como el cáncer de colon y de mama, pero no muchos estudios han investigado si la actividad física física se asocia con el riesgo de linfoma no Hodgkin.

Boyle y sus colegas utilizaron datos de un estudio de casos y controles realizado entre 2000 y 2004 en la Columbia Británica, que reclutó a 820 pacientes con LNH (59 por ciento hombres) de diferentes edades del Registro de Cáncer de la Columbia Británica y 848 controles seleccionados aleatoriamente emparejados por edad, sexo y lugar de residencia, en el Registro de Clientes de la Columbia Británica del Ministerio de Salud.

Se recogió la información sobre la demografía y diversos factores de riesgo de LNH, incluyendo la actividad física recreativa durante toda la vida, mediante un cuestionario. Se pidió a los participantes que indicaran el número promedio de días por semana y de horas por día que realizaban actividad física leve, moderada o vigorosa por cada década de su vida. Los investigadores asignaron un valor de equivalente metabólico (MET) a los diferentes tipos de actividad física y calcularon el número medio de horas MET por semana de actividad física para toda la vida de cada participante, teniendo en cuenta tanto la duración como la intensidad de la actividad física.

Los participantes del estudio que estaban en los cuartiles más alto (segundo, tercero y cuarto) de desempeño de actividad física de fuerza intensa en sus vidas presentaban un riesgo de alrededor de entre un y un 30 por ciento más bajo de NHL, en comparación con los que estaban en el cuartil más bajo (primero) de actividad física vigorosa intensa. La actividad física no se asoció con un mayor beneficio para cualquier grupo de edad específico.

“En este estudio de casos y controles, vimos que los participantes más físicamente activos tenían un menor riesgo de LNH que los menos activos. Encontramos que la actividad física de intensidad vigorosa, como las actividades que aumentan las tasas de respiración y el corazón a un alto nivel, fue más eficaz en la reducción del riesgo. Ya sabemos que la actividad física reduce el riesgo de cáncer de colon y cáncer de mama y también conduce a una serie de otros beneficios para la salud física y mental. Nuestros hallazgos sugieren que las personas que hacen actividad física vigorosa también pueden tener un menor riesgo de LNH “, señala Boyle.

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