Lunes, 24 Julio, 2017

            

Comienza el curso 2014-2015 entre la implantación de la LOMCE y la falta de profesores

Más de 700.000 alumnos de infantil y primaria comienzan hoy sus clases en toda Andalucía | La Junta mantiene la misma dotación económica del curso pasado para Educación pero desde distintas asociaciones educativas se alerta del descenso en el número de profesores y de la "masificación" de las aulas, que a partir de hoy pondrán a prueba la LOMCE del ministro Wert.

Vuelven los madrugones, las manualidades...


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Caen lágrimas matutinas a la puerta del colegio. Las gotitas saladas se confunden con alguna mucosidad y los ojos se tornan rojos, hinchados. Pero también los pequeños lo pasan mal a la hora de despedirse de sus padres y comenzar un nuevo curso porque, al fin y al cabo… “¡se acabó lo bueno!” Ahora toca hincar los codos para aprenderse un temario que irá en función del grado que se curse: los estudiantes de primero, tercero y quinto estrenarán la LOMCE mientras que los que pasen a segundo, cuarto y sexto continuarán con la LOE. Los debates sobre si es mejor una u otra ley prometen animar más de un recreo. Además, este año los alumnos contarán con un mayor número de compañeros: el descenso de profesores propicia una incremento en la ratio de estudiantes por aula. Lo que es bueno para el desarrollo de habilidades sociales no tiene porqué serlo para la educación, aseguran los profesionales educativos, que han explicado a Granada Digital los retos a los que se enfrenta el sistema educativo andaluz en este curso 2014-2015 que hoy comienza.

UN CURSO DE TRANSICIÓN

Este curso que comienza pasará al recuerdo como el que introdujo la quinta reforma en el sistema educativo español desde el retorno de la democracia. Atrás quedaron:

  • LODE: Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (1985)
  • LOGSE: Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo de España (1990)
  • LOCE: Ley Orgánica de Calidad de la Educación (2002)
  • LOE: Ley Orgánica de Educación (2006)

La que ahora viene, la LOMCE, es Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa y llega acompañada de una fuerte polémica. Desde diversos sectores educativos como asociaciones de profesores o de padres y madres se ha criticado la aprobación unilateral y “sin diálogo ni consenso” de esta nueva vuelta de tuerca a un sistema que tiende a cambiar tras las elecciones generales. Así lo critica el que fuera presidente de ASADRIPE (Asociación Andaluza de Directores de Educación Infantil, Primaria y Residentes Escolares) Manuel Porcel: “es un disparate legislativo. Deberíamos estar dedicándonos a la enseñanza de nuestros alumnos y no a estar rellenando documentos de las nuevas leyes educativas”. Unas declaraciones que van en la línea de las esgrimidas por el consejero de Educación, Luciano Alonso, quien ayer mismo aseguró que Andalucía pondrá en marcha la nueva ley “por sentido de la responsabilidad y cumplimiento de la legalidad”, aunque lo hará por plazos y de la forma “menos lesiva”.

La otra cara de la realidad la representan los alumnos y sus padres, quienes tienen una palabra para definir sus impresiones ante el curso que llega: “incertidumbre”. Es lo que explica Silvia Alcalde, presidenta de la FAPA Alhambra (Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Granada), que reconoce la expectativa ante un nuevo sistema educativo que, en el fondo, no es lo que más les preocupa: “en la provincia de Granada ha habido un descenso significativo de profesores; las tutorías están cubiertas pero el profesorado de apoyo se pierde”. Y esa es una de las claves en las que coinciden todos los consultados por este medio, el descenso en el número de profesionales de la educación en el sistema andaluz.

Como se puede ver en el gráfico de arriba, de 2006 a 2010 se incrementó en alrededor de 1.500 millones la partida presupuestaria para Educación en Andalucía. Todas las áreas dentro de ese presupuesto experimentaron, en mayor o menor medida, un incremento en su dotación económica. Algo que cambió en 2010, año de inflexión para la economía de la región que también se tradujo en un descenso de los presupuestos de la Junta. A partir de ese momento, Educación ha coqueteado siempre con los 6.000 millones de presupuesto global, lo que reforzaría la idea que se ha venido defendiendo por parte de la administración autonómica: “los recortes no afectarán a la educación”.

Sin embargo, la realidad es otra.

EN EL DÍA A DÍA

Lo que más urge en los colegios de Andalucía es la llegada de nuevos profesores. La tasa de reposición de estos profesionales, asegura Manuel Porcel, es de aproximadamente el 10%. Y eso tiene dos efectos inmediatos. Por un lado, la ratio de alumnos se va incrementando lenta, pero constantemente en cada clase. Los 20 estudiantes por aula que los educadores señalan como “óptimos” son un lejano sueño. A día de hoy, lo normal es encontrar entorno a 25 chavales por clase, aunque “en pueblos del área metropolitana se ha llegado a una ratio de 28”, comenta Porcel. La situación “no es la deseada”.

