Domingo, 22 enero, 2017

Guía para publicar fotos de tus hijos en redes sociales

La imagen es un derecho de la personalidad y pertenece a cada individuo, en caso de los mayores de edad

Bebe navegando en internet


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Le estamos perdiendo el miedo a Internet. Hace muy pocos años, que Google tuviese acceso a nuestra ubicación levantaba una gran alarma, pero ahora todo el mundo lo usa con normalidad. Hace años nos costaba publicar fotos en redes sociales cerradas y ahora lo hacemos sin pudor.

Hace también muy poco a nadie se le ocurría publicar fotos de sus hijos menores de edad a cara descubierta. Ahora ocurre a todas horas, empezando por la foto del recién nacido en el hospital y terminando con casos extremos de madres que dan de fumar a sus hijos (posteriormente retirada).

Aunque el segundo sea un preocupante extremo, por en medio encontramos muchos casos que están a la orden del día: tú con tus hijos en el campo, tu hijo soplando las velas de la tarta en su cumpleaños o jugando un partido de fútbol, etc. A algunas personas ya les da muy poco miedo o ninguno publicar las fotografías de sus hijos menores de edad.

Esto puede conllevar problemas porque quizá, cuando cumpla la mayoría de edad, ese menor no quiera que unas fotografías tan íntimas de su infancia estén en Internet al alcance de cualquiera. Hasta ahora, esa vergüenza -o no- estaba reservada para aquellos amigos, novios o novias que visitaban nuestra casa, cuando nuestra madre sacaba a pasear el álbum de fotos. Ahora, ese álbum se está digitalizando y está al alcance de todo el mundo.

Las fotografías de cualquier persona anónima para un uso no comercial están protegidas por la Ley de Protección de Datos. Concretamente, el el artículo 5.1 del Reglamento de desarrollo de la LOPD precisa que constituyen un dato de carácter personal “Cualquier información numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo concerniente a personas físicas identificadas o identificables”.

La imagen es un derecho de la personalidad y pertenece a cada individuo, en caso de los mayores de edad. En el caso de que se trate de un menor, la responsabilidad recae en sus progenitores; en ambos. Además, en el caso de que el menor tenga 14 años, también él tendrá que dar su consentimiento.

ALGUNOS CONSEJOS

Sin embargo, más allá de esto, más allá del deseo de privacidad, subir fotografías de menores a redes sociales entraña una serie de riesgos. Es conveniente, en este sentido, seguir algunas pautas y tener presentes algunos consejos, en caso de que decidamos subir fotos de nuestros hijos a redes sociales. Estas han sido elaboradas por la Asociación de Internautas:

1. Respeta la intimidad del menor. Ante todo, ten siempre presente que debes respetar la intimidad de los menores y que ellos quizás no quieran (ahora o en el futuro) que otros vean esos momentos que, aunque puedan ser divertidos, sólo interesan al seno de la familia o a círculos de amigos muy cercanos. ¿Querrá el niño ver esas fotos en la Red cuando sea mayor? Recuerda, en Internet todo se queda para siempre.

2. No publiques nunca fotos de los niños desnudos. En ninguna circunstancia: ni en la playa, ni en la piscina ni dentro de casa. Aunque para ti sean momentos muy tiernos, esas imágenes pueden caer en manos de redes de intercambio de pornografía infantil.

3. No compartas diariamente. Cada vez que vayas a publicar una foto de tus hijos, hazte esta pregunta: ¿De verdad esto resulta de interés para la mayoría de mis contactos? De esta forma, seguro que limitas de forma notable las imágenes que subes a Internet.

4. Utiliza el email. Si lo que quieres es compartir fotos con amigos íntimos y familiares, es más aconsejable utilizar el correo electrónico y evitar su publicación en las redes sociales.

5. Limita la difusión. Ajusta la privacidad de los perfiles en los que vas a compartir esas fotos, ya sea en las redes sociales o en programas de mensajería instantánea como WhatsApp. De este modo, acotarás al máximo el público que verá esas imágenes.

6. No des pistas. Nunca detalles en las imágenes datos concretos del lugar o la hora en que se han tomado. Así no difundirás las rutinas de tus hijos, sus horarios habituales ni los sitios en los que pueden encontrarse a una determinada hora del día. De igual modo, procura que en esas fotos no se vea el nombre de tu calle, la entrada del colegio de los niños, la matrícula de tu coche.

7. No etiquetes. En las fotos, no etiquetes a los menores con sus nombres y apellidos. Así evitarás que sean indexadas en los buscadores y que cualquiera pueda asociar las caras de los niños con su identidad real.

8. Pide permiso. Si vas a compartir imágenes en las que el menor sale con otros amigos, siempre debes preguntar a los padres de esos niños si están de acuerdo en subir esas fotos a la Red.

9. Pregunta al otro progenitor. Ambos progenitores tenéis que estar de acuerdo a la hora de subir las fotografías de vuestros hijos.

Son normas sencillas de seguir y recordar, pues se basan en el sentido común. Cúmplelas a rajatabla porque como hemos comentado, una vez subida a Internet una foto no se puede borrar. Aunque la elimines de tu cuenta, se habrá difundido y permanecerá para siempre en la Red.

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