Viernes, 24 Marzo, 2017

El Granada cae en la encerrona de Caparrós

El conjunto rojiblanco pierde (0-2) con el Levante, en un duelo en el que los hombres de Alcaraz se toparon con el entramado defensivo de los visitantes

Manuel Herrera @manuelherrerapr


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El Levante se salió con la suya. El Granada fue víctima de la estrategia defensiva de un rival que se aferró a su idea y que se pertrechó con inteligencia atrás para matar cuando tuvo opción. El equipo granota se adelantó en el minuto 47 gracias a un barullo en el área y supo contener las avalanchas del conjunto rojiblanco, que insistió durante todo el segundo tiempo, pero que se encontró en su camino a un contrario muy bien trabajado, sólido e infatigable en su labor.

El Granada no fue capaz de llegar a través de combinaciones y Alcaraz lo buscó por acumulación de hombres arriba, pero ni por esas. El Levante se agazapó, con las líneas muy juntas, cómodo en su papel de sumisión y se permitió el lujo de sentenciar el choque al final, en un contragolpe, para lamento del conjunto rojiblanco, que vuelve a ver de cerca los fantasmas del peligro.

Y eso que en el primer cuarto de hora nada hacía presagiar tal desenlace. El Granada salió animado, alegre, dispuesto a poner sobre el césped su fútbol para encontrar a cambio el premio de los goles. Fran Rico y Recio conectaban con Brahimi y con Riki entre líneas y hacían sufrir a un Levante incapaz de generar fútbol más allá del medio del campo.

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En este contexto, llegó la jugada polémica del partido. Riki, situado en el costado zurdo del ataque del Granada, puso un balón al corazón del área. La pelota rebotó en David Navarro, a juicio de Álvarez Izquierdo en su mano. El colegiado catalán señaló el punto de penalti de inmediato pero, de forma inexplicable, sin mediar consulta con su asistente, se corrigió a sí mismo y dirigió su brazo hacia el córner.

A raíz de esta jugada, el Granada perdió un poco el hilo del partido y permitió que el Levante subiese unos metros sus líneas. Los granota respiraron y fueron ganando en confort a medida que avanzaba el primer acto. Los hombres de Alcaraz, hastiados de la pegajosa presión de su rival, cayeron en la precipitación y el fútbol se fue al limbo, para alegría de los visitantes, felices en el embrollo.

Aún así, las dos ocasiones que dejó el partido antes del descanso estuvieron repartidas: La primera, para El Arabi, que remató a la media vuelta desde el interior del área, pero se encontró con los guantes de Keylor Navas; y la segunda, para Rubén, que halló la manopla milagrosa de Roberto, en colaboración con el larguero, cuando ya se disponía a celebrar que su latigazo se había colado por la escuadra.

Tras la reanudación, llegó el punto de inflexión del partido. El Granada salió dormido y el Levante, especialista en aprovechar los errores del rival, dio en la diana cuando apenas habían transcurrido un par de minutos. La defensa nazarí fue incapaz de despejar la pelota en un barullo dentro del área y David Navarro, en una anomalía futbolística, cazó el balón a dos metros de la portería y batió a Roberto.

Después del gol y de superar también varios minutos más de ‘empanada’, los rojiblancos se lanzaron a por el empate ante un Levante que aceptó el reto de aguantar más de media hora con el autobús en la frontal del área. Buonanotte entró al campo y dio oxígeno por la banda, pero Juanfran y Navarro repelieron todos sus centros sin excepción.

Alcaraz, a la vista de la planicie del juego de su equipo, buscó la acumulación de futbolistas arriba para tratar de alcanzar la igualada. Entró Piti por Nyom y el Granada dio otro paso más. En una buena acción del catalán, El Arabi se encontró con la más clara del segundo tiempo, pero mandó su forzado remate a bocajarro por encima del larguero.

No fue el día del ‘nueve’ rojiblanco, así que Alcaraz probó con Ighalo, pero ni por esas. La defensa del Levante fue despejando sin contemplaciones cada uno de los acercamientos de su rival mientras los futbolistas rojiblancos se desesperaban ante su falta de acierto y el picajoso arbitraje de Álvarez Izquierdo, torpe con el silbato más allá de la acción del posible penalti.

De este modo, los minutos se escaparon al galope hasta que, en el 88, Pedro López, recién ingresado en las filas del Levante, culminó una gran jugada personal con un mejor disparo que entró pegado al poste. El Granada agachó la cabeza, consciente de que había caído en la emboscada de Caparrós y sus hombres, y sabedor también de que se ha metido en un embrollo.

FICHA TÉCNICA:

Granada CF: Roberto; Nyom (Piti 70’), Coeff, Murillo, Brayan Angulo; Fran Rico, Iturra, Recio (Buonanotte 61’); Riki, Brahimi y El Arabi (Ighalo 83’).

Levante UD: Navas, Casadesús, Navarro, Vyntra, Barral (Diawara 87’), Rubén (Pedro López 66’), Juanfran, El Adoua, Ivanschitz (Rodas 76′), Diop y Simao.

Goles: 0-1, min.47: Navarro resuelve un barullo en el área; 0-2, min. 88: Pedro López, tras una gran jugada personal.

Árbitro: Dirigió la contienda el colegiado catalán Álvarez Izquierdo. Amonestó, por parte del Granada a Murillo (90′) y del lado del Levante, a Rubén (20’), Navarro (54′) y Barral (60′).

Incidencias: Partido disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante 15.338 espectadores.

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