Martes, 25 Julio, 2017

            

Candidatura ‘Sí se puede’: “Llegar a las instituciones no puede ser un fin en sí mismo”

Segunda de las entrevistas a los candidatos primarias locales de Podemos, en un momento de pleno debate asambleario para dirimir quién dirigirá el rumbo de la formación en nuestra ciudad

Un momento de la entrevista con 'Si se puede'


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Ya lo dijeron a la invitación a esta entrevista: no iría sólo el candidato a Secretario General sino también uno de los candidatos a Consejo Ciudadano,  como forma de escenificar la pluralidad que predican. Marcos Gálvez, aspirante a Secretario General viene acompañado de Jessica Carmona – y viceversa-, para dar cuenta de su modelo organizativo y sus propuestas para Podemos Granada y para, quién sabe, la propia ciudad. El entrecomillado del titular es de Jessica, pero las podría haber pronunciado Marcos; la autoría, al fin, es de toda la candidatura.

Aspiráis a la Secretaría General y al Consejo Ciudadano de Podemos por Granada. ¿Podríais explicar en qué consisten estas primarias ahora en curso?

Jessica Carmona: En la Asamblea ‘Sí se puede’ se aprobaron los documentos políticos éticos y organizativos que iban a dar estructura a toda la organización en su conjunto a nivel estatal, por lo tanto ahora se aplican esos documentos organizativos a los distintos niveles municipales de todo el estado. Ahora mismo se tiene que elegir un Consejo Ciudadano y una Secretaria General. El consejo ciudadano y la secretaría general se va a componer de 25 miembros, que por así decirlo será el órgano directivo a nivel municipal de Podemos. A partir de ahí se abre un proceso de primarias abiertas, en las que realmente se están presentando listas completas, y a partir de ahí las personas inscritas en Podemos van a votar las candidaturas a Secretaría General y los componentes del Consejo Ciudadano. Esa estructura de 25 se va a dividir en distintas áreas temáticas de trabajo. La lista “Sí se puede” está compuesta por dos tercios porque una de las críticas que hacemos desde nuestra candidatura es el tema de las “listas plancha” o las “listas bendecidas”.

¿Puedes explicar en qué consisten esas listas?

J.C.: Las listas plancha, como ha ocurrido a nivel estatal, consiste en copar los puestos del consejo ciudadano, presentar una lista completa que ocupe los 25, por así decirlo bendecida o patrocinada por gente con más visibilidad, pensamos que eso no es lo plural porque no permite que en ese órgano de dirección puedan estar representadas las distintas sensibilidades políticas o las minorías. Si la lista se hace completa, esa orientación va a ocupar todos los puestos dentro del Consejo Ciudadano. Por lo tanto nosotros partimos de una lista que solo tiene dos tercios, los otros ocho espacios libres se quedarían a disposición  de los distintos miembros de otras listas o a nivel individual los que hayan tenido apoyo por los inscritos.

¿Creéis que estas que esta forma organizativa es fácilmente entendible por la ciudadanía, acostumbrada a estructuras más jerárquicas de, como vosotros denomináis, la vieja política?

Marcos Gálvez: Bueno, de hecho, la estructura difiere bastante poco de los partidos tradicionales. Hay una cabeza visible, un secretario general por zona, que es el encargado de llevar las directrices políticas globales del partido. Obviamente se apoya en el Consejo Ciudadano, porque éste tiene que trabajar los procesos de ejecución de políticas  pero en suma, al fin y al cabo, la estructura en sí misma es muy parecida. Lo que difiere es el método de elección de los participantes de esa estructura jerárquica, por decirlo así. Nosotros a pesar de eso, pensamos que desde esta jerarquía de Secretario General y Consejo Ciudadano que operan en el territorio y siempre apoyándose en una asamblea ciudadana, hay que dar una preferencia al trabajo en base, el trabajo en los círculos. ¿Es fácilmente entendible o no? Yo diría que casi la gran mayoría de la sociedad en general, las empresas, las pymes, los pequeños colectivos, las asociaciones trabajan de una forma bastante autogestionaria. Es cierto que siempre alguien tiene una autoridad moral por encima de los otros y que se rigen en diversos puntos por una autoridad moral, pero al fin y al cabo el proceso de la sociedad va conduciendo a una mayor conciencia y participación de los individuos en todas sus capas. Por tanto, yo creo que en tanto diseñemos organizaciones o partidos lo más permeables, lo más horizontales posibles, muchas más posibilidades tendremos de no repetir los mismos errores de las jerarquías.

