Miércoles, 26 Julio, 2017

            

El 72% de los españoles cree que vive en una ciudad ruidosa y el 91% considera que la sociedad no está concienciada

Desde hace años, España está considerado como el país más ruidoso de la Unión Europea, y el segundo después de Japón a nivel mundial, tal y como refleja el ranking mundial de ciudades ruidosas elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)

E.P.


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El 72,3 por ciento de los españoles considera que vive en una ciudad ruidosa, y el 91 por ciento considera que la sociedad no está concienciada con la problemática del ruido, según ha mostrado el estudio ‘GAES-Ruido y audición en España’, realizado con motivo de la celebración del Día Mundial de Concienciación contra el Ruido.

Desde hace años, España está considerado como el país más ruidoso de la Unión Europea, y el segundo después de Japón a nivel mundial, tal y como refleja el ranking mundial de ciudades ruidosas elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, se calcula que en España son más de 9 millones de españoles los que conviven diariamente con niveles de ruido superiores a los 65 decibelios (dB), nivel máximo recomendado por la OMS. Mientras que, según ha señalado la investigación, un 20 por ciento de la población española está sometida a un nivel de ruido que puede afectar seriamente su salud.

“Los niveles de ruido en la ciudad han aumentado de forma notable en las últimas décadas. Tanto es así que 9 de cada 10 ciudadanos afirma que el exceso de ruido se debe a que no se toman las medidas adecuadas”, ha señalado el presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico Facial, Luis Maria Gil-Carcedo.

EL RUIDO QUE MÁS MOLESTA: EL DE CASA

De hecho, el 15,8 por ciento de los españoles reconoce tener problemas con el ruido en casa, más incluso que en la calle o en el lugar de trabajo, siendo las obras de alguna vivienda próxima (58,8%), las fiestas o cenas organizadas por los vecinos (28,7%) y el ruido provocado por el tráfico (28%) lo que más les molesta cuando están en sus hogares.

Además, el 24,8 por ciento de la población asegura tener dificultades para conciliar el sueño debido al ruido, debido principalmente a la música del vecino (27,5%), los ronquidos de la pareja (18,8%) y la televisión del vecino (15,4%). No obstante, y aunque el 48,8 por ciento de los españoles considera el ruido como un condicionante del buen o mal descanso, solo un 6,5 por ciento de los ciudadanos utiliza tapones para dormir.

Al mismo tiempo, el informe realizado por GAES ha mostrado que el 26,8 por ciento de la población reconoce que estar expuesto habitualmente al ruido disminuye su buen humor. Entre estos ruidos, los españoles consideran los más molestos las obras de la calle (49,4%) y el generado por el tráfico (24,1%).

Respecto al entorno laboral, el 23 por ciento de los encuestados considera que trabaja en espacios ruidosos, siendo los comentarios o murmullos de los compañeros (32,2%) y el sonido del teléfono (14,9%) lo que más les molesta.

CON 40 AÑOS, PROBLEMAS AUDITIVOS DE 80

Y es que, según los expertos, la sobreexposición al ruido, según los expertos, adelantará la pérdida auditiva asociada al envejecimiento (presbiacusia). Actualmente, entre el 40 y 50 por ciento de la población española empieza a experimentar pérdida auditiva debido al envejecimiento alrededor de los 65 años, pero dentro de poco serán las personas de 40-50 años las que presenten signos de presbiacusia.

Además, la sobreexposición al ruido no tan sólo contribuye a la pérdida de audición, si no que existen evidencias científicas que demuestran que la convivencia con altos niveles de ruido puede favorecer la aparición de trastornos cardiovasculares como hipertensión, angina de pecho o infarto de miocardio.

“El ruido tiene una gran influencia en nuestras vidas. Su consecuencia más evidente es la pérdida de audición, pero también puede ocasionar enfermedades cardiovasculares, trastornos del sistema endocrino y afectar a diversos aspectos psicológicos”, ha explicado Gil-Carcedo.

Finalmente, el especialista ha recordado que, tal y como muestran diversos estudios, estar expuestos de forma recurrente a niveles de ruido no recomendados puede comportar déficit de concentración, estrés crónico, fatiga, ansiedad y la aparición de insomnio. En el caso de los niños, la sobreexposición al ruido puede ralentizar su desarrollo cognitivo y afectar a su crecimiento.

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