Domingo, 22 enero, 2017

Pido disculpas pero no soy responsable, España es machista

@FresasenBagdad


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                     Pido disculpas pero no soy responsable, España es machista.

Desde que conozco a Julia Martínez primero como compañera de trabajo y posteriormente como pareja sentimental puedo corroborar empíricamente que los españoles somos unos carcas en el trato hacia las mujeres y que prevalecen todos los tópicos trasladados a una realidad para discriminar por una cuestión de género.

Un artista progre, muy progre, tremendamente moderno y vanguardista nos invitó a participar en una exposición colectiva el año pasado para mostrar nuestra obra.

El sujeto en cuestión no le bastó solo con gritar a Julia a pleno pulmón mientras montábamos la exposición sino que le expresó sin rubor y con un tono violento que pensaba que ella era la secretaria de Omar Jerez y estaba para recibir correos y coger el teléfono, cuando siempre hemos dejado claro que el trabajo es realizado por ambos.

Prácticamente casi en el cien por cien de las situaciones que a Julia Martínez y un servidor nos ofrecen trabajo o realizamos un evento se dirigen con carácter exclusivo hacia mi persona, Julia deja de existir, es apartada con descaro, su opinión es irrelevante y se repite una y otra vez el ostracismo a su persona.

Lo tengo comprobado y afirmo con contundencia que Julia es vilipendiada de manera reiterativa por el hecho de ser mujer.

Se supone que el circuito del arte es abierto y respetuoso y que en apariencia no ejerce machismo, sexismo o racismo.

Una vez que estas dentro, todo esto queda desmitificado, es un trabajo más donde prevalecen los mismos estereotipos y clichés como cualquier otro sector como podría ser el del balompié, conductores de trailer o trabajos en la construcción.

Existe una aplastante criminalización hacia el movimiento feminista, tachándolas de feminazis y hembristas con el único objetivo de desprestigiarlo.

El feminismo de base, el que se ha constituido en asociaciones de barrio, que esta desmarcado de cualquier institución partidista busca la igualdad entre el hombre y la mujer, no pretende ni mucho menos destruir a los hombres, o hacerlos desaparecer en derechos y libertades como muchas personas en su errónea ignorancia creen a pies juntillas.

Todos mis respetos y apoyo incondicional a uno de los movimientos más necesarios en dar visibilidad a la mujer que tiene que soportar por el hecho de nacer con genitales femeninos que su existencia esté postergada a la falta de oportunidades y empujarla a la exclusión social en muchos campos.

Es necesario que Julia os cuente su testimonio en primera persona con este hecho:

Cuando una mujer en pleno año 2016 necesita manifestar que la discriminación sexista sigue existiendo, es que algo no funciona.

Mi nombre es Julia Martínez, tengo 35 años y puedo asegurar que estamos a años luz de vivir en un mundo igualitario.

Jamás pensé que fuera necesario alardear del trabajo realizado para que se trate de manera igualitaria a un duplo laboral; jamás pensé que tuviera que aguantar menosprecios constantes por el hecho de ser mujer; jamás pensé que me invitarían conjunto a mi compañero a una charla en la Universidad y que yo carecería incluso de asiento; jamás pensé que fuera necesario hacer hincapié en que no soy estúpida; jamás pensé que yo por ser mujer estoy incapacitada para realizar determinados trabajos y que tendría que escuchar una y otra vez que voy de acompañante; jamás pensé que por más que hable no se me escucha ; jamás pensé que tuviera que pedir que se respete la autoría de una fotografía porque como ya han utilizado el nombre de mi compañero ,qué más da el mío!; jamás pensé que el hecho de ir a trabajar con las uñas pintadas fuera motivo para malos entendidos; jamás pensé que tendría que escuchar frases tales como:

 “ Anda niña vete a tu casa a fregar”.

No me considero inferior, no odio a los hombres, soy feminista de base pero no creo en los concursos  exclusivos para mujeres, los premios sólo para mujeres, los trabajos para mujeres, creo en la igualdad y me veo totalmente capacitada para competir intelectualmente, laboralmente y dialécticamente con cualquier persona sea cuál sea su género.

Jamás pensé que tuviera siquiera que escribir esto, pero como me decían de pequeñita una cosa es lo que se quiere y otra muy diferente lo que en realidad es.

Una historia de Fresas en Bagdad

Comments

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  1. Animo Julia, pero entodos los trabajos tenemos que de mostrar lo que se vale
    Y por el mero hecho de ser mujer en la agricultura me han llamado marimacho me duele de los hombre pero este comentario lo han hecho hasta propias mujeres me senti muy mal. Y yo personal mente he tenido el apoyo de mi marido igual que tu el de Omar😘😘

  2. Gracias por vuestras palabras, no deberían ser valientes sino simplemente testimoniales para desgracia de toda la humanidad, pero sobre todo de las mujeres. Mucho ánimo y sigue trabajando por el arte y luchando por esa dignidad robada pero que emerge en cada gesto de liberación, como este artículo. ¡Fuerza!

  3. En una entrevista de trabajo me enteré que en la empresa que iba a incorporarme los encargados de las más de cien tiendas que había en aquel entonces en España eran todos hombres.
    ¡Mucho ánimo Julia y seguir batallando contra la desigualdad!