'Salud a todo Twitch': la heroína como medicamento, 20 años después

El programa coordinado por Joan Carles March recuerda el ensayo clínico sobre esta sustancia realizado en Granada y sus resultados

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Imagen del programa 'Salud a todo Twitch' presentado por Joan Carles March | Foto y vídeo: Celia Pérez
Ainoa Morano
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El nuevo programa de 'Salud a todo Twitch' ha llegado este miércoles con un tema sorprendente y quizás poco esperado. La heroína como medicamento para combatir la adicción. El espacio emitido en el canal de Twitch de GranadaDigital y presentado por Joan Carles March, doctor en Medicina y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, ha comenzado recordando un proyecto de investigación pionero en España hace 20 años y cuyos resultados fueron más que evidentes y positivos.

En el año 2003, el Hospital Virgen de las Nieves acogió a una serie de personas, adictas y que ya habían tratado de desengancharse, pero no lo había logrado en al menos tres ocasiones, para probar una terapia alternativa y, evidentemente, segura, utilizando la heroína y la metadona como medicamentos para combatir la adicción. El proyecto PEPSA dividió a los pacientes en dos grupos para emplear las sustancias antes mencionadas por separado y comprobar sus efectos. El 70% de las personas tratadas con heroína reaccionaron positivamente a este ensayo clínico. Se comprobaron mejoras en el estado de salud, en la salud física y psíquica, una disminución evidente del consumo de otras drogas, mejoras en los hábitos de alimentación o una clara reducción de las conductas delictivas. Sin duda, todo un éxito.

Ahora, 20 años después, Joan Carles March recuerda cómo comenzó este proyecto que en la actualidad busca seguir adelante, llegando a plantearse ponerlo en marcha de nuevo en Cataluña. En este programa han participado Nuria Romo, catedrática de antropología de la Universidad de Granada; Miquel Casas, catedrático de psiquiatría y experto en drogodependencias; José Ángel Martínez, enfermero del Pepsa; Eugenia Oviedo-Joeckes, investigadora en España y Canadá; Miguel Ángel, paciente en el Pepsa durante 20 años; Miguel Quesada, abogado y Jordi Delàs, internista en hospital Sagrat Cor en Barcelona.

Joan Carles March ha empezado su ronda de entrevistas de este miércoles con Nuria Romo, quien ha asegurado que el Pepsa significa "dignidad". "El estigma que había sobre la persona adicta en España era tremendo. No todas las personas que consumían heroína eran problemáticos, ni todos fracasaban en los tratamientos. A nivel social, el programa significó buscar un poco de dignidad". La catedrática continuó detallando que para ella, el proyecto le llevó a tener una mirada "más comprensiva y a poner en valor la reducción de daños que se planteaba en el ensayo. Hay personas que necesitan un tratamiento y un apoyo especial para superar la adicción y debemos tener en cuenta que esto va a seguir pasando. Fue importante el considerar que los contextos en los que se consumen las sustancias son los que generan la mayoría de problemas de salud. Al estar en un entorno sanitario, esto se reduce considerablemente".

Continuando con el programa, Joan Carles March dio paso a Miquel Casa, psiquiatra que "llevó el proyecto de heroína en Cataluña y uno de los sabios de las drogas en España". El catedrático en psiquiatría habló sobre los comienzos del proyecto en España, inspirado por un primer ensayo en Suiza. "El proyecto suizo empieza en los años 90 porque el gobierno del país se asusta ante la cantidad de pacientes drogodependientes infectados por el VIH. Al ver que en otros países se utilizaba la heroína como medicamente, los suizos empezaron a investigar la efectividad que tendría esta sustancia en pacientes adictos. Los pacientes venían, tomaban la heroína que necesitaban y poco a poco se iban regulando. La gente acudía en función de como habían acordado con sus clínicos y, al cabo de unas semanas, se vieron cosas muy curiosas. Un paciente, por ejemplo, que tenía las venas ya destrozadas, de repente dejó de ir en tres días porque decía que no tenía la necesidad de consumir. El paciente se auto regulaba porque el cerebro no quiere estar inmerso en una piscina de metadona o de morfina, eso no le gusta, pero la heroína sí. Hay que recordar que todos los estudios que se han hecho con morfina han fracasado".

Miguel Ángel, uno de los primeros pacientes del proyecto Pepsa, cuenta en 'Salud a todo Twitch' cual era su historia de vida antes de este proyecto. "En la distancia ya se ha suavizado, pero en aquel entonces por las noches rezaba para morir mientras dormía, había tirado la toalla, tanto yo como mi familia. Había prometido tantas veces que iba a quitarme, pero fracasé en todos. Ahora, 20 años después, ya no delinco, mi familia y yo sonreímos y mi vida ha cambiado por completo. Al principio fue un poco lento, picoteaba en la calle además del tratamiento. Por suerte, solo fumaba ya que le cogí miedo a las inyecciones. Así estuve durante unos seis u ocho meses, eso sí, solo picoteaba los fines de semana y ya no mentía ni robaba. La necesidad se hizo prácticamente nula desde que entré en el proyecto. Después, me pasé dos años sin probarla fuera del tratamiento. A nivel físico me adapté muy rápido, pero a nivel psicológico es más difícil, recaía una vez que consumí dos días seguidos, pero conseguí parar. Yo fui toxicómano un año, antes de eso era una persona normal, no robaba ni engañaba no le hacía daño a la gente y tenía unos principios. Ahora vuelvo a ser Miguel Ángel, vuelvo a ser buena persona y a tener esos principios".







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