A juicio este lunes el joven para el que piden 23 años por intentar matar a su tío por «maricón»

El fiscal pide una orden de alejamiento a al menos 500 metros y de prohibición de comunicación por 25 años con la víctima

Real Chancillería de Granada
EP
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada enjuicia desde este lunes al joven de 21 años para el que la Fiscalía pide 23 años de prisión acusado de haber apaleado en Vélez de Benaudalla a su tío, del que dijo a sus vecinos que tenía que «matar por maricón».

El fiscal pide para este joven una orden de alejamiento a al menos 500 metros y de prohibición de comunicación por 25 años con la víctima, que ingresó en coma en el hospital tras los hechos, acaecidos el pasado 2 de abril, según consta en el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press.

Sobre las 23,15 horas del 2 de abril, en el interior de un domicilio familiar, el investigado, que está en prisión provisional desde el día después de los hechos, inició una «discusión» en la que «reprochaba su orientación sexual» a su tío paterno, que en ese momento tenía 37 años, y al que, tras decirle «maricón de mierda», le «golpeó brutalmente en diferentes partes del cuerpo con un palo de madera».

La víctima huyó luego hacia la calle «si bien el investigado lo persiguió y, tras alcanzarlo, lo tiró al suelo y continuó propinándole patadas en la zona torácica y varios y reiterados golpes en la cabeza con una piedra, con clara e inequívoca intención de causarle la muerte».

Posteriormente, lo habría arrastrado por el suelo y dejado «tumbado en el suelo sobre un gran charco de sangre en mitad de la vía pública, gravemente herido».

«Eso te pasa por maricón», repitió el investigado en varias ocasiones a la llegada de los vecinos y de los agentes de la Guardia Civil personados, según hace constar el fiscal. «No he acabado con él, lo tengo que matar por maricón», habría agregado.

La vida del agredido estuvo en riesgo como consecuencia de los golpes, que le causaron «heridas muy graves a nivel neurológico». Tras un reconocimiento realizado en julio pasado, cuando continuaba en situación de coma vigil, no se pueden «establecer el tiempo de curación ni las secuelas definitivas hasta transcurrido un año, si bien es previsible que puedan restar de forma permanente trastorno cognitivo y daño neuropsicológico en grado grave», así como secuelas motoras y estéticas.

El fiscal indica que en el acusado concurren las circunstancias agravantes de «obrar por motivos de discriminación referente a la identidad u orientación sexual de la víctima» y de parentesco.



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