Miércoles, 29 Marzo, 2017

Dória, un salto de calidad que nunca llegó

El central brasileño fue el gran fichaje del pasado verano, sin embargo, no ha sido capaz de responder a las expectativas que se depositaron en él

Dória pugna un balón con Benzema | Foto: LFP
Daniel Sánchez-Garrido | @Danisgr


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Matheus Dória no recordará con alegría su paso por el Granada CF. Llegó al club andaluz con la intención de olvidar un año en blanco en el Olympique de Marsella, donde no ha llegado ni a debutar, una cesión de pobre rendimiento su país, y con el objetivo de confirmar su condición de promesa. Sin embargo, el brasileño ha firmado una nueva temporada sin apenas disfrutar de minutos, y viéndose relegado en algún tramo de la temporada hasta el quinto central de la plantilla.

La adaptación del marcador central ha estado lejos de ser la esperada. Su fichaje fue una auténtica revolución. El Granada firmaba a un defensa que habían deseado clubes grandes de Europa como Chelsea, Real Madrid, Barcelona o Manchester United. Se esperaba que diera un salto de calidad, pero eso nunca llegó. La sombra de Jeison Murillo, que se marchaba ese mismo verano al Inter de Milan, era alargada y el brasileño no estuvo a la altura.

Su debut en el Santiago Bernabéu aguardaba un futuro espectacular. El Granada se había reservado una opción de compra de ocho millones de euros y todo hacía indicar que el club andaluz haría la inversión necesaria para acometer su fichaje tras el periodo de cesión. Tras el partido ante el Real Madrid, Dória tuvo errores de bulto, especialmente ante Real Sociedad y Sporting de Gijón, donde acabó expulsado. A pesar de que Sandoval le dio confianza, terminó condenado al banquillo.

Dória, que cumplirá 22 años el próximo mes de noviembre, vuelve a Marsella, donde tiene contrato hasta 2019, sin haber conseguido el crecimiento como futbolista que esperaba sacar de su estancia en Granada, tal como afirmó en su presentación como jugador rojiblanco. Su aventura en Europa está siendo nefasta por el momento, y de La Liga se marcha con unos números muy pobres. 803 minutos de juego repartidos en 10 partidos, ocho en Liga y dos en Copa.

A pesar de lo poco que ha contado, Dória ha demostrado una profesionalidad y madurez impropia para su edad. El brasileño ha aceptado su rol y no ha sido ‘tóxico’ para una plantilla que ha vivido al límite durante buena parte de la temporada.

 

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