Tanzania criminaliza el matrimonio infantil

Éste se presenta como un movimiento inédito para erradicar una práctica social muy extendida

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Foto: canalantigua.tv
E.P.
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El Gobierno de Tanzania ha criminalizado el matrimonio infantil, con una pena máxima de 30 años de cárcel, en un movimiento inédito para erradicar una práctica social muy extendida a pesar de que hasta ahora constituía una excepción.

Las leyes tanzanas prohibían que las menores contrajeran matrimonio o mantuvieran relaciones sexuales con adultos, salvo que tuvieran al menos 14 años y concurriera el consentimiento de los padres o una autorización judicial.

La nueva normativa penaliza el matrimonio y las relaciones sexuales con niñas que estén en edad de ir a la escuela primaria y secundaria, sin excepción alguna. Loa adultos que incurran en estas conductas podrán ser condenados a hasta 30 años de prisión.

El fiscal general, George Masaju, ha explicado que la nueva ley forma parte de un plan integral que abarca otras políticas como la educación gratuita, puesta en marcha a principio de año. "Intentamos crear un ambiente mejor para nuestras niñas", ha dicho ante el Parlamento.

El jefe del Ministerio Público ha indicado que, para garantizar el cumplimiento de la nueva ley, los colegios están obligados a informar al Gobierno sobre las alumnas que contraigan matrimonio o que estén embarazadas.

La nación africana posee una de las tasas más altas de matrimonio y embarazo infantil. El 21 por ciento de las menores de entre 15 y 19 años de edad han dado a luz, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas de Tanzania. En todo el mundo, 15 millones de niñas se casan cada año.

La organizaciones para la defensa de los derechos de las mujeres alertan de que estas prácticas merman el desarrollo futuro. "A la niñas que se casan se les niega la libertad de tomar decisiones informadas", ha explicado Eda Sanga, de la ONG TAMWA.

"Creo que debemos centrarnos en impartir habilidades para la vida en las escuelas para que las niñas puedan decir claramente 'no'", ha apuntado, por otro lado, Leila Sheij, una bloguera radicada en Dar Es Salam.