Seis platos granadinos para combatir el frío

Las bajas temperaturas han llegado y con ellas todas las recetas de invierno propias de la provincia

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Olla de San Antón | Foto: Archivo GD
María Soldevilla MéndezMaría Soldevilla Méndez
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Ya no queda más remedio que decir adiós al remojón, porque, como dice el refrán, “entre todos los Santos y Navidad, es invierno de verdad”. Ha llegado el frío oficialmente a Granada, y si no que se lo digan a los dos grados de mínima con los que ha empezado esta semana la provincia. Ya están preparadas las luces de navidad en las calles, a Sierra Nevada le falta menos de una semana para su apertura y el árbol de navidad del Nevada ya está en su sitio. Sin embargo, no hay frío que no pueda combatir un buen guiso. Por eso, GranadaDigital se ha puesto el delantal para proponer algunas recetas típicas de esta época en la provincia.

Olla de San Antón

La olla de San Antón es propia del 17 de enero, festividad del santo que le otorga el nombre. Sin embargo, no existen motivos para privarse de este plato en el resto de días de invierno. A base de habas, garbanzos, arroz y judías se prepara este cocido granadino en el que se aprovechan casi todos los derivados del cerdo, desde la morcilla, el rabo, las manitas o las costillas.

Potaje de Hinojo

Existen muchas variantes de esta receta, hay quienes optan por el pollo, otros lo hacen por la morcilla, algunos por el chorizo y otros tantos por todo junto. En lo que sí coincide cada cocinero de cada casa granadina es en el ingrediente protagonista de este puchero: el hinojo tierno. Fundamentalmente consiste en un cocido de judías blancas, pero, aunque la base del plato sea similar a la de otros del territorio nacional, es este ingrediente el que le da un aroma y sabor único en Granada.

Gurupina

La gurupina es una receta propia de la Comarca de Baza que, desafortunadamente, no mucha gente conoce. Tiene una textura similar a las gachas debido a la harina, que, junto a la patata, el pimiento y el tomate, conforma los ingredientes básicos de esta receta. Sin embargo, la problemática se encuentra en decantarse por alguno de sus dos bandos: ¿bacalao o chorizo?

Choto al ajillo

Este guiso tiene como protagonista la carne de cabrito y, como muchos otros manjares, encuentra su origen en la Alpujarra. Como manda la costumbre, el choto al ajillo se cocina al fuego de leña en una sartén de hierro. De este modo, se fríe la carne troceada del cabrito, a la que más tarde se le añadirá un majado de pimientos, ajos fritos y pan en vinagre. Para acompañarlo, están los que prefieren el calabacín, las patatas, el gazpacho o el picadillo de tomate.

Plato alpujarreño

Después de un día de caminata y senderismo no hay quien se resista al plato alpujarreño, un gusto elaborado con alimentos con los que cualquier paisano cuenta en su cocina. Siempre ha habido, y habrá, tiquismiquis culinarios que le hacen asco a más de un ingrediente, y ninguno de ellos le encontrarán pega a esta receta, una combinación de huevo frito, patatas, pimientos, chorizo, morcilla y jamón de la zona.

Tortilla del Sacromonte

No hay recetario español al que le falte una tortilla, y en Granada hay una en particular que se lleva la palma: la tortilla del Sacromonte. Se trata de una tortilla a la que se le añaden diferentes ingredientes como pan rallado, chorizo, jamón, guisantes o nueces.

Es típica del 1 de febrero, día de San Cecilio patrón de Granada.

 



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