Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

Un estudio de casos de microcefalia y Zika confirma la causalidad del virus

Los investigadores advierten que los análisis preliminares pueden sobreestimar la fuerza de una asociación, por lo que el verdadero tamaño del efecto tiene que ser tratado con precaución

Un mosquito porta el virus Zika | Autor: Archivo GD
E.P


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Investigadores de Brasil y Reino Unido han publicado los resultados preliminares del primer estudio de casos y controles que analiza la asociación entre la microcefalia y la infección en el útero por el virus Zika. El trabajo, publicado en la revista ‘The Lancet Infectious Diseases’, fue solicitado por el Ministerio de Salud de Brasil para investigar las causas de la epidemia de microcefalia, la cual fue declarada una emergencia de salud pública de importancia internacional en 2016.

Se ha asumido ampliamente que la relación entre el virus Zika y la microcefalia es causal por la fuerte evidencia de una asociación entre ambas, pero hasta ahora, la evidencia proviene de informes de casos, estudios de modelos y resultados preliminares de estudios de cohortes, sin que ninguno de ellos haya incluido a grupos de control apropiados.

El trabajo incluyó a todos los bebés nacidos con hidrocefalia en ocho hospitales públicos del Estado de Pernambuco, en el noreste de Brasil, entre el 15 de enero y el 2 de mayo de 2016. Para cada caso, se seleccionaron dos controles, los cuales fueron los dos primeros bebés nacidos sin microcefalia a la mañana siguiente en uno de los ocho hospitales. Los controles y los casos fueron agrupados por región de residencia y fecha esperada de parto.

Se recogieron muestras de sangre de casos y controles y muestras de líquido cefalorraquídeo de los casos con microcefalia, las cuales se analizaron para determinar la presencia del virus Zika y anticuerpos contra el virus Zika. También se recogieron muestras de sangre de las madres y se analizaron para verificar la presencia de Zika y el virus del dengue. Se midió la circunferencia de la cabeza de los bebés con microcefalia y se les tomaron imágenes cerebrales.

Un total de 24 de 30 (80 por ciento) de las madres de niños con microcefalia tenían infección por el virus Zika, en comparación con 39 de 61 (64 por ciento) las madres de los controles. Un total de 13 de 32 casos (41 por ciento) dieron positivo para la infección por el virus Zika en la sangre o muestras de líquido cefalorraquídeo y ninguno de los 62 controles dio positivo para la infección por el virus Zika en muestras de sangre.

Una alta proporción de las madres también dio positivo para el dengue y otras infecciones como el citomegalovirus (un tipo de herpes), la rubéola y la toxoplasmosis, pero no hubo diferencia significativa entre las madres de casos y controles. Además, sólo siete de los 27 casos con microcefalia que tenían un escáner cerebral presentaban anormalidades en el cerebro, lo que sugiere que el síndrome del virus Zika congénito puede estar presente en los recién nacidos con microcefalia y sin anomalías cerebrales.

AÑADIR EL VIRUS ZIKA A LA LISTA DE INFECCIONES CONGÉNITAS

“Una alta proporción de madres de recién nacidos con y sin microcefalia habían sido infectadas con el virus Zika, lo que refleja la rápida propagación de la infección Zika en esta región. Sin embargo, cuando comparamos la infección por virus Zika confirmada en el laboratorio en los recién nacidos con y sin microcefalia, encontramos que alrededor de la mitad de los casos con microcefalia tenía virus Zika confirmado en el laboratorio en comparación con ninguno de los controles sanos”, dice la autora del artículo, la doctora Thália Velho Barreto de Araújo, de la Universidad Federal de Pernambuco, Recife, Brasil.

“La presencia de anticuerpos contra el virus Zika en el líquido cefalorraquídeo indica infección en el sistema nervioso del recién nacido, pero curiosamente no todos los casos de microcefalia tenían anormalidades cerebrales”, destaca la doctora Velho Barreto de Araújo.

Los investigadores advierten que los análisis preliminares pueden sobreestimar la fuerza de una asociación, por lo que el verdadero tamaño del efecto tiene que ser tratado con precaución. El estudio completo, que incluirá 200 casos y 400 controles, ayudará a cuantificar el riesgo con mayor precisión y arrojar luz sobre el papel de co-factores.

Los autores añaden que la detección de la presencia del virus Zika o anticuerpos en la sangre y el líquido cefalorraquídeo es el único método actual para probar el virus Zika en los recién nacidos, pero la fiabilidad de este método, especialmente cuando se producen las infecciones al principio del embarazo, no se entiende completamente. Los científicos dicen que estas limitaciones podrían explicar en parte por qué 19 (59 por ciento) de los casos de microcefalia no fueron confirmados como positivos para el virus Zika.

“Éste es el primer estudio de casos y controles que examina la asociación entre el virus Zika y la microcefalia mediante análisis molecular y serológico para identificar el virus Zika en casos y controles en el momento del nacimiento. Nuestros resultados sugieren que el virus Zika debe añadirse oficialmente a la lista de infecciones congénitas junto con la toxoplasmosis, la sífilis, la varicela-zoster, el parvovirus B19, la rubéola, el citomegalovirus y el herpes. Sin embargo, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta, como el papel de la infección anterior por dengue”, dice Velho Barreto de Araújo.

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