Jueves, 14 Diciembre, 2017

            

Julio Castejón: “Somos portadores de un mensaje de libertad” | Vídeo

El guitarra y voz del grupo Asfalto charla con Granada Digital antes de ofrecer en Granada un concierto "emocional"

Julio Castejón en su entrevista con Granada Digital | Foto & vídeo: Daniel Bayona
Miguel Lara


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Año 79. Me llaman de la sala Apolo y me dicen que si quiero trabajar de portero. Mil pelas. Acepto. Entro. Y de repente, comienza un concierto.. Suena una canción. Suena otra. Suena asfalto. Cierro la puerta. Entro a ver el grupo. Veo a un tipo tocando la guitarra. Me quedo perplejo. Ahí comienza mi idilio con Asfalto, que me ha acompañado durante 38 años. Porque 38 años no son nada y son toda una vida… o dos.  Ah, por cierto, esa noche no cobré las mil pelas. Pero valió la pena. Valió toda una vida.

– Pregunta (P):  ¿Cuándo empezó Asfalto?

Respuesta (R): En el año 1972 había un grupo en Madrid que tocaba en las salas que estaban de moda, se llamaban las de juventud, y yo los seguía porque me parecían especiales. Yo tenía dos referencias: los Íberos, que me gustaba como cantaba Adolfo y eran de Torremolinos, y los Tickets, que me fascinaban, que eran del barrio de un amigo mío. Yo ya había empezado a tocar con los Hándicaps, y cuando los Tickets cambiaban sus instrumentos por otros mejores heredábamos los viejos. En el año 72, a los Tickets les ofrecen la posibilidad de grabar unos discos y ya habían publicado uno con Columbia y surge un problema de que Columbia no quiere soltar el nombre de Tickets y se vieron obligados a cambiar de nombre. Yo estaba haciendo el servicio militar. En la cantina, los vi en la tele y vi Asfalto en el rótulo. Le mandé un mensaje al batería de mi grupo y le dije de que se debían haber equivocado y al cabo de los días me contestó y me dijo: es que a los Tickets les han cambiado el nombre, ahora se llaman Asfalto.

Terminé el servicio militar y me iba a reintegrar a los Hándicap y recibí una llamada de José Luis Jiménez, el líder de aquellos Asfalto. Le dije que le vi mientras hacía la mili y que no sabía que habían cambiado de nombre, y me dijo que sí pero que el grupo ya se había disuelto, que me llamaba porque tenía un proyecto en mente que quería compartir conmigo. Entonces, dije que para mí sería un lujo tocar con él. Lo pensé en aquel momento. Hablamos de lo que queríamos que fuera Asfalto, un grupo que hiciera rock, que cantara en español, con música con toques progresivos y cañeros también. Le dije que me parecía fantástico, pero que tenía comprometido el verano con los Hándicap y me dijo: no te preocupes, cuando vuelvas, después nos juntamos para este proyecto. Dio la casualidad de que el bajista de los Hándicap dejó el grupo y le llamé y le dije que tenía un apuro tremendo, que tenía que tocar en Alcázar de San Juan y el bajista suelta que no viene, y me dice: da igual, voy yo. Vino él y nos lo pasamos tan bien que él hizo ya todo el verano.

Cuando acabó el verano, coincidimos, íbamos a casarnos y nos fuimos de viaje a Londres juntas las dos parejas. Cuando regresamos, le digo: ¿qué nombre le vamos a poner esto? ¿Por qué no rescatamos el nombre de Asfalto que al fin y al cabo ya tiene dos discos? Eso nos facilitará las cosas. Me dijo: no lo veo, es que el nombre… El caso es que accedimos y el proyecto quedó rebautizado como Asfalto. Ahí empieza Asfalto. Hay discos de 1972, pero el grupo cuando empieza su trayectoria tal y como es conocido es ya en el 74, justo en octubre del 74.

(P): La prensa especializada consideró a Asfalto el primer grupo en España en cantar en castellano rock.

(R): Ya había bandas que lo hacían en castellano, anteriores a nosotros. Triana ya cantaba en castellano, era otro tipo de rock más progresivo, pero de alguna manera éramos bandas que empezamos a desbrozar un camino por el que luego circularon las demás. Ahí, en el 75-76, cuando había muerto el dictador, en el país había esperanza por el cambio y por la libertad.

-(P): ¿Cómo era el Madrid de aquella época?

(R): Fascinante, porque por primera vez los jóvenes habíamos tomado la calle y ya no queríamos soltarla. Era la auténtica gran movida, en el 76, con la muerte del dictador. Las plazas se llenan de bandas haciendo otra música y otro afán distinto al que había habido con el pop de los 70, que iba más por los canales comerciales.

“La auténtica gran movida fue en el 76, con la muerte del dictador”

– (P): ¿Puede haber algún tipo de paralelismo de ese Madrid con la Barcelona actual, de salir a la calle y luchar por los derechos?

(R): No en esencia. Primero porque en Madrid se despreciaba al nacionalismo, viniera de donde viniera, porque había dejado constancia de ser la peor de las ideologías y el causante de millones de muertes en el siglo XX. Por tanto, lo que queríamos era una sociedad moderna, actual, donde cada uno pudiera expresar cualquier idea sin miedo y no estábamos mediatizados por nada. Teníamos unos modelos, que se ubicaban en los países donde había libertad: Francia, Inglaterra, Estados Unidos…

Madrid era una sociedad muy heterogénea, nunca se hablaba de donde venían ni importaba. No pasaba nada. Teníamos unos objetivos muy compartidos: instaurar un sistema democrático en España. No tiene nada que ver, la Barcelona de hoy la mueven otras cosas.

