Macael, el otro ‘mar blanco’ de Almería cuya Cantería del Mármol aspira a ser Patrimonio de la Humanidad

El municipio ha iniciado los trámites para conseguir que esta cultura sea incluida en la lista de tesoros Inmateriales de la Unesco

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Macael es un municipio que tiene datadas actividades relacionadas con el mármol, una piedra de gran valor desde la antigüedad | Foto: Javier Gea
Miguel López Rivera
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Almería es conocida, entre otras muchas cosas, por sus playas o por ese mar de plástico que son los invernaderos. Vistos desde el satélite se presentan como una extensa mancha blanca que abarca desde el Poniente hasta casi la capital en todo el espacio intermedio que dejan la A-7 y la línea de costa. Pero lejos del litoral, la provincia cuenta con otra serie de planicies en las que también domina el blanco. En este caso, el de las canteras de mármol que triunfan de riqueza y vistosidad la comarca del Valle del Almanzora. Unir los términos ‘mármol’ y ‘Almería’ en una sola frase es hablar de Macael, un municipio que tiene datadas actividades relacionadas con esta piedra de gran valor desde la antigüedad y que, hoy en día, ha desarrollado todo un ecosistema económico y cultural en torno a ella.

En Macael “todo el mundo tiene un familiar que ha sido cantero, arriero, artesano o marmolista desde hace muchísimos años”. Lo dice su alcalde, Raúl Martínez, quien recuerda que todos los pueblos de alrededor “han sufrido, convivido y evolucionado” con esta piedra desde el siglo IX. La cultura del mármol es desde entonces patrimonio de los macaeleros, y ahora el Ayuntamiento quiere que lo sea también de toda la humanidad. Por eso, el Consistorio ha iniciado los trámites para solicitar que la Cantería de Macael sea nombrada Patrimonio Inmaterial por la Unesco. Una candidatura que ya ha recibido el abrazo de la Junta de Andalucía para que se pueda sumarse al Flamenco, la Revitalización del saber tradicional de la cal artesanal en Morón de la Frontera o la Fiesta de los Patios de Córdoba.

“Somos un municipio identitariamente diferente por su relación con la minería y queremos preservar culturalmente ese conocimiento que, con la modernización del sector, por desgracia ya no se aplica de la misma forma”, resume Martínez. Así, la visita a este pueblo constituye una muy buena opción de turismo interior, y de interior, frente al Covid y alegoriza como pocos lugares la marca ‘Andalucía, destino natural’, en la que la colaboración de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía se antoja fundamental para potenciar la oferta de un sinfín de destinos de interior menos conocidos para el gran público pero con una gran singularidad, como se puede ver en el vídeo que acompaña a esta noticia, también disponible en el canal de Youtube de GranadaDigital.

Macael es ‘Naturalmente mágica’. La integración de su gran valor en el paisaje del municipio y la comarca le confieren esa categoría. Basta un paseo por los puntos de interés principales del pueblo para entenderlo. Desde las 124 canteras que rodean el núcleo urbano hasta el Centro de Interpretación del Mármol, que en breve será museo, pasando por la réplica de la fuente del Patio de los Leones o el mortero más grande del mundo, que se encuentran en el corazón de la localidad.

Canteras, las lisas paredes verticales que coronan Macael

La ruta comienza en el Ayuntamiento. Desde allí se puede empezar a divisar el indiscutible idilio de los lugareños con el mármol. Piedra que se halla en cada rincón, fachada, manifestación artística o placa. Pero también en los adoquines de las aceras o las placas de calles como la Avenida Paco Cosentino, donde se ubica el propio Consistorio. Él fue quien con su talante emprendedor y una perseverancia impenitente convirtió una empresa familiar en un gigante multinacional con presencia en los cinco continentes y más de 5.000 empleados. Nunca ha querido deslocalizar la empresa pese a haber puesto en el mercado patentes tan consolidadas en el mercado de las encimeras que incluso ya constituyen grandes ejemplos de metonimia. Véase el caso de Dekton y, cómo no, de Silestone.

Y precisamente el mirador que lleva el nombre de este emporio gestado en Macael es la siguiente parada de la visita. Desde allí se divisa el paraje de Cantera Alta-Hoyos, donde se otean en lontananza impresionantes paredes blancas de roca metamórfica. Otros son La Puntilla, Rambla Orica o Cerro Arispe. El agua de la lluvia se estanca cuando alcanza el nivel freático, creando mansos pantanos naturales que las empresas con concesión de explotación sobre el medio natural aprovechan para los trabajos de extracción del material. Esas mercantiles han de estar siempre radicadas en el municipio, que tiene la particularidad de ser el único de España y uno de los pocos de Europa con las canteras mancomunadas. Esta circunstancia pudo cambiar en 1919, cuando los caciques locales intentaron privatizar este recurso de la tierra, pero los vecinos y el Ayuntamiento se negaron hasta el punto de enzarzarse en una batalla legal resuelta a favor del municipio en 1947.

“El último fin de semana de mayo de cada año celebramos la recreación histórica ‘Canteros y caciques en la lucha por el mármol’. Recreamos durante tres días, de viernes a domingo, aquel pleito de más de 27 años de las canteras a través de los ojos de una pareja. Se congregan más de 25.000 personas el fin de semana y sale todo el pueblo caracterizado para la ocasión, con más de 400 personas vestidas de época, además de un elenco actoral con más de 70 personas, que son vecinos del pueblo, y unos escenarios de más de 6.000 metros en el pueblo a tamaño real”, desarrolla Raúl Martínez. La importancia del mármol en el ADN macaelero se pone de manifiesto aquí una vez más.

