Lunes, 20 Agosto, 2018

            

El Museo Arqueológico de Granada, entre críticas y piezas únicas

Las cifras que se manejan hacen llegar a la conclusión de que los granadinos anhelaban la Casa de Castril | El foco de las opiniones negativas se centran en la apertura parcial del recinto

Visitantes del Museo Arqueológico | Fotos: Javi Gea / J.L.M.
José L. Moreno | @morenoluaces


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En 2010, la dudosa situación en la que se encontraba la Casa de Castril hizo precipitar el cierre del Museo Arqueológico de Granada. Ocho años después, múltiples anuncios y reuniones entre instituciones públicas y un presupuesto de poco más de 600.000 euros materializaron la reapertura de esta casa palacio del siglo XVI. Una cantidad económica que difícilmente justificaba en periodo que había estado clausurado.

Tras esos ocho años, las cifras que maneja el museo en cuanto a visitantes hacen llegar a la conclusión de que había ganas en Granada de restos arqueológicos. En dos meses, han pasado por allí 18.000 visitantes, una media de 400 personas al día. La mayoría de ellos, españoles y granadinos.

Son, precisamente, los de la tierra roja de la Alhambra, los que conocieron el edificio antes de echar la persiana, los más críticos con esta parte que ha abierto el Museo Arqueológico al público. “Estoy viendo que hay gente que quiere entrar y se va a llevar una decepción. En comparación con la riqueza arqueológica que tiene Granada, lo que se expone aquí no es de recibo”, comenta un hombre entrado en años que prefiere mantenerse en el anonimato tras lanzar la crítica.

Pero el director del Arqueológico, Isidro Toro, consciente de la opinión publica, ya se excusa con antelación de las críticas a recibir por parte de los visitantes y, sobre todo, de los granadinos. “Lo que sí hay que explicarle a la gente de Granada es que lo que se ha abierto no es el museo. Lo que se ha abierto es una exposición, muy bien presentada, de 150 piezas, las mejores que tiene el fondo del museo”.

Lo que se puede contemplar a día de hoy en la Casa de Castril es un paseo por todos lo periodos históricos de los que ha sido testigo la provincia. Pero, para muchos, es algo insuficiente en comparación con lo que aporta el territorio granadino y, sobre todo, si echamos la vista atrás y recordamos los ochos años de veto al público. “Tenía la ilusión de poder encontrarme con el antiguo Museo Arqueológico de Granada que conocí hace unos 30 años. Hemos estado viendo con estupor cómo los políticos han pasado de este museo. Al final, tras ocho años, han restablecido su funcionamiento, pero la situación en la que se encuentra es calamitosa. Hay poquísimas piezas en comparación con la riqueza que hemos podido ver en otra época, las piezas apenas tienen información didáctica, es un museo que no se encuentra publicitado y da la sensación de que está condenado a desaparecer”, comenta a GranadaDigital Mario, profesor de latín y griego de un colegio público de Almuñécar, después de poner una hoja de reclamaciones por la decepción generada.

Un usuario pone una hoja de reclamaciones tras visitar el Museo Arqueológico de Granada | Foto: JLM

Pero Isidro Toro defiende la casa en la que trabaja y la labor realizada en este tiempo. “Hay gente que viene y dice que se queda con ganas de más, efectivamente, porque hay que seguir trabajando para ampliar nuevas salas y abrir el debate a una solución definitiva para los museos de Granada, no sólo para este.  También el Museo de Bellas Artes, un Museo de la Ciudad, un Museo de Arte Contemporáneo más allá del Centro José Guerrero”, subraya.

También hay gente que aprecia la pequeña, pero muy importante, representación que ofrece la Casa de Castril a día de hoy. “Soy de Granada, guía turística oficial y organizo viajes para los extranjeros. He visitado el museo porque no lo conocía y quería ver si era interesante para los grupos y sí, me parece una buen lugar para que los extranjeros conozcan una parte de Granada”, comenta Lidia, profesional del sector.

