Martes, 25 Julio, 2017

            

Hijo de Audrey Hepburn se querellará contra la exdirectora de la Alhambra tras la falta de acuerdo

Acusa de dañar su imagen y reputación por afirmar que celebró su boda en el monumento sin permiso, después de que haya finalizado sin avenencia el acto de conciliación celebrado este viernes en el Juzgado de Primera Instancia número 7 de Granada

Sean Hepburn Ferrer | Foto: E.P


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El hijo de Audrey Hepburn, Sean Hepburn Ferrer, presentará una querella por la vía penal contra la exdirectora del Patronato de la Alhambra y el Generalife, María del Mar Villafranca, a la que acusa de dañar su imagen y reputación por afirmar que celebró su boda en el monumento sin permiso, después de que haya finalizado sin avenencia el acto de conciliación celebrado este viernes en el Juzgado de Primera Instancia número 7 de Granada.

El hijo de la protagonista de ‘Desayuno con Diamantes’ ha señalado a los periodistas que su madre tenía una “reputación intachable” y el resto de la familia “ha seguido sus pasos”. “Lo que más valoramos es la reputación y no vamos a dejar a nadie que la pise”, ha defendido tras finalizar el acto de conciliación, al que Villafranca no ha acudido porque, según le ha transmitido el letrado de la exdirectora, “está de viaje”.

Ante la falta de acuerdo, Sean Hepburn Ferrer iniciará ahora acciones penales contra Villafranca, según ha detallado su abogado, Pablo Luna, quien ha concretado que formalizará una querella por injurias contra ella. A ello se sumará un pleito por la vía civil para pedir la protección del “honor mancillado” en el que se reclamarán 100.000 euros de indemnización que se destinarían a fines solidarios.

Luna ha querido aclarar no obstante que la pretensión de su cliente no es económica sino el “restablecimiento” de su honor, algo que a su entender “se podría haber solventado en la mañana de este viernes de una manera fácil y amigable, poniendo las cosas en su sitio” en relación a cómo ocurrieron.

Ya el pasado 3 de julio Hepburn Ferrer señaló que lo que se celebró en la Alhambra el mes de agosto del pasado año, no fue una boda, sino un “simulacro de ceremonia”. En ese sentido, agregó que no era “una boda legal”, puesto que ésta ya “tuvo lugar en Gibraltar”, y aseguró que el evento, al que asistió el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, se celebró con el consentimiento de la entonces directora del Patronato, “que lo sabía desde un principio”.

Hepburn Ferrer acusó por tanto a Villafranca de haber dañado su imagen y su reputación “usando su cargo público y con fines políticos” por haber hecho públicas unas fotos en las que aseguraba que él, que es embajador de Unicef, había contraído nupcias en el Palacio de Carlos V, dentro del completo monumental nazarí.

Relató entonces la cronología de los acontecimientos, y explicó que en el acto en el que recibió el premio de Prestigio Turístico de Granada por su labor en el Festival de Cine Clásico Retorback comentó con la directora del monumento su intención de celebrar su enlace en un lugar como la Alhambra y mostrarlo así a sus amigos por la relación que mantiene con España y Granada, una proposición a la que Villafranca “respondió claramente que no se podían celebrar bodas en este lugar”.

Después de descubrir que personas de otras nacionalidades no pueden contraer matrimonio civil en España, su esposa y él decidieron casarse en Gibraltar, “por la facilidad que da la cercanía” y así lo hicieron en julio del año pasado en un acto al que acudió el concejal de Cultura, Juan García Montero, amigo de la pareja, aunque mantuvo la idea de festejar el enlace con un concierto en el Carlos V de Granada.

Así, el 8 de agosto de 2014 tuvo lugar esta fiesta, una “representación ficticia” de una boda y, de ahí que la esposa aparezca vestida de blanco en las fotos difundidas y el alcalde, José Torres Hurtado, engalanado con el collar de regidor, un festejo con continuó con un concierto y una cena en el Palacio de los Córdova, todo ello con conocimiento de Villafranca, según palabras de Sean Hepburn, quien indicó que pagó 3.500 euros por el alquiler del lugar para usarlo como espacio escénico “al igual que cualquier compañía o sociedad”.

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