Lunes, 29 Mayo, 2017

La UGR inicia la expedición antártica 2015-2016

Los científicos instalarán en la Isla Decepción una red de instrumentos sísmicos compuesta por tres estaciones sísmicas permanentes y cuatro estaciones sísmicas temporales

Isla Descripción |Foto: UGR
Gabinete


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Un año más, investigadores del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada emprenden una nueva aventura en la Antártida. Desde 1994, la UGR participa en campañas antárticas financiadas con proyectos nacionales de I+D+I, desarrollando trabajos de investigación sobre la sismología volcánica de la Isla Decepción, un volcán activo situado en el archipiélago de las islas Shetland del Sur, frente a la Península Antártica.

La Isla Decepción tiene forma de herradura, su parte interna está inundada de agua y posee unos 15 kilómetros de diámetro en la zona emergida. Se trata de uno de los volcanes antárticos más activos en la actualidad. Sus erupciones mejor documentadas han sido en los años 1842, 1912, 1917 y, por supuesto, las más recientes durante el periodo 1967-1970, que destruyeron dos bases antárticas: una chilena y otra británica.

Como en otros volcanes del mundo, se registra una actividad sísmica intensa y muy diversa, además de otros indicios de actividad volcánica como deformación superficial, anomalías térmicas superficiales, emisión de fumarolas, etc.

La presencia de dos bases científicas, la Base Española “Gabriel de Castilla” y la Base Argentina “Decepción”, junto con el creciente turismo que visita la Isla Decepción, hacen necesaria una vigilancia continua de la actividad volcánica.

La campaña antártica 2015-2016 cuenta con la participación de cinco investigadores españoles: Javier Almendros, Vanessa Jiménez y Enrique Carmona (Universidad de Granada), Alfonso Ontiveros (Universidad de Jaén) y Rafael Abella (Instituto Geográfico Nacional).

VIGILANCIA VOLCANICA

El período de estancia en la base es de aproximadamente tres meses, desde mediados del mes de diciembre hasta finales del mes de febrero. Durante ellos, los científicos instalarán en la Isla Decepción una red de instrumentos sísmicos compuesta por tres estaciones sísmicas permanentes y cuatro estaciones sísmicas temporales, que mandan la señal vía WIFI a la Base Antártica “Gabriel de Castilla”.

Además, los investigadores cuentan con un array sísmico (diseño propio del IAG-UGR), que consiste en un conjunto de sismómetros separados unos centenares de metros, y que es muy utilizado en estudios sísmicos en volcanes. Esta instrumentación, junto con la red GPS gestionada por la Universidad de Cádiz, les permite monitorizar la actividad volcánica de la isla.

Durante la pasada campaña, la actividad sísmica de la Isla Decepción fue notablemente alta. Los registros de las estaciones permanentes nos permitirán determinar lo que ha pasado durante el invierno antártico, cuando la base se encuentra cerrada.

LA BASE

La apertura de la Base “Gabriel de Castilla” se realiza a partir de un protocolo que permite tener garantías de que la Isla Decepción no se encuentra en un proceso de reactivación volcánica que ponga en riesgo la seguridad del personal que desembarca.

El protocolo consiste, en primer lugar, en una inspección visual con el Buque Hespérides para comprobar que no hay evidencias en superficie de una posible erupción. En segundo lugar, se realiza un desembarco con tan solo el reducido personal militar de la BAE “Gabriel de Castilla” y los sismólogos de la Universidad de Granada.

En el momento del desembarco, los científicos disponen de aproximadamente cuatro horas para evaluar la situación y declarar el estado de la actividad sismo-volcánica en unos parámetros con los colores de un semáforo. Si transcurrido este tiempo la actividad sísmica es la normal, se declara estado del semáforo VERDE según el “protocolo de alerta volcánica” y se declara la Base abierta y comienzan los movimientos de apertura.

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