Viernes, 22 Septiembre, 2017

            

La Necrópolis Judía de Lucena cuenta con su “gigante” medieval

Más de 2.000 personas han visitado en menos de dos años el cementerio judío más grande de toda la Península Ibérica



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La Necrópolis Judía de la localidad cordobesa de Lucena, inaugurada en el mes de septiembre de 2013 y en la que las investigaciones han ratificado el hallazgo de un “gigante” que vivió en la zona en torno al año 1050, constituye “un antes y un después” a la hora de respaldar “la trascendental importancia” que para los lucentinos supone el conocimiento del origen sefardí.

Así lo han manifestado a Europa Press el concejal de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento local, Manuel Lara, y el arqueólogo municipal Daniel Botella, quienes han resaltado que “el descubrimiento del gigante” está integrado en el descubrimiento “aún mayor” del citado cementerio judío, excavado con metodología científica, “más grande de toda Sefarad”.

En concreto, cuando en el año 2006, y “de manera accidental”, un perro encontró un fémur, se inició lo que el arqueólogo municipal denomina “la aventura del orden”, de manera que comenta que ha sido “todo sistemático, todo medido, todo programado, para viajar al pasado judío de Lucena”. Además de Daniel Botella, ha participado como arqueólogo José Antonio Riquelme Cantal, de la Universidad de Granada (UGR).

En extensión, se excavaron 342 tumbas, de las que, en las dos terceras partes, se extrajeron datos bio-antropológicos por el equipo de paleoantropología que integraba el grupo de trabajo. Con posterioridad y en laboratorio, los investigadores Joan Viciano, Stephano de Luca, Juan Pablo Diéguez y Sandra López del departamento de Antropología Forense de la Universidad de Granada procesaron los restos humanos que el equipo de arqueólogos previamente habían extraído de las fosas. El estudio epigráfico lo ha realizado Jordi Casanovas Miró, del Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Entre otros datos, se han perfilado elementos referentes a edad, sexo, altura, paleopatologías dentales, muertes violentas, tipo de alimentación, así como “las dimensiones desmesuradas del gigante”, un judío lucentino que murió aproximadamente con 30 años y que podría medir entre dos a 2,20 metros, cuando la estatura media medieval rondaba los 1,67 metros, señala el arqueólogo municipal, quien indica que “el caso de gigantismo” se ha confirmado recientemente.

Al respecto, precisa que “este individuo fue depositado en fosa excavada un día después de su muerte en tierra virgen, envuelto en un sudario y con la espalda y la nuca en contacto directo con la marga estéril”, a lo que añade que “su cara miraba directamente a su ciudad sagrada, Jerusalén”.

En este sentido, señalan que se trata de la Lucena de 1050, de una ciudad amurallada donde los gentiles –musulmanes y cristianos– no podían entrar en la ciudad. “Una Lucena de 2.500 judíos, cuna del conocimiento y saber hebreo de la Sefarad del siglo XI. Un núcleo cultural que irradiaba poesía, medicina, religión, filosofía, alquimia y lenguas. Entre otros, estudió el gran Maimónides”, han detallado.

AUMENTO DE VISITAS TURÍSTICAS

Mientras, el concejal de Cultura ha valorado que desde que Lucena entró en la Red de Juderías de España, para lo cual considera “clave” la excavación, conservación y puesta en valor del cementerio judío, la localidad lucentina ha experimentado un aumento de visitas turísticas y, en concreto, un perfil turístico vinculado con las comunidades judías internacionales.

De este modo, ha indicado que las relaciones institucionales entre el Ayuntamiento de Lucena y organismos judíos españoles y extranjeros, a raíz de la confirmación de que la necrópolis era sefardí, “se han visto impulsadas ya que, si bien existían de forma muy puntual, ahora supone un nexo profundo y constante de investigadores y curiosos respecto de nuestra Edad Media judía”.

En definitiva, el cementerio en el que se halló el “gigante” se ha convertido en “un espacio de peregrinación judía internacional para aquellos rabinos que tienen como luz y guía los gaones o grandes padres del talmud que en ‘Eliossana’ –nombre con el que se conocía a Lucena en la época– dictaron la senda de muchas comunidades actuales”.

Entretanto, más de 2.000 personas conocen la Necrópolis desde su apertura, al tiempo que la Delegación de Turismo y la Fundación ‘Tu historia’ de la Red de Ciudades Medias de Andalucía organizan visitas guiadas diarias bajo el nombre ‘La Perla de Sefarad’ durante la Semana Santa.

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