Casi el 71% de los universitarios andaluces trabajan a los cuatro años de finalizar la carrera

Ese porcentaje de inserción, registrado para la promoción que terminó los estudios en 2018, es el más alto desde el curso 2011/2012

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Facultad de ciencias de la Universidad de Granada | Foto: Celia Pérez
Gabinete
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El 70,6% de los universitarios andaluces está trabajando y afiliado a la Seguridad Social a los cuatro años de culminar sus estudios. Este porcentaje de inserción laboral es el mayor de los alcanzados por cualquier promoción desde el año académico 2011-2012. Así se desprende del informe de Inserción de los Egresados en Universidades Públicas de Andalucía elaborado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), perteneciente a la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos y analizado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación.

Para ello se ha tomado como referencia la promoción que egresó en el curso académico 2017-2018 y que, por tanto, en 2022 ya había completado los cuatro años de experiencia laboral. Este mismo estudio también revela que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), las Ciencias de la Salud y Servicios Sociales, y las Ingenierías son las especialidades con mayores salidas laborales.

Este análisis aporta información detallada sobre el tránsito de la educación universitaria al mercado laboral en diez promociones, desde el curso académico 2011-2012 hasta el 2020-2021 y durante un periodo de seguimiento que abarca desde el primer año tras finalizar los estudios hasta los cuatro posteriores a la culminación de las titulaciones (grado, máster y doctorado).

La Consejería de Universidad ha puesto a disposición de los estudiantes que acaban de realizar la Prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (PEvAU) y a los que se someten a estos exámenes en julio dicha estadística a través de la web del Distrito Único Andaluz (lajunta.es/portaldua). El objetivo es que estos jóvenes puedan contar con información relevante que les ayude a decidir en qué carrera se matricularán.

De acuerdo con dicho informe, cada una de las promociones estudiadas presenta tasas de inserción que mejoran conforme pasa el tiempo desde que egresaron, con la salvedad de la promoción 2015-2016, cuyo cuarto año tras graduarse coincidió con 2020, en el que la pandemia influyó en la contratación de los egresados. Para ese caso, el porcentaje se situó en el 66,6%.

En la promoción más antigua estudiada, la de 2011-2012, la tasa registrada fue del 60,8%, en la de 2012-2013 fue del 65%, en la de 2013-2014 del 66,8%, en la de 2014-2015 del 68,4% y en la de 2016/2017, del 69,6%. En esta evolución se observa, igualmente, la incidencia de la anterior crisis económica de 2008, de forma que los estudiantes que terminaron sus titulaciones en la fase de recuperación posterior tuvieron mejores oportunidades en la búsqueda de empleo que los que culminaron en los años universitarios más próximos al crack financiero, periodo especialmente complicado en el mercado laboral.

Si se toma como referencia el periodo de un año después de la culminación de la enseñanza universitaria, los alumnos graduados del curso 2020-2021 -el último que se puede analizar- son los que mayor salida laboral obtienen, con un 56,1%. En este caso también la tasa de ingreso en el mercado laboral es la más elevada de las últimas diez promociones. Le siguen, con un 52,8%, los graduados en 2019-2020.

Ramas con mayores niveles de inserción laboral

Por materias, el informe del IECA clasifica las enseñanzas en diez grandes ramas, en las que se agrupan las diversas titulaciones universitarias: Educación; Artes, Humanidades y Lenguas; Ciencias Sociales, Periodismo y Documentación; Negocios, Administración y Derecho; Ciencias Naturales, Químicas, Físicas y Matemáticas; Tecnologías de la Información las Comunicaciones (TIC), Mecánica, Electrónica, Industria y Construcción; Agricultura, Ganadería, Pesca, Silvicultura y Veterinaria; Salud y Servicios Sociales; y Servicios.

De entre todas ellas, el área con mejor nivel de empleabilidad al cuarto año de la finalización de la universidad, para lo que se toma como referencia el curso 2017-2018, son las TIC, con un porcentaje del 86,1%. El siguiente ámbito con más oportunidades para encontrar empleo son las Ciencias de la Salud y Servicios Sociales, con un porcentaje del 85%, una cifra que se eleva hasta el 91,8% en el caso de la titulación de Medicina o hasta el 91,4% para los graduados en Enfermería.

