Domingo, 28 Mayo, 2017

Cómo diseñar (y cumplir) tus propósitos de año nuevo

Los expertos ofrecen algunos consejos para que, esta vez sí, el año nuevo traiga nuevos hábitos

Ponerse a dieta es uno de los objetivos más comunes


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¿Tienes la sensación de que cada año te propones metas que no terminas de llevar a cabo? Si quieres que tus propósitos se conviertan en realidad sigue leyendo este artículo…

Que te encuentres con dificultades personales para llevar a cabo tus propósitos, no es sinónimo de una voluntad débil. Si tienes claro un objetivo y aspiras sinceramente a alcanzarlo, estarás facilitando que tu fuerza de voluntad se ponga en marcha. Alicia no tenía un horizonte y cuando se perdió en el País de las Maravillas decidió preguntar al Gato de Chesire:

“¿Podrías decirme por favor que camino seguir para salir de aquí?
– Esto depende en gran parte de al sitio al que quieras llegar.
– No me importa mucho el sitio.
– Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes”.

Tener un lugar al que querer llegar, despertará en ti la fuerza para andar el camino.

¿Cómo puedo llevar a cabo mis propósitos?

QUE SEAN DE MARTE

Una buena forma para establecer objetivos es pensar en la estructura, MARTE (Medible, Alcanzable, Realista, Temporal y Específico) que propone el psicólogo Rubén Turienzo en su libro Smile:

– Medible. Piensa cómo vas a cuantificar si estás avanzando hacia la meta. Mide tu progreso. Mejor si te entra por los sentidos. Por ejemplo: “me propongo alcanzar el hábito de levantarme media hora antes cada día para desayunar bien”, puede ayudarte marcar cada éxito en un calendario. Además, una recompensa, reforzará tu afán de seguir avanzando: “cada cinco días seguidos logrados, el sexto desayunaré fuera en mi lugar preferido”.

– Alcanzable. Que esté ajustado a nuestras capacidades, habilidades y a nuestro contexto actual. Pídete lo que puedes dar.

– Retador. Que te motive verdaderamente, que movilice la energía que llevas dentro, que te haga mejorar, que te realice.

– Temporal. Establece un tiempo delimitado. Ayuda a tener un horizonte claro. El partido dura 90 minutos.

– Específico. Trata de ser concreto. No es lo mismo proponerse ser rico que ganar 100 euros más, tener un cuerpo de modelo que disminuir dos centímetros el perímetro abdominal. Conseguirás enfoque, de este modo concentrarás tus energías hacia un fin.

SUEÑA EN POSITIVO

Visualiza en tu mente eso que quieres conseguir, como si ya lo tuvieras contigo. Considera cómo te hace sentir. Esas emociones que empiezan a surgir pueden movilizarte en los momentos bajos o en los obstáculos. Devolverte perspectiva y retomar el camino. Cada emoción tiene su función y su sentido, atrévete a pararte y a escuchar qué quieren decirte:

– Amor, esperanza, confianza o alegría: contribuyen a reforzarte, te dan la energía. Piensa cada día en tu objetivo, ámalo mucho, alégrate con él, ten confianza en que lo lograrás y será tuyo.

– Temor o miedo: pueden funcionar aunque son emociones más ambiguas, pues a algunos los activa y a otros los paraliza: “el miedo no es un buen compañero”. Por ejemplo: podemos estudiar para un examen por miedo a suspender o con la esperanza de aprender más, generará un tipo de energía diferente en ti.

– Dolor, tristeza y desesperanza: suelen bloquear la voluntad. Aunque los necesitamos como “factores de alarma” para avisarnos de que “por ahí no es el camino”.

SI HACES LO MISMO, OCURRIRÁ LO MISMO

Las Soluciones Intentadas que no funcionan, no funcionan. Esto es así. De momento no han mejorado la situación. Son soluciones lógicas, funcionaron en otras ocasiones y por eso crees que quizá insistiendo o aplicándolas con más intensidad pueden funcionar. A menudo son las que mantienen el problema. La llegada de un nuevo año es un momento ideal para que hagamos limpieza de soluciones intentadas.

Para ello, puedes acudir a un lugar que te inspire y mirar dentro de ti, leer un buen libro y ver qué llama tu atención o quizás, preguntar a un familiar o a un amigo. Con la información que saques organiza una lista y comienza a “hacer menos de lo mismo”, según afirma Albert Einstein, “locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”.

Y cuando te encuentres perdido, recuerda a Alicia: ‘Si no sabes dónde vas, ningún camino te llevará allí’.

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