En el mismo sentido, con menos profesores, se dispone también de menos horas para ayudar a los alumnos con más necesidades. Es lo que está viviendo la profesora Esther Piñar, que apenas lleva cuatro años en la docencia y ahora recala en el centro Profesor Tierno Galván: “hay recortes de personal que están haciendo que tengamos menos horas de refuerzo educativo. En todos los colegios han recortado un profesor”, que queja la joven, que siente cómo el sistema comienza a dar de lado a aquellos alumnos con más dificultades.

Eso en lo que concierne a la reducción de la plantilla de docentes. Pero desde ASADRIPE también se denuncia la política de sustituciones que se impone desde la consejería: “nos afecta una ley que impide sustituir a un profesor que está de baja menos de dos semanas. Había un sistema de sustituciones muy eficaz anteriormente: cada centro contaba con un número de jornadas y los directores ,en función de las bajas, consumíamos esas jornadas que nos había adjudicado la administración; al final del curso a todos nos sobraban días”, explica Manuel Porcel, que cuenta con la resignación propia de quien ama su profesión, que puede haber cursos en los que los chicos pierdan varias semanas de clase en materias diferentes. Ya ha pasado.

LOS PROBLEMAS MÁS URGENTES

A pesar de lo denunciado por profesores y padres, la mayoría de actividades de los centros continúan curso tras curso. Se ofrecen clases extra escolares, los centros bilingües se han incrementado -aunque también en este área ha habido recorte de profesores- y el Plan OLA (Plan de Oportunidades Laborales en Andalucía) ha acometido, sólo en la provincia de Granada, obras por valor de 37 millones de euros en más de 140 centros educativos.

Pero quedan problemas y casos muy concretos en los que la administración no termina de llegar. El más inmediato se dio a conocer en esta semana y afecta a los alumnos del colegio San Isidro Labrador de El Chaparral. En una decisión dada a conocer a los medios, los padres de los alumnos han decidido suspender el inicio de las clases hasta que la Junta de Andalucía agilice los plazos y comience la construcción del nuevo colegio. Según los padres “el actual centro no cuenta con las normas básicas de seguridad y obliga a los niños a estudiar en aulas prefabricadas”. Por su parte, el portavoz de los padres, Jorge Giner, asegura que el colegio tiene aforo para 90 niños cuando está dando cabida a 350.

¿POR QUÉ?

Si la inversión en Educación creció de manera considerable de 2006 a 2010 y se ha mantenido relativamente constante desde entonces, ¿por qué faltan profesores? ¿por qué hay alumnos dando clase en aulas prefabricadas no solo en El Chaparral, sino en Armilla o Maracena, por mencionar dos municipios?

A pesar de que el presupuesto se ha incrementado y estabilizado en en los últimos años, el número de alumnos no ha parado de crecer en todas las fases de la educación. En el siguiente gráfico se muestra más claramente la relación entre variación en el número de alumnos y variación en en el presupuesto de Educación.

Hasta el curso 2009-2010 el incremento anual en el presupuesto de Educación excedió al crecimiento del número de alumnos; incluso en el curso 2007-2008 se ve una diferencia del 4% entre uno y otro. Esta situación se revierte a partir del curso 2010-2011 en donde el crecimiento de alumnos sobrepasa los incrementos anuales que la Junta solía otorgar a Educación. Más alumnos, igual o menor inversión: una ecuación que ofrece resultados como los expuestos por padres y directores de centros. Cabe señalar que no se ha incluido en esta información los números relativos al curso 2012-2013 por no disponer de datos oficiales del número de alumnos matriculados en infantil y primaria.

EL FUTURO QUE YA ES PRESENTE

Cuando se les pregunta por posibles soluciones, por una mirada al presente y futuro del sistema educativo, las distintas fuentes consultadas recalcan una idea: todo pasa por un consenso político que ponga como prioridad absoluta un modelo educativo racional, equilibrado y nacido para durar. No es sólo cuestión de dinero, reafirman, sino de compromiso. “Esperemos que alguna vez nos podamos sentar la comunidad educativa y los partidos políticos para consensuar una ley que esté también hecha que no la tengamos que volver a cambiar”. Es el deseo de Silvia Alcalde, una madre que representa a esos padres que ya no tienen tan claro que sus hijos vayan a vivir mejor que ellos.

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