La música que hacíamos iba de lo que pasaba en la calle. Asfalto, entre el 76 y el 77, toca en todas las universidades. Se contaba con nosotros porque éramos portadores de un mensaje de libertad. Vivíamos nuestro tiempo y teníamos que vivirlo en conciencia. Éramos totalmente solidarios. Llegamos a muchos pueblos con ese mensaje: sé libre.

– (P): ¿Quién es hoy la mujer de plástico?

(R): En el libro ‘Asfalto, manual de uso’ lo escribo, porque estando en México una amiga me regala una biografía de los Beatles, de su trayectoria musical. Me gustaba porque entraba en la parte que a un músico le gusta conocer de otro músico. ¿Cómo haces eso y por qué? Adoro a las mujeres, el universo femenino me fascina, aunque no he sido capaz de comprenderlas. La mujer de plástico es una crónica de aquel tiempo, cuando accedemos a la liberta, la primera en liberarse es la mujer. Hay un tipo de mujer que se reivindica a sí misma. Es una crítica que hago a mis amadas mujeres, provocando su reacción, nada más.

-(P): 45 años son toda una vida…

(R): Yo he elegido la dirección de mis pasos, con todas las consecuencias. No me quejo.

-(P): ¿Cuántas veces crees que te has equivocado en tu vida profesional?

(R): Quizá en sobredimensionar a Asfalto. Hay por ahí alguna gira que terminó con una deuda con el banco. Pero en la vida, ¿quién no comete errores? Lo mejor es poder tomar tú tus propias decisiones.

-(P): Lorca decía: escribir en Granada es llorar. Y luego un amigo mío, productor, decía que a los músicos en España los jubilan a los 30.

(R): Bruce Springsteen tiene un año más que yo, Sting la misma edad que yo, Phil Collins también. Somos coetáneos. Hemos mamado la misma música. No creo, sinceramente, que mis canciones hayan sido peores que las suyas. Y les admiro a todos. Yo lo he hecho en el idioma de Cervantes. Cualquiera de ellos vendrá y venderá a entradas a 100 euros y se les llenará los recintos hasta arriba y a nosotros nos cuesta, porque este país no pone en valor lo que nosotros hacemos. En este país la antigüedad no suma, resta. En general, no es un grado. Asfalto podrá ser un nombre viejo, pero no es antiguo este proyecto.

“Este país no pone en valor lo que nosotros hacemos. La antigüedad no suma, resta”

– (P): ¿Qué mensaje le dirías a la gente de Granada para que vaya a ver a Asfalto?

(R): No, la gente puede tomar la decisión y es respetable. Alguna gente tomará la decisión de no ir y prejuzga, porque dirá es un grupo viejo, es la música que escuchaba mi padre, yo ya estoy en otro lado. Eso creo que lo piensan. No conocen nuestra historia ni de nuestra obra casi nada. A la gente que no va a venir, les diría que le pregunten a quien haya ido a un concierto. Es un concierto de música emocional lo que ofrecemos, desde el minuto uno. Si no tenemos un problema técnico que nos descentre, nos emocionamos.

-(P): ¿Habéis llenado en todas las giras?

(R): No, ojalá. Llenamos Madrid y en algunos otros sitios, pero en otros no. Vienen nuestros seguidores, los que nos conocen, que son los que son. Y como no somos capaces de comunicarles a los que no vendrían que vengan… Lo bueno es que el grupo se mantiene entusiasmado en el proyecto. Pensamos que deberíamos de aprovechar que la Agencia de Cooperación Internacional consideró a Asfalto un Bien de Interés Cultural Exportable y parece que las embajadas nos van a ayudar a tratar de que el grupo sea promovido fuera.

“La Agencia de Cooperación Internacional consideró a Asfalto un Bien de Interés Cultural Exportable”

– (P): Hay una cosa que marca históricamente a Asfalto, ¿crees al final que todos los quijotes se han hecho eléctricos?

(R): Esa letra es un autorretrato. La escribió José Luis Jiménez, un gran letrista. Y es verdad, somos quijotes eléctricos, los últimos románticos. Pensamos que el bueno siempre gana y es mentira; que todo esfuerzo tiene premio y es mentira.

– (P): ¿Quién ha sido el guitarrista que más le ha impresionado?

(R): Hay tantos que no sé quién decir. Me gusta hacer los solos que se pueden cantar. Hay músicos buenísimos y brillantísimos. Me quedo casi siempre más con el conjunto de la obra. Cuando estoy escuchando a Yes, no me fijo en cómo toca, sino en el conjunto, en si eso me emociona o no.

(P): Y por último, háblanos de tu hijo en Asfalto.

(R): Es un ser especial. Cuando pasó a formar parte de la plantilla de Asfalto dije a ver cómo explico esto para que no parezca un despotismo. No fue así. Vino a hacer la sustitución a un guitarrista que se había marchado y los propios compañeros me dijeron: si quieres te vas tú, pero este que se quede. Cuando yo vi que él encajaba perfectamente en la banda dije: ¡estupendo! Qué mejor para mí que él herede un poco este nombre. En algún momento me faltarán las fuerzas para seguir en ello, es ley de vida, y me gustaría que alguien continúe mi obra. Es una persona con un sensibilidad muy especial, con capacidades tremendas y las demuestra en los directos y en los discos. Estoy orgulloso de él, pero a veces me cabrea mucho, como toda la gente que es muy creativa y artista, que a veces tiene carácter complejo.

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