Jueves, 21 Septiembre, 2017

            

Las bacterias intestinales pueden contribuir a mala salud en pacientes con enfermedad renal

Los metabolitos generados por las bacterias intestinales son los principales candidatos debido a su naturaleza tóxica

Foto: Archivo
E.P.


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En pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), la acumulación de un metabolito bacteriano intestinal que normalmente se excreta en la orina puede contribuir a problemas de salud graves, según concluye un estudio que se publica en el próximo número de ‘Journal of the American Society of Nephrology’.

La enfermedad renal crónica se asocia con un mayor riesgo de muerte prematura y enfermedad cardiovascular. La acumulación de ciertos factores que normalmente se excretan por el riñón sano probablemente juegan un papel en este riesgo elevado. Más específicamente, los metabolitos generados por las bacterias intestinales son los principales candidatos debido a su naturaleza tóxica y la dependencia del cuerpo de los riñones para su excreción.

Un equipo dirigido por Björn Meijers y Ruben Poesen, del Hospital Universitario de Lovaina, en Bélgica, estudió uno de esos metabolitos, llamado fenilacetilglutamina (PAG), en 488 pacientes con ERC. Después de seguirlos durante una media de 3,5 años, los científicos vieron que los niveles en sangre de PAG fueron mayores en personas con enfermedad renal crónica avanzada.

Además, los pacientes con PAG alta tenían mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, así como mayor riesgo de morir durante el seguimiento. “Ha habido una creciente conciencia de que la microbiota intestinal no sólo es fundamental para la salud humana, sino que también está implicada en diversos procesos patológicos, incluyendo la obesidad y la diabetes mellitus”, señala Meijers.

“Este estudio añade evidencia de que la microbiota intestinal puede ser un contribuyente para la carga de enfermedad en pacientes con función renal disminuida. Por otra parte, este conocimiento puede allanar el camino para nuevas intervenciones terapéuticas con medidas dietéticas y fármacos, por lo tanto es de esperar que mejore el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con enfermedad renal”, añade.

No obstante, los autores consideran que se necesitan estudios adicionales para descubrir los mecanismos subyacentes a la naturaleza potencialmente tóxica de estos metabolitos microbianos y determinar si su reducción puede mejorar la salud de los pacientes.

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