Lunes, 23 Octubre, 2017

            

Poemas de Saramago pintados en seda en la Biblioteca de Andalucía

Se trata de la muestra 'Pintando poesía, viendo poesía', de Paloma Fadón, que estará abierta al público hasta el próximo 11 de octubre

José Saramago
E.P.


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El delegado territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Guillermo Quero inauguró el pasado jueves la muestra ‘Pintando poesía, viendo poesía’ organizada por las bibliotecas de Andalucía y Pública Provincial de Granada, compuesta por poemas de Saramago pintados y montados sobre rollos de seda por la artista Paloma Fadón.

La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 11 de octubre, está compuesta por 26 rollos de seda y el libro-catálogo publicado por Ediciones Mandala. Guillermo Quero ha señalado que la exposición es “a la vez poesía y bellas artes” uniendo “la belleza de la palabra, la del trazo, la belleza tan literaria del negro sobre blanco en un formato poco habitual en nuestro entorno, pero que es un arte mayor en oriente”.

El delegado también destacó que “es arte, es caligrafía, es literatura y es poesía, y con toda coherencia la presentamos hoy en esta sala de exposiciones de la Biblioteca de Andalucía y la Biblioteca Pública Provincial, en esta sala que ya cuenta con un importante historial expositivo, siempre con un marcado carácter cosmopolita y diverso desde que inició su andadura”.

Por su parte, la autora de la muestra, Paloma Fadón, explicó que la poesía de Saramago “se presta al trazo que la recoge con su ritmo, un gesto que entrañado en el sentir del pintor deja libre y concreto en un movimiento de principio a fin de la obra que es camino de vida, un viaje, una forma de entender y caminar en el que se acoge el pensar y el sentir, la razón y el corazón, dualidades terrenas que la obra busca unificar, ser una para el espectador al que pide no tanto ver como sentir y desentrañar”.

Paloma Fadón, tras estudiar Bellas Artes en Bilbao y Madrid, se fue a Nueva York durante un año para adentrarse en el arte. El arte oriental del Museo Metropolitano le obligó a tomar el sentido contrario porque, a pesar de la incomprensión, el arte oriental allí presente se adentró en su ser pidiendo paso para su estudio y asimilación.

Así llegó hasta Beijing y Hangzhou en China para estudiar pintura pero la caligrafía fue la que detuvo su caminar para exigirle entrar y profundizar en los entresijos del arte por antonomasia de China.

Su investigación le llevó a pretender, no simplemente copiar la caligrafía ya existente, sino y siempre a través de ella alcanzar las cotas de expresión intrínsecas a ella, para lo cual apeló a su propia lengua y los signos de los que se vale para escribirla y fue así como su caligrafía siguiendo la técnica y la estética chinas adoptó el español para extraer de sus trazos toda la expresión que lleva dentro como ser humano.

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