A continuación, se sitúan las Ingenierías relacionadas con la Mecánica, la Electrónica, Industria y Construcción, que arrojan un índice del 79,8%. A esto se suman las titulaciones relacionadas con la Agricultura, Ganadería, Pesca, Silvicultura y Veterinaria, con un grado de inserción del 77,9%.

En el extremo contrario, los ámbitos que ofrecen peor nivel de inserción al cuarto año del egreso son Artes, Humanidades y Lenguas (56,6%), Ciencias Sociales, Periodismo y Documentación (63,8%) y Educación (65,5%). Se sitúan en niveles intermedios Negocios, Administración y Derecho (68,4%), Ciencias Naturales, Químicas, Físicas y Matemáticas (69,7%) y Servicios (73,4%).

En el primer año de desembarco en el mercado laboral, las TIC, las Ciencias de la Salud y las Ingenierías son las que siguen registrando mejores opciones laborales por ese mismo orden, tomando como referencia el curso 2020-2021. En este periodo, las oportunidades se reducen con carácter general en casi todas las disciplinas con respecto al tramo de cuatro años, ya que justo después de terminar la carrera los profesionales suelen especializarse para ser más competitivos y mejorar su contratación.

A mayor nivel de estudios, mejores oportunidades

Según el tipo de enseñanza (ciclos, grados, másteres y doctorados), de las estadísticas del IECA se desprende que conforme mayor es el nivel académico de los estudios cursados, mayor también es la tasa de inserción un año después de egresar. Tomando como ejemplo el curso que finalizó los estudios en 2020-2021, los titulados de grados se apuntaron un año después de salir de la universidad, o sea, en 2022, un porcentaje del 54,4% frente al 59,3% de los másteres y el 64% de los doctorados.

El análisis también se centra en la tasa de adecuación, un parámetro que establece si una persona con una titulación universitaria trabaja con un contrato acorde a su nivel de cualificación académica. Con carácter general, todas las promociones presentan tasas de adecuación al puesto de trabajo que mejoran conforme pasa el tiempo desde que egresaron. El IECA ha calculado esta información partiendo de los titulados empadronados y que trabajan en Andalucía al año siguiente de salir de la universidad. En el caso de los titulados universitarios de la promoción 2020-2021, la tasa de adecuación competencial al puesto de trabajo es del 49%.

Por ámbito de estudio, se observa que los egresados en titulaciones relacionadas con la Salud y Servicios Sociales obtienen al año de graduarse la mejor tasa de adecuación, que alcanza un 84,6%. Además, superan una adecuación del 50% las áreas de Agricultura, Ganadería, Pesca, Silvicultura y Veterinaria; las Ingenierías relacionadas con Mecánica, Electrónica y otra formación técnica; Industria y Construcción; Ciencias Naturales, Químicas, Físicas y Matemáticas; y TIC. Por su parte, los egresados del ámbito Negocios, Administración y Derecho son los que tienen la tasa de adecuación más baja.

En cuanto al tipo de contrato, el análisis también se centra en los egresados universitarios que residen y trabajan en Andalucía. En la promoción 2020-2021, el 52,6% de los universitarios se encontraba trabajando a 30 de septiembre de 2022 con un contrato de carácter indefinido, en tanto que la contratación temporal afectaba al 43,5%. Sin embargo, esta distribución cambia si se tiene en cuenta el sexo de los egresados: el 45,2% de las mujeres trabajaba con un contrato temporal, frente al 40,9% de los hombres.

Siguiendo con el enfoque de género, la estadística establece que, en la promoción que finalizó en el curso 2020-2021 y residía en Andalucía, las mujeres se encontraron en desventaja con respecto a los hombres al año del egreso. Así, la inserción laboral entre los hombres fue del 59,8%, mientras que en las mujeres ese parámetro descendió hasta el 56,2%. A su vez, la situación de paro registrado es más frecuente entre ellas, con un 11,8%, que entre los hombres, con un 8,2%.