Jueves, 19 enero, 2017

Los alumnos de Ciudad de los niños se convierten en profesores por un día

Los estudiantes de 3º de Primaria impartieron una charla a los alumnos de Magisterio de la Universidad de Granada sobre lectura

Los alumnos de Ciudad de los niños dan una charla en la Universidad | Foto: David Racero
Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan


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Los libros. Esos fieles compañeros que hacen de tus ensoñaciones una realidad. Quienes producen la sensación de que todo se puede alcanzar. Que refugian tus anhelos en una libertad única. Esos mismos compañeros, los libros, fueron los que hicieron posible que los niños de 3º de Primaria del colegio Ciudad de los niños de Granada se convirtieran en ponentes en la universidad de Granada frente a cientos de estudiantes de magisterio.

La charla que dieron los alumnos en el aula magna de la institución sobre los libros y su percepción de la lectura fue motivada por la idea de una niña del colegio que vio en las historias escritas una vía en la que mostrar su realidad.

Todo comenzó con una de las visitas que hace semanalmente la asociación Entrelibros de Juan Matas al colegio. Una actividad en la que van leyendo juntos obras escogidas para los niños, tal y como afirma el tutor de los pequeños David Racero.

“Una niña después de que leyéramos con Juan Matas el ‘Libro sin Dibujos’ –el primer libro que leíamos sin ningún tipo de ilustración- dijo que quería hacer uno así de su vida porque tenía la necesidad de contar sus vivencias personales. La niña está en protección de menores y vive en el propio colegio retirada de su familia”, explica Racero. “En el libro, la niña nos contaba que su mayor sueño era cambiar de vida y ser profesora de infantil. Entonces, cuando lo leyó en el grupo, Juan Matas pensó que sería una gran idea hacer este encuentro entre los niños y los alumnos universitarios y que así la niña viese su sueño hecho realidad”, afirma el tutor.

Un día que se predecía cotidiano para los universitarios que iban un día más a clase se convirtió en una experiencia única en la que conocieron la realidad que la teoría les mostraba. El aula acabó convirtiéndose en una sala en la que “los niños aprendía de los futuros maestros y los futuros maestros de los niños”, explica el profesor.

“Intentamos que estos niños que tienen grandes problemas sociales debido a que vienen de familias desestructuradas, en riesgo o con pocos recursos económicos se motiven y sean felices. Intentamos que el incentivarlos en el aprendizaje y la lectura sea la llave de su futuro”, expresa Racero Ponce.

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