Y es que, desde el museo también abren los brazos a las buenas críticas y a la malas. “Están los que me interpelan y me dice enhorabuena, pero que se han quedado con ganas de más. Hay otros que dicen que es una vergüenza. Pero es que hay que dejar claro que seguimos trabajando en la rehabilitación integral de los edificios que presentan grandes problemas arquitectónicos y la reapertura integral del museo. En este marco es cuando podemos plantear un debate. Pero, en ningún momento hemos dicho que se ha vuelto a abrir el museo, esto es una exposición. Decir a los ciudadanos que preguntan dónde está el resto, que aquí nunca se deja de trabajar y de funcionar, pero hay que hacerlo más para abrir el museo que se merece Granada, un museo del siglo XXI”, apostilla Toro.

Visitantes en una de las salas del Museo Arqueológico | Foto: Javi Gea

Ocho años a la sombra

Durante el tiempo en el que el Museo Arqueológico ha estado cerrado, su actividad no ha parado. El movimiento, aunque no ha sido de turistas y visitantes, ha existido. Aquí se conserva, investiga, restaura, se presta a otras instituciones y se cede a otros museos del mundo, porque son piezas muy buenas. “Por ejemplo, aquí recibimos a investigadores, casi todas las fechas, que preparan tesis doctorales, trabajos final de máster, estudian piezas, vienen investigadores consolidados y profesores. Tenemos más de 40.000 piezas en los almacenes”, dice el director.

Porque a la fresca del Darro encontramos un paseo por todos los periodos de la historia que se han vivido en Granada. Podemos viajar desde los primeros restos no discutidos del origen humano encontrados en Orce, y con una antigüedad de 1,5 millones de años, hasta llegar al Astrolabio de Ibn Zawal del año 1.400, que fue fabricado y fechado en el Albaicín, con la latitud precisa de Granada (uno de los cuarenta que se conservan en todo el mundo).

En el interior de la Casa Castril se recepcionan, almacenan y catalogan piezas de excavaciones. Los restauradores también se dedican a mantener, limpiar, y cuidar las condiciones de las piezas orgánicas para evitar la aparición de hongos. Esto se hace ahora y se ha hecho durante el tiempo que el museo ha permanecido clausurado.

Pero también se esconde a los ojos del viajero una de las acciones de marketing más importantes para el patrimonio granadino. Piezas del museo han estado en sitios tan increíbles como el Metropolitan de Nueva York, en el Museo del Louvre o en el Instituto del Mundo Árabe. “Lamentablemente no lo podían disfrutar los granadinos, pero a nivel internacional ha habido mucha gente que ha podido contemplar algunos de los magníficos restos que conserva, que atesora este museo. No ha estado abierto al público, pero no se ha dejado de trabajar”.

El director del Arqueológico, Isidro Toro, enseñas las obras expuestas a GranadaDigital | Foto: J.L.M.

Soluciones

A día de hoy el museo arqueológico de Granada se encuentra bajo mínimos. El personal técnico lo forman dos personas, un restaurador y el propio director, vigilantes y ordenanzas. “La perspectiva es que de aquí a final de año, por lo menos, estemos cuatro personas. Pero, eso es un tema burocrático muy complejo, no depende del museo”, apostilla Toro.

Y es que, de abrir el museo entero, Granada sería la envidia de otras capitales de provincia que no disfrutan de una colección tan variada que va desde el origen del ser humano hasta la época de los Reyes Católicos. El compromiso de las autoridades está y habrá que esperar a que el nuevo gobierno se asiente y priorice en esta obra. “Si queremos ser Capital Europea de la Cultura en 2031, donde están involucradas nuestras autoridades, sin infraestructuras museológicas es una quimera. Esto es urgente y necesario”, finaliza Isidro Toro, director del Museo Arqueológico de Granada.

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  1. Enhorabuena Sr. Toro. Se nota su amor por su trabajo, le deseo el mayor de los éxitos, cosa que de seguro conseguirá con perseverancia y paciencia. No se rinda, necesitamos a gente comprometida con Granada para ganar el futuro.