¿Vais a aplicar en vuestras listas criterios de corrección por sexo?

J.C.: Sí, eso además está dentro de los documentos aprobados en Madrid y se tiene que aplicar en todas las listas.

¿Y os parece justo ese criterio?

J.C.: Sí, nos parece justo porque como partimos ahora mismo de una situación de desigualdad, tienen que aplicarse ciertos mecanismos para que la gente que parta de esa desigualdad pueda estar un poco representada. También nosotros fomentamos que no tiene que ser simplemente el tema de la paridad, sino que también las mujeres den un paso adelante y estén en los puestos de toma de decisiones y en los puestos visibles. Y que el discurso de género sea transversal al discurso de toda la organización y ahí nos queda un trabajo largo por hacer.

Marcos, si sales elegido como Secretario General, ¿buscarás ser el candidato en las próximas elecciones municipales?

Bueno, eso tendremos que hablarlo con el grueso de los participantes en Podemos y en segundo lugar el proceso mismo que nos lleve hasta las municipales, porque obviamente es un proceso que tendremos sentarnos y cuadrar programáticamente con qué nos presentamos, en qué modelo nos presentamos, si partimos de la base de que tenemos que dar un paso un poco más allá y por tanto no contar con el apoyo de Podemos estatal porque la confluencia aquí de fuerzas en Granada sea distinta. Hay todavía muchísimas incógnitas. No me resulta especialmente goloso el presentarme o no. Prefiero que se decida colectivamente y no tengo ningún ansia de ser el cabeza visible de cara a obtener un cargo político dentro de la administración. Yo prefiero que ese proceso se vaya dando con normalidad y desde abajo a arriba, no prefigurando una pretensión.

¿Por qué Podemos no se presenta a las municipales bajo su nombre?

J.C.: Bueno, en principio es una decisión que se tomó en la Asamblea Ciudadana de Madrid y  que venía dentro de los documentos político-organizativos de la candidatura Claro Que Podemos, encabezada por Pablo Iglesias y fue lo que mayoría de los inscritos en Podemos decidieron.  A nivel personal, habrá quien esté de acuerdo o no pero fue lo que la mayoría votó y lo tenemos que acatar.

Dices que lo tenéis que acatar. ¿Estáis entonces en desacuerdo?

J.C.: A nivel personal pienso que sí sería recomendable que Podemos se presentara a las elecciones, también es cierto que ahora mismo nosotros llevamos durante mucho tiempo planteando a nivel municipal tener en la Asamblea de Granada un debate sobre las municipales porque lo veíamos importante y la verdad es que hasta ahora por varias circunstancias no ha sido posible tener un debate tranquilo sobre esa cuestión y ha venido un poco impuesto por las decisiones incluidas en los documentos.

Marcos, ¿ese es el debate grueso y sereno al que tu apelabas en la presentación de vuestra candidatura en rueda de prensa?Si se puede 3

M.G.: Claro, efectivamente, ese es el debate que hubiéramos querido tener desde el principio. Un debate sobre un tema tan crucial para una organización política sobre cómo te presentas a unas municipales, con qué programa, cómo articulas las políticas, si tienes contenidos suficientes como para armar una buena candidatura, ese debate es muy grueso y necesita de muchos días. Si finalmente termino accediendo a la Secretaría General, lo primero que voy a poner en las manos de la gente que ha participado en Podemos es la decisión de cómo organizar esto. Vamos a llegar a confluencias, a consensos, vamos a trabajar las cosas desde abajo, vamos a meter contenido en un programa futuro, vamos a coser un grueso de política desde abajo. Hay gente suficientemente formada a nivel de base como para dar un buen programa político para ir a las municipales. Luego ya lo que vaya viniendo.

¿Piensas que hay miedo de quemar la marca Podemos habida cuenta de que las elecciones municipales se van a celebrar antes que las generales?