Un paisaje urbano dominado por el mármol

Como en el trayecto hasta las canteras, en la vuelta al municipio los arcenes de la carretera están flanqueados por neumáticos gigantes que protegen a los usuarios de la vía. Están ahí perennes todo el año, pero en realidad tienen un propósito muy concreto: servir como elemento de contención durante la celebración de la Subida al Mármol de Macael, el rally decano de Andalucía y el segundo más antiguo de España. El pueblo se ha convertido en un centro de transformación de piedra de todo el mundo. Esto significa que la industria nacida al albor de las canteras del mármol hoy está completamente diversificada hacia otros materiales. Y no sólo en lo relativo a su extracción, sino también en la transformación en bienes de consumo, lo que ha permitido a este territorio desarrollar economías de escala de enorme rentabilidad tanto para las empresas como para los propios trabajadores y los vecinos.

Réplica de la fuente del Patio de los Leones de la Alhambra en Macael | Foto: Javier Gea

“Aparte de nuestras propias reservas de mármol blanco, tenemos otros colores como pueden ser el anasol, el gris o el amarillo. En nuestra sierra salen bastantes piedras de distintos tonos y maneras”, resalta el alcalde. Y en esas, la carretera vuelve a adentrarse en el municipio. Esta vez desembocando en la rotonda donde, desde 2014, está instalado el mortero más grande del mundo según el Libro Guinness de los Récords. Naturalmente es de mármol. La idea de elegir un mortero como símbolo de la importancia de la roca metamórfica para Macael la desgrana Francisco Orduña, técnico municipal de Turismo y Patrimonio: “Antiguamente se consideraba que un aprendiz ya estaba preparado para ser cantero cuando era capaz de fabricar uno”. “El turista no se puede ir sin visitarlo”, remata Raúl Martínez.

En la escapada también es imprescindible sacar unos minutos para contemplar la réplica de la fuente del Patio de los Leones de la Alhambra sita en el corazón del pueblo. “Es la única que existe exactamente igual que la que está instalada en la Alhambra. E incluso mejorada, porque los doce versos que lleva la original están traducidos al castellano para que el visitante pueda leer y entender qué significa la alegoría de esa fuente en torno al sultán que regía la Alhambra en aquellos años”, ensalza Martínez. En este caso es Francisco Ordoña quien añade que “escogieron este monumento como máximo representante del patrimonio español construido totalmente o en parte con mármol de Macael”. Los pináculos de la Sagrada Familia, por poner otro ejemplo paradigmático, también cuentan con roca extraída del Valle del Almanzora.

El museo, un cuartel general que le da sentido a todo

Remontando las cuestas del pueblo, el mármol domina aún más si cabe el panorama urbano. Un buen ejemplo es el mosaico ‘Sueños de un cantero’, plasmado en tesela por el escultor local Eduardo Cruz sobre las contrahuellas de los 94 escalones que coronan una calle de 40 metros de longitud y una inclinación de 40 grados. En esas aparece el Centro de Interpretación del Mármol, y entremedias esculturas como El Calvario, en el Barrio del Carmen, u obras de arte como las del bulevar.

“No te puedes ir de Macael sin visitar el Centro de Interpretación del Mármol, que en breve pasará a ser museo. Cuenta parte de nuestra historia con algo tan moderno como unas recreaciones en realidad virtual para que el visitante pueda vivir y sentir lo que es ser cantero desde que se extrae la piedra hasta que se transforma en una bella obra de arte”, agrega el primer edil macaelero. En este edificio hay piezas de gran valor como el Libro de Apeos de las canteras o las hojas de la sentencia que en 1947 dio la razón al pueblo en su litigio contra los caciques locales. También se aprecia la importancia de esta piedra como elemento de estratificación social a lo largo de los siglos. Por ejemplo, en las losas de las raudas –cementerios musulmanes–, donde las familias adineradas podían permitirse su colocación mientras que las humildes tenían que conformarse con una roca común.

Centro de Interpretación del Mármol, que en breve pasará a ser museo | Foto: Javier Gea

Una bañera gigante recuperada hace más de 100 años sobrevive en este centro como ‘fósil arqueológico’ al mostrar los tres procesos principales de transformación del mármol: puntero gráfica y cincel. Por supuesto no pueden faltar esculturas, lápidas, fotografías de personajes destacados y también encimeras de Silestone o Dekton. En el futuro Museo del Mármol están garantizadas todas las medidas de seguridad ‘anti Covid’. En ello pone el acento el alcalde antes de culminar la ruta: “Macael es una visita segura. Nos hemos encargado de seguir todos los protocolos sanitarios en cuanto a higiene de manos, mascarillas y distanciamiento se refiere. Uno ya puede visitar Macael este mismo verano con toda la seguridad del mundo para poder disfrutar de este entorno maravilloso ligado a la piedra natural”.

Actualmente, se calcula que ya se han extraído la mitad de las reservas de mármol con las que cuenta el municipio. Se puede apreciar en las verticales rastrilladas de las canteras. Algún día se sacarán las últimas rocas. Para eso, por fortuna, quedan muchas décadas. Pero cuando pase, el legado del mármol seguirá como hasta ahora imbricado de forma perenne en el corazón de los macaeleros. Un pueblo que no tendrá problemas en transformarse para seguir creciendo y generando riqueza y oportunidades a través de industrias paralelas, tal y como lleva demostrando desde el pasado siglo. El merecido reconocimiento como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad sería una importante palanca para seguir desarrollando una industria turística que ya hoy es una realidad.

Con la colaboración de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía







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