Lunes, 27 Marzo, 2017

La loza dorada, tradición ceramista andalusí recuperada hasta nuestros días

De la mano de Miguel Ruiz, artista y artesano granadino, la cerámica nazarí regresa al esplendor de Al-Andalus en el Pabellón de Las Artes, espacio artístico y gastronómico exclusivo de Abades Catering.



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Granada es una mezcla de culturas cuyos signos están presentes aquí y allá, pero en la que sobresale o brilla como ninguna otra la historia de siete siglos de Islam. Tan honda presencia deja una huella rastreable incluso en el carácter, algo tosco y huraño, de los granadinos, en la inexpresable majestuosidad arquitectónica de la Alhambra y en otras artes menores (en lo que se refiere al tamaño de los objetos producidos) o más populares, como la cerámica.

Miguel Ruiz Jiménez, granadino, es un artista cuya definición habría de partir de la materia prima de sus obras, y no tanto de las técnicas que emplea para trabajarla. Es a la vez escultor y ceramista pero es, sobre todo, un hombre de barro desde que a los siete años sus manos lo tocaran por primera vez en el taller de su padre. Hoy, pasados los años, Miguel Ruiz es el revitalizador y máximo exponente actual de la técnica ceramista andalusí de la loza dorada, cuya tradición abarca varios siglos.

La loza dorada nace favorecida por la prohibición dictada en el Corán de la ostentación y el lujo por el uso del oro; el brillo dorado no procede de la presencia en las piezas del codiciado metal precioso, sino que se origina en la tercera cocción de los esmaltes mezcla de sulfuros de cobre y plata. Cabe destacar en esta técnica los célebres Vasos de la Alhambra, las obras más importantes de la loza dorada y de los que sólo seis sobreviven en museos de todo el mundo. Miguel Ruiz comenzó su estudio y reproducción en 1979, habiendo creado además otros nuevos, «Copio e investigo, y a veces añado algo de nuestro tiempo, pero con todo respeto hacia lo que aquellos artesanos hicieron hace 500 años».

Sin embargo, Miguel Ruiz no reduce su investigación y producción a la cerámica artística, sino que su salto ha sido del contenido al continente, una obra de arte que contiene a otras: la empresa arquitectónica y vital que es el Pabellón de las Artes, museo y obra artística vinculada a Grupo Abades.

Situado en la cercana localidad granadina de Jun e iniciado en 1995, es en sí mismo un espacio artístico único que acoge la producción de Miguel Ruiz y también un espacio gastronómico exclusivo en el que Abades Catering da cabida a todo tipo de acontecimientos y celebraciones. Así, en sus 1400 m2 repartidos en dos salas principales, la de La Cúpula y de Exposiciones, además de la terraza exterior, Abades Catering y Pabellón de las Artes ofrecen una experiencia privilegiada en la presentación de un producto, una cena de gala o una boda, donde arte y gastronomía se unen de manera singular.

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