Jueves, 20 Septiembre, 2018

            

La granadina que combina la maternidad con la comunicación

El poder de la maternidad, 12+1 foto historias de mujeres madres', es un libro ideado por una mujer fotógrafa y doula, una profesión alabada por unos y criticada por otros

Uno de los trabajo de esta autora granadina | Fotos: Noemí Genaro
José L, Moreno | @morenoluaces


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Noemí Genaro es fotógrafa y licenciada en Comunicación Audiovisual. Además, realiza sesiones de ‘Fotobiografía Familiar’, una técnica de fototerapia para mujeres y hombres que quieren poner consciencia en su historia familiar y conocer su árbol genealógico a partir de las fotografías antiguas. También realiza como acompañante familiar en los procesos de nacimiento de un bebé, tanto en maternidad, paternidad como en relación de pareja.

La fusión de su amor por la comunicación y la vida le ha llevado a escribir el libro ‘El poder de la maternidad, 12+1 foto historias de mujeres madres’. Un trabajo pausado sobre la evolución en la gestación. Históricamente, las mujeres han dado a luz y han vivido el embarazo en compañía de otras mujeres de su familia o de su comunidad. Con el paso del tiempo, eso se ha perdido en sociedades como la española, pero hay un nuevo perfil profesional, el de la acompañante familiar o doula, al que algunos llaman “la profesión más gratificante del mundo”, pero otros critican con fervor.

-Pregunta: ¿Porqué un libro de futuras mamás?¿Cómo surge la idea?
– Respuesta: La idea fue concebida a partir de una fotografía en la que aparece una mujer embarazada desnuda en una posición de guerrera. Se trata de una imagen original, en la que la mujer embarazada tiene mucha fuerza, es una foto “en crudo” sin retoques ni filtros, y que precisamente lo que pretende es transmitir que la mujer “tal cual” es fuerte y poderosa. Realicé la misma fotografía para cada una de las mujeres que aparecen y a partir de esa imagen surgieron las fotohistorias. Todas fuimos contando nuestra experiencia de maternidad y yo fui realizando fotos que acompañan a la historia.

Una de las fotografías de ‘El poder de la maternidad, 12+1 foto historias de mujeres madres’ | Foto: Noemí Genaro

-(P): ¿Cuál es el objetivo que persigues a la hora de escribir este tipo de libro?
-(R): El objetivo es aportar al imaginario colectivo la imagen de una mujer madre fuerte y poderosa, pero normal y corriente a la vez, con sus luces y sombras. No es una imagen idealizada, es muy realista. Este libro puede acompañar a las embarazadas y madres con bebés o niños grandes en su proceso. Cuando las mujeres lo leen, se sienten identificadas con cada una de estas madres, con una coincidirán en una cosa, con otras en otra. Es como crear un grupo de mujeres que te acompañan. El libro se puede leer de manera fragmentada y también te permite volver una y otra vez a las historias, y siempre descubrir algo nuevo, puesto que las fotografías tienen muchos detalles que igual no se ven al primer vistazo, y los textos te permiten ir reflexionando sobre tu propio proceso. Además a los peques el libro les encanta, lo llaman “El cuento de las madres” y no se cansan de mirarlo puesto que tiene muchas imágenes.

“EL LIBRO SE PUEDE LEER DE MANERA FRAGMENTADA Y TAMBIÉN TE PERMITE

VOLVER UNA Y OTRA VEZ A LAS HISTORIAS, Y SIEMPRE DESCUBRIR ALGO NUEVO”

-(P): Dos años acompañando a futuras mamás… ¿cómo ha sido el proceso?
-(R): Cuando acompaño a una mujer me gusta crear un vínculo profundo con ella. Realizamos sesiones juntas, de manera personalizada, con el objetivo de que ella se sienta segura y confiada para enfrentar su parto y la crianza de su bebé. ¿Cómo se siente más segura y confiada? Pues cada mujer tiene su manera propia, una mujer se sentirá más segura leyendo mucha información, otra realizando ejercicios o cuidando la alimentación, otra hablando de sus emociones… La acompañante facilita este proceso en el que la guía es la mujer embarazada, ella dirige el proceso y la doula la acompaña de cerca. El trato personalizado y mi disponibilidad casi permanente con ellas permite que se sientan acompañadas. Prácticamente todas son muy buenas amigas mías y seguimos manteniendo un contacto cercano. Con ellas he vivido momentos muy intensos de risas y llantos, de desnudarse por fuera y por dentro. Eso crea un vínculo de intimidad que ya es para siempre. Además muchas de ellas se conocen o se han conocido por el libro, y se han creado nuevas amistades, no sólo entre las mujeres, si no también entre sus parejas y entre los peques.

