Miércoles, 15 Agosto, 2018

            

Cada 26 de julio se celebra el Día del Abuelo, ¿quieres saber por qué es hoy?

Solo en Andalucía hay 305.200 hogares unipersonales habitados por mayores que superan los 65 años

Pareja de abuelos | Foto: Archivo GD
José David Villén


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Cada 26 de julio se celebra en España el Día del Abuelo, coincidiendo con la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesucristo. Una fecha que, a diferencia del día del padre o de la madre, más que comercial es una jornada para conmemorar y reconocer la labor incansable que realizan por nosotros.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2017 en Andalucía existían 305.200 hogares unipersonales habitados por una sola persona mayor de 65 años. De todos ellos destaca la mayoría de mujeres, que suponen el 75% de los casos.

Sea cual sea la fecha, lo que está claro es que los abuelos son una pieza vital en la vida de los niños. Con la llegada del verano y las vacaciones escolares muchos padres se ven obligados a dejar el cuidado de sus hijos en manos de sus progenitores. Es habitual en estas fechas verlos pasear, en parques o comprando de la mano de sus nietos. Es ahí, en el parque, donde se cuajan la mayor parte de los recuerdos que tenemos con ellos.

Con la crisis ha cambiado en muchos casos este rol. Han pasado de ser cuidadores de sus nietos a ser una fuente de sustento económico de su familia. Y es que muchos han tenido que sacrificar su pensión para ayudar a sus hijos, poniendo los ahorros de toda una vida trabajando a disposición de sus descendientes.

Para muchos su abuelo es la imagen de un padre perfecto, personas nobles, llenas de cariño, divertidos, te dan una infancia inolvidable y te hacen valorar la familia y la vida. Esa labor que realizan es también recíproