Domingo, 22 Octubre, 2017

            

Ratas, humedades y frío, el día a día de los vecinos de Santa Adela

A la espera de que las administraciones terminen los trámites que permitirán presentar el proyecto de rehabilitación del barrio al Ministerio de Fomento, los residentes de Santa Adela recuerdan que llevan 10 años de protesta y que su calidad de vida se ve marcada por unas viviendas que presentan graves problemas

Humedades junto a una cama en una de las viviendas de Santa Adela | Foto: Román Callejón


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En corrillo, comentando su situación entre la indignación y la esperanza, así recibieron ayer los vecinos de la barriada de Santa Adela, en el Zaidín, a la nueva delegada de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Mariela Fernández-Bermejo. Avisando de su condición de recién llegada, la responsable de la administración autonómica quiso visitar las deterioradas viviendas de Santa Adela en uno de sus primeros actos como delegada provincial. Y lo que se encontró Fernández-Bermejo no dista mucho de la situación que este medio de comunicación ya puso de manifiesto en un reportaje titulado: ‘Santa Adela: el génesis del Zaidín en su momento más importante’. De aquella historia ya ha pasado más de un año, casi 400 días en los que poco a cambiado en el barrio, como denuncian sus vecinos. Sí se han acometido intervenciones en 17 edificios, unos arreglos que han supuesto una inversión de 244.424 euros. La idea es mejorar la vida de los inquilinos y facilitar que los inmuebles cumplan las exigencias de la Inspección Técnica de Edificios. Pero para Maricarmen Fernández, una de las granadinas que reside en el barrio, no es suficiente: “Santa Adela no necesita parches, necesita que se empiece a trabajar en ella”. En eso coinciden muchos de sus vecinos, que denuncian una situación prácticamente tercermundista.

“LAS ADMINISTRACIONES SE PASAN LA PELOTA” 

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Fernández-Bermejo en su visita al barrio

Si el lunes el concejal de Bienestar Social del Consistorio granadino, Fernando Egea, pedía que la Junta de Andalucía firmara “cuanto antes” el convenio para mandar al Ministerio de Fomento el proyecto de rehabilitación de Santa Adela, ayer era la propia delegada de Fomento quien reafirmaba el compromiso del Gobierno andaluz con el barrio”, a la par que aseguraba que se están estudiando las especificaciones técnicas necesarias para que el proyecto de rehabilitación, más bien reconstrucción del barrio, llegue a buen puerto: “Va a depender más de lo que se diga desde el Plan Estatal de Vivienda que de lo que digamos nosotros”. Porque para que el barrio acceda al plan de ayuda tiene que cumplir una serie de requisitos técnicos, y en eso están los técnicos, que tienen ante sí una cuenta atrás que finaliza el 1 de octubre, fecha límite para presentar el proyecto y entrar a formar parte del plan.

Mientras tanto, los vecinos del barrio se quejan de que “las administraciones se pasan la pelota” mientras que explican cómo es su día a día. Y no es sencillo, dicen. Lo cotidiano se les hace tan cuesta arriba como las estrechas escaleras que personas de avanzada edad tienen que subir cada día. “Gracias a que vivo en un bajo, si viviera en un primero no saldría de la casa… sería una esclava”, dice a este medio una de las vecinas; es la tónica habitual de Santa Adela, con una población ya envejecida que no sólo teme por ella, sino por sus hijos y nietos, que en ocasiones se enfrentan a situaciones rocambolescas: “Tenemos ratas que salen por el váter. Tengo tres nietas y al principio se pensaba que eran hámsters. Les han puesto hasta nombre”, comenta otra vecina, sin rasgo alguno de estar bromeando con el asunto.

Es la insalubridad que también se traduce en humedades. En este sentido, la intervención de la Junta de Andalucía sí ha paliado en algo los duros inviernos que se viven en la zona; es en los meses de más frío cuando los vecinos de Santa Adela sufren más: personas mayores que conviven con goteras y humedades que terminan por afectar a su salud… cuando no la ponen en riesgo: “los pisos se están cayendo. Este lavamiento de cara a los pisos no me ilusiona. Lo que queremos es que los tiren”, agrega otra de las inquilinas, en referencia a la tan ansiada tercera fase de reconstrucción del barrio.

Por el momento, el presente de estos vecinos pasa por una reunión con la concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada, Isabel Nieto, de cara a dejar todos los trámites burocráticos preparados antes del 1 de octubre. Porque desde el barrio aseguran que no contemplan un escenario en el que se les escapen las ayudas del Plan Estatal para la rehabilitación de viviendas. Sería un enorme retroceso a 10 años de espera, de reivindicación y de lucha.

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