-(P): Vamos a explicarle a la gente qué es una Doula…
-(R): Bueno, puedo explicar mi punto de vista sobre lo qué es la doula. Una doula acompaña a mujeres en el proceso de maternidad, en un aspecto práctico y emocional. Este tipo de acompañamiento afecta a toda la familia, no sólo a la mujer, también a su pareja y por supuesto el bebé, todos son partícipes del proceso aunque la protagonista sea la mujer.
Como doula represento un espacio en el que ellas se apoyan para ser quienes quieren ser, para vivir su maternidad tal y como desean. La labor de una acompañante familiar es legitimar con su respeto y su neutralidad las opciones que las madres elijan.

“LA CRÍTICA QUE SE HA HECHO AL TRABAJO DE LA DOULA HA SIDO POR EL POSIBLE

INTRUSISMO HACIA OTRAS PROFESIONES SANITARIAS, COMO LA DE MATRONA”

-(P): ¿Notas que cada vez más mujeres prefieren ser acompañadas por una doula en el parto?
-(R): En España, la labor de la doula aún no se conoce demasiado, es un proceso que imagino irá creciendo. En otros países como Estados Unidos, Holanda o Reino Unido es habitual que las mujeres contraten una doula o incluso las proporciona el estado como apoyo en el parto y posparto. Pero aquí sigue siendo una minoría de mujeres las que piden ser acompañadas por una doula. Puede ser cualquier tipo de mujer, no corresponde con un estilo determinado, en mi caso he acompañado a mujeres de diversos entornos socio-económicos, con profesiones y estilos de vida muy diferentes, y elecciones de parto y crianza totalmente distintas. Quizá hay mujeres a las que les gustaría ser acompañadas por una doula pero no saben que existe esa posibilidad ni conocen su labor.

-(P): En algunos medios de comunicación esta práctica ha sido criticada ¿cómo la defenderías?
-(R): La crítica que se ha hecho al trabajo de la doula ha sido por el posible intrusismo hacia otras profesiones sanitarias, como la de matrona. Pero la doula no realiza ninguna tarea sanitaria, por lo que desde mi punto de vista no afecta al trabajo de la matrona. En algunos lugares las matronas y doulas trabajan en equipo y cada una se encarga de un aspecto. La doula se encarga de tareas prácticas y de algunos aspectos emocionales si la mujer así lo desea. También se decía que las doulas podían influir negativamente en una mujer, y decir eso ya me parece que es infantilizar a la mujer. Las mujeres toman sus propias decisiones. Son ellas las que deben decidir cómo y de quién acompañarse. No creo que las doulas tengamos tanto poder, el poder es de las mujeres.

-(P): ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención a la hora de escribir tu libro?
-(R): Me ha encantado que las historias de las mujeres sean tan diferentes entre sí, que las madres que aparecen tienen algo en común pero a la vez no tienen nada que ver. Eso me confirma que hay tantas maneras de vivir la maternidad como mujeres, y todas son adecuadas.
En el libro las mujeres hablan con su propia voz, sin filtros, cuentan en primera persona su historia de maternidad. Es además una metáfora de mi trabajo como acompañante pues, como en el acompañamiento, el libro es el soporte para que ellas puedan expresarse tal y como son.

En el libro, las madres cuentan su experiencia en primera persona | Foto: Noemí Genaro

-(P): Desde tu experiencia… ¿cómo ha evolucionado el modelo de familia?
-(R): En el libro lo cuento, generaciones anteriores, y no tan lejanas, como mi madre o mi suegra, vivían en un entorno rural en el que se hacía comunidad. Las mujeres vivían juntas, se acompañaban en los procesos de maternidad, había una familia extendida. Ahora en las ciudades la familia es nuclear, y en el proceso de maternidad/paternidad se encuentra la pareja sola. El papel del padre ha tomado más protagonismo, y eso me parece positivo, pero no que sea a costa de perder el apoyo de otras mujeres en este proceso. Hay cabida para todo, para que el padre tenga protagonismo pero también para que la mujer busque sus propias redes con otras mujeres. Además convertirse en padre es distinto de convertirse en madre. De manera virtual y a través de redes sociales se hacen grupos de madres dónde existe mucho apoyo. Eso está bien, pero no sustituye la mirada de una mujer madre que te hace sentir comprendida, respetada y escuchada. A veces una buena amiga o una familiar pueden cumplir esta función, pero muchas mujeres se sienten solas en este camino y es ahí dónde entra en juego la doula. La doula además tiene una visión neutra, no interpreta ni opina sobre las elecciones de la mujer, simplemente la apoya en sus decisiones.


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