M.G.: Sería pretencioso decir por mi parte que es por miedo. Yo creo que es una maniobra bastante bien medida desde arriba que sin embargo está dejando fuera ciertos márgenes del proceso que sí son partidarios de dar un paso adelante. Entonces, bueno, cada cual calibra los riesgos. Desde la base podíamos haber sido suficientemente audaces y también haber ejercido el control suficiente para garantizar que las personas que accedían a ese puesto o a esos cargos públicos no iban a manchar la marca, pero bueno, esa es mi opinión.

Bueno, dejemos un poco Madrid para llegar a Granada. La palabra estrella en vuestro discurso es casta ¿quién es la casta en Granada?

J.C.: Nosotros entendemos la casta no simplemente como la casta política o institucional, sino también como la casta económica. Partimos de una crisis estructural que viene tanto del tema político como del tema económico y por tanto en Granada tenemos grandes empresas como políticos. En el Ayuntamiento, aplicando las políticas que se están aplicando, se podría decir que hay casta.

¿Cómo garantizáis que nos os convertiréis en casta?

J.C.: Es un riesgo que nosotros siempre vamos a tener ahí, pero por lo que apostamos es por tener un control desde abajo, desde las bases. Eso no tiene por qué pasar. Apostamos por un programa y unas candidaturas que sirvan para mejorar las problemáticas  de la mayoría social pero tiene que haber un control desde abajo. Es un riesgo que está ahí,  que a todos nos preocupa, pero pueden existir mecanismos de revocabilidad de los cargos desde abajo, de control desde las bases, la limitación de sueldos, que se rindan cuentas siempre a los círculos y creo que se pueden estimar ciertas medidas como para poder evitar que nos convirtamos en casta.

¿Cuáles son para vosotros los problemas fundamentales a solucionar en Granada?

J.C.: En Granada tenemos los mismos problemas que tenemos en la mayor parte del Estado. El problema de la deuda es un lastre que llevamos que está haciendo que se recorten en políticas de servicios públicos. Nosotros pensamos que en Granada se debería hacer una auditoría de la deuda, que se debería poder aplicar unos servicios públicos sin externalizarlos ni privatizarlos, que sean de calidad. Pensamos que ese mismo análisis que hacemos a nivel estatal podíamos hacer a nivel local. Todas las propuestas a nivel programático debería salir desde las bases y desde los círculos, no plantear las propuestas ya directamente.

Dices que los problemas de Granada no son distintos de los que puedan tener otras ciudades y sin embargo aquí hay un debate en la calle muy acuciante, que es el de la movilidad. ¿Qué propondríais en este tema?

M.G.: Hay un documento que hilamos en las bases de Podemos. Sé de los problemas que ha generado el LAC y desde luego es una salvajada ver el cambio de rumbo que ha tomado la cuestión de la movilidad en Granada pero, más aún, que fuera tan improvisado y tan efectista. La realidad es que, a nivel personal, pienso que no podemos agenciarnos la capacidad de dar una solución a los problemas de la ciudadanía sin contar con ella, sin tener en cuenta que en la ciudad hay muchísimo trasiego con los pueblos limítrofes, con pueblos a cuarenta kilómetros. Hay gente que viene de Montefrio, diariamente, y se las tiene que ver con las problemáticas propias de lo que el señor Torres Hurtado pone encima de la mesa como su plan estrella de movilidad cuando es simplemente esa pequeña pugna que siempre sostiene entre Junta de Andalucía y Ayuntamiento para tenernos embelesados y no dar solución a los problemas de las clases populares.

Más cuestiones concretas. ¿Qué pasaría con TG7 si llegarais a la alcaldía de Granada?

J.C.: Ahora mismo estamos en un proceso interno y pensamos que no es coherente con nuestra candidatura, cuando estamos partiendo de la idea de un programa colaborativo, plantear medidas muy concretas.

Pero sí os puedo preguntar por vuestra opinión entonces.

M.G.: Lo debo de reconocer, me pillas un poco en fuera de juego. No sé cual es en la actualidad la problemática de TG7.

De forma muy resumida, que desde algunos sectores se habla de que TG7 es un ente público instrumentalizado por el Ayuntamiento de Granada.

