Martes, 17 enero, 2017

Un 10% de los deportistas de élite sufre asma

Desde las Olimpiadas celebradas en 1992 en Barcelona, destacan diversos estudios que muestran que el asma es una enfermedad muy común entre los deportistas olímpicos

deporte
Foto: archivo GD
E.P.


image_print

Los expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha alertado de que el asma inducida por el ejercicio es cada vez más frecuente en profesionales del deporte, de hecho se calcula que un 10 por ciento de los deportistas de élite sufren de asma, un porcentaje ligeramente superior a la media de la población general (7%).

A su juicio, “las causas de esta elevada prevalencia deben buscarse en las características del entrenamiento de los deportistas de élite que implica una sobre exposición a sustancias irritantes o con capacidad para inducir el asma”.

Desde las Olimpiadas celebradas en 1992 en Barcelona, destacan diversos estudios que muestran que el asma es una enfermedad muy común entre los deportistas olímpicos. Así, en los deportes de resistencia como el ciclismo o en los deportes invierno los porcentajes aumentan, rondando el 20 por ciento de afectados lo mismo que en la natación, mientras que deportes de intensidad como el baloncesto o el fútbol, se reduce por debajo del 9 por ciento.

“El entrenamiento muchas veces al aire libre expone al deportista a sustanciasirritantescon capacidad de inducir asma, como polen o ácaros, la propia contaminación medioambiental, o el cloro y otras sustancias químicas de la piscinas, y en un momento en que sus pulmones están hiperventilando debido al sobreesfuerzo”, según el miembro de SEPAR, el neumólogo Francisco García Rio.

Por otra parte, la propia hiperventilación que se origina durante el entrenamiento de alta intensidad puede ser un factor desencadenante de broncoespasmo inducido por el ejercicio. La pérdida de humedad y de temperatura de las vías aéreas que se desencadena por un incremento muy acusado de la ventilación, puede estimular receptores irritantes de las vías respiratorias y desencadenar su constricción.

ALTA INTENSIDAD Y CARACTERÍSTICAS DEL ENTRENAMIENTO

La competición de élite requiere un alto nivel de forma física y entreno para preparar el cuerpo para realizar esfuerzos extraordinarios. Mientras dura el esfuerzo, la respiración se acelera para aumentar el transporte de oxígeno que el organismo necesita. En estas circunstancias, los atletas entrenando al aire libre, en la piscina o gimnasio con elevada humedad, pueden inhalar sustancias potencialmente nocivas que se encuentran en el aire, que irritan las vías respiratorias y pueden provocar la aparición de síntomas de asma.

No obstante, explica, “curiosamente, se produce un cuadro de obstrucción de las vías respiratorias con un periodo de latencia de entre dos y tres horas que muchos deportistas aprovechan para competir”.

Para poder competir al más alto nivel, los atletas con asma deben cuidar y tratar bien su asma mediante una terapia que controle y module la inflamación de las vías aéreas eleva el umbral de aparición de las crisis debidas al esfuerzo y permite realizar el ejercicio con mayor seguridad.

En la actualidad, los deportistas con asma pueden utilizar la medicación antiinflamatoria (corticoides) o broncodilatadora sin miedo al dopaje siempre y cuando se acredite y objetive su condición de asmático y se utilicen los medicamentes autorizados por las autoridades deportivas.

En conclusión, “tener asma no debe ser un freno para hacer deporte, los únicos requisitos son que el asma esté bien controlada, se tome la mediación adecuada y se efectué el calentamiento oportuno”, apunta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *