Lunes, 27 Marzo, 2017

Los síntomas del autismo están influenciados por los genes

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, Estados Unidos, han identificado cientos de genes que, cuando mutan, probablemente aumentan el riesgo de desarrollar el trastorno del espectro autista (TEA)



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La mutación de los genes es la responsable de los diferentes síntomas que cada paciente con autismo puede experimentar, según ha mostrado un análisis realizado a cientos de enfermos y que ha demostrado que no hay dos autistas que compartan el tipo exacto y la gravedad de los comportamientos.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, Estados Unidos, han identificado cientos de genes que, cuando mutan, probablemente aumentan el riesgo de desarrollar el trastorno del espectro autista (TEA). Gran parte de la variabilidad entre las personas con TEA se cree que se deriva de la diversidad de los cambios genéticos subyacentes, incluyendo los genes específicos mutados y la severidad de la mutación, según detallan los expertos en un artículo en la edición de este lunes de ‘Nature Neuroscience’.

“Si podemos entender cómo las diferentes mutaciones conducen a distintas características de TEA, podemos ser capaces de utilizar los perfiles genéticos de los pacientes para desarrollar herramientas de diagnóstico y pronósticos exactos y quizás personalizar el tratamiento”, subraya el autor principal, Dennis Vitkup, profesor asociado de Sistemas de Biología e Informática Biomédica en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia.

Para investigar los vínculos entre las mutaciones genéticas y los rasgos de autismo, Vitkup y un equipo de estudiantes de posgrado de la Universidad de Columbia (Jonathan Chang, Sarah R. Gilman, y Andrew H. Chiang) analizaron los datos genéticos y clínicos de cientos de pacientes con TEA de ‘Simons Simplex Collection’.

Este equipo de expertos encontró que las mutaciones genéticas más perjudiciales generalmente conducen a resultados más graves de las enfermedades. “Parece que los casos de autismo de alto coeficiente intelectual suelen ser provocados por mutaciones leves”, señala el doctor Vitkup.

Los pacientes con bajo coeficiente intelectual verbal o no verbal, generalmente, tenían mutaciones en los genes que son más activos en el cerebro mientras las personas de alto coeficiente intelectual eran menos propensas a padecer mutaciones que bloqueen por completo los genes. En cambio, las mutaciones que dañan sólo parcialmente la función normal del gen en el cerebro parecen estar asociadas principalmente con casos de autismo de alto funcionamiento.

Las diferencias de género en el autismo también podrían atribuirse a los tipos de genes mutados en el individuo. Aunque TEA es mucho más común en los hombres, las mujeres con trastornos del espectro autista son más propensas a padecer el extremo grave de la enfermedad.

MECANISMOS PROTECTORES EN LAS MUJERES

Los investigadores de Columbia encontraron que los genes mutados en las mujeres en general tenían una mayor actividad en todo el cerebro que los alterados en los hombres. Las mutaciones muy perjudiciales en las niñas con TEA, en promedio, se encuentran en genes que son casi dos veces más activos que los genes típicos en los cerebros normales.

“Estos patrones son consistentes con la idea de que existen mecanismos que protegen a las mujeres –detalla Vitkup–. Muy a menudo, sólo cuando una mutación se produce en un gen altamente activo, vemos síntomas en mujeres. Dado que las diferencias inherentes en la actividad genética en los cerebros de hombres y mujeres son típicamente del orden de unos pocos por ciento, estos resultados son bastante notables”.

La variabilidad del comportamiento en pacientes con autismo también puede provenir de los tipos de células del cerebro afectadas y los investigadores de Columbia han dado los primeros pasos para determinar qué clase de células en el cerebro resultan las más afectadas por mutaciones de autismo. El equipo identificó estas células al ver la actividad normal de genes relacionados con el autismo en docenas de tipos de células similares en cerebros de ratón. El análisis mostró que muchas clases diferentes de neuronas en todo el cerebro se ven afectadas por mutaciones en genes de autismo.

“La idea de que, finalmente, todas las mutaciones de autismo convergerían en un único tipo de neurona o área del cerebro sola no es lo que vemos en los datos –afirma Vitkup–. En cambio, una mutación de autismo afecta generalmente a varias áreas del cerebro al mismo tiempo”.

Ciertas neuronas, sin embargo, parecen resultar más afectadas que otras. Los investigadores de Columbia encontraron fuertes efectos en las neuronas corticales y estriadas que forman un circuito que controla los movimientos repetitivos y comportamientos como mecerse o una insistencia en la monotonía, que son comunes en las personas con TEA.

“Hay muchas hipótesis sobre los tipos de neuronas y circuitos implicados en el autismo, pero mediante el uso de enfoques imparciales de todo el genoma, como el utilizado en este estudio, se puede entender qué neuronas son las más importantes y explicar las principales características que vemos en las personas con TEA”, subraya Vitkup.

Identificar los circuitos implicados es el siguiente paso en la comprensión del autismo, según este investigador. “Se ha logrado un gran progreso en los últimos cinco años. Nosotros y nuestros colegas hemos identificados varios genes afectados y estamos llegando a un consenso acerca de cómo los genes trabajan juntos en redes biológicas. Ahora, basándonos en los genes afectados, estamos identificando los tipos de células y circuitos cerebrales afectados y tratando de conectarlos a resultados de la enfermedad en pacientes individuales”, concluye.

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