M.G.: Bueno, eso no es ninguna sorpresa. La instrumentalización de los medios está a la orden del día. Es cierto que se necesitan medios públicos de información, pero que sean verdaderamente información, que no tengan un sesgo reiterado. En ese sentido, mi apoyo a los profesionales que son independientes.

El Ayuntamiento de Granada apoya de forma decidida tradiciones de índole religiosa como la Semana Santa o El Corpus. ¿Un Ayuntamiento gobernado por Podemos apoyaría también de esas misma forma esas tradiciones?

Realmente en Granada tenemos varios ejemplos del apoyo que se da y como se cambia la ciudad en Semana Santa y también tenemos la toma de Granada. Apostamos por el respeto religioso a cualquier tradición pero no que se fomenten desde las instituciones, eso está claro. La Semana Santa en Granada se está convirtiendo en algo que prácticamente cambia la ciudad entera durante una semana. Tiene que haber un respeto a todas las religiones y no ese apoyo a todo ese tipo de actividades religiosas y católicas que se llevan a cabo. Las instituciones no están para realizar ese tipo de actos.

Granada es sus barrios y en Podemos la cuestión de los círculos en los barrios es muy importante ¿qué acciones concretas realizaríais en los barrios?

J.C.: En la propuesta organizativa que planteamos, pensamos que los círculos han sido fundamentales en toda la construcción de Podemos. Y pensamos que los círculos tienen que seguir teniendo un papel fundamental en todo este proceso,  y por lo tanto en el Consejo Ciudadano planteamos en las reuniones tener siempre un contacto un tiempo dentro, para que todas las propuestas de la gente que está trabajando en los círculos de barrio tengan un espacio dentro del Consejo Ciudadano, y así poder tener un contacto directo con la problemática de los barrios. Esa es la base de Podemos.

¿Qué le falta a Granada, y qué le sobra?

J.C.: Le falta trabajo

M.G.: Yo más que puestos de trabajo diría que falta repartir el trabajo. Hoy nos hemos desayunado con una movida, la del Hotel San Antón, que clama al cielo y que creo que está en la mente de todos los que más o menos transitamos esta ciudad y no estamos en los despachos permanentemente. ¿Cómo puede ser que un hotel que tiene un 70% de ocupación media anual, que está en el centro de Granada, una de las ciudades que más ha aumentado su ocupación en los últimos tiempos, cierre? Evidentemente porque hay un ansia de lucro y de beneficio excesivos, que no cubren sus cuotas y que les da igual el trabajo de los de abajo. Obviamente debiera haber un apoyo de la administración a que ese tipo de procesos no se den. Cuando lo del hotel San Antón sucede todo el mundo pone el grito en el cielo, pero ha sufrido un proceso y  en ese proceso había que estar y pelear. A todas luces esos partidos van en consonancia con los intereses de unos pocos y empobrecer a la gran mayoría. Pongo también por ejemplo el convenio de hostelería, que no se quiere firmar. Los trabajadores están asfixiados en un sector que ha tenido beneficios por encima de los que tuvo el año pasado y sin embargo le están queriendo recortar sueldos, aumentar horarios…son salvajadas de este tipo las que nos llevan a que Granada sea una de las provincias con mayor índice de paro. Necesitamos trabajo de calidad, repartir el trabajo y tener una visión amplia y terminar con este tipo de desmanes sistemáticos en casos como el del San Antón. Ahí tendríamos que hacer políticas claras que reglamentaran eso o por lo menos tener planes B debajo de la manga para por lo menos restaurar los puestos de trabajo de esos trabajadores, sea cual sea el método.

Os voy a plantear un pequeño, en una palabra o una frase, una opinión condensada sobre los siguientes personajes:

Torres Hurtado: Cero

Paco Cuenca: Ni chicha, ni limoná

Paco Puentedura: Más ruido que nueces

Mayte Olalla: Dos o tres frases sueltas en la prensa

Sebastián Pérez: El patriarca

Diaz-Berbel: En este me voy a abstener, por respeto a quien ya no está en política

Mariano Rajoy: Pantalla de plasma

Pablo Iglesias: Vamos a decir esperanza

¿Por qué os unisteis a Podemos?

J.C.: Porque pienso que debería ser una herramienta para que realmente se haga una transformación social, que dé respuestas a la mayoría social. Va siendo hora de que nos organicemos, que demos un paso adelante y que la gente de abajo participemos en política.

M.G.: Yo me uní porque llevo muchísimo tiempo teniendo contacto en la bases de la auto organización y era claro que Podemos podía aglutinar a una mayoría social que estaba sufriendo una serie de desmanes. Yo lo pensaba, si te soy sincero, desde otra vía, más como un movimiento de las clases populares, y no tanto un partido, pero las necesidades del guión nos han llevado a ese punto. Sí es cierto que me gustaría que preservara esos valores de autogestión del pueblo, de la gente que está verdaderamente dañada por la crisis estructural que tenemos.

si-se-puede1¿Podemos es una moda mientras dure la crisis o tiene vida más allá de ella?

J.C.: Creo Podemos, mientras que siga sirviendo como esa herramienta para resolver las problemáticas de toda esa mayoría social tendrá futuro, si no, puede ser que no lo tenga, todavía está en construcción y está por ver.

 ¿Es podemos diferente a otros nuevos partidos surgidos recientemente como Ciudadanos?

M.G.: Y UPyD, bueno, UPyD no es tan nuevo y todo hay que decir que se cose desde la cúpula de una persona que sale despedida de un proceso interno del PSOE. Ciudadanos puede ser similar en el proceso de gestación pero obviamente tiene unos tintes mucho más estructurados en otro prisma ideológico y muy bien definido pero por las necesidades del guión están expandiendo la historia de que no son izquierda ni derecha, que están en el candelero y que funcionan muy bien. Pero Podemos, nada más que por la respuesta de la mayoría social que ha  tenido, se diferencia de estas tendencias, y a los hechos me remito. Un partido que en cuatro meses se junta con 1,2 millones de votos en unas elecciones europeas en las que históricamente más abstención ha habido, ha conseguido aglutinar la masa social que está afectada por esta crisis estructural.

¿Le viene bien a Podemos esta campaña de ataques por parte de los partidos clásicos y de los medios de comunicación de corte conservador? ¿Lo que no os mata os hace más fuertes?

J.C.: Éramos conscientes de que íbamos a tener campañas de este tipo desde el momento en que saliéramos en el panorama político, que desde las elecciones europeas cambió un poco y por ello hay un poco de nerviosismo. No es algo que nos tenga que pillar de sorpresa, sabíamos que nos iba a pasar, que estos partidos tradicionales contaban con las élites económicas, con todos los medios en ese sentido y creo que Podemos tiene que seguir auto organizándose desde abajo y seguir con su línea política independientemente de las respuestas que estén dando.

¿Qué Granada imagináis cuando os presentáis al Consejo Ciudadano, cuando queréis hacer política en esta ciudad?

J.C.: Cuando la candidatura la presentamos, claramente queríamos apostar por una candidatura que presentara programas de ruptura democrática, de ruptura con el sistema y con la lógica del sistema de máximo beneficio. Por lo tanto, cuando pienso en qué Granada quiero, quiero una Granada donde la gente de abajo se organice, donde la gente tenga voz y voto y empiece a implicarse en la política y empiece a elaborar propuestas.

M.G.: A mí me gusta jugar con las metáforas. Algunas veces he dicho que el sistema político en Granada, que aquí está epitomizado por el Señor Torres Hurtado, es como un púgil, el gran campeón de los pesos pesados. Si el sistema lo quieres derribar puedes jugar a lo que muchos intentan, que es bailarle para intentar cansarlo y si llegamos al último round con posibilidad de ganar a los puntos pues magnífico. Nosotros nos subimos al ring a mandarle un directo a la barbilla al campeón de los pesos pesados. No es que vayamos a tirarlo a la lona de la primera, pero probablemente vaya a saber que nosotros no jugamos a ganar a los puntos, nosotros subimos a la lona a vencer de verdad.

J.C.: Ganar no es simplemente llegar a las instituciones, ni ocupar los espacios. Llegar a las instituciones no puede ser un fin en sí mismo, sino una herramienta que nos permita poder aplicar esas políticas para la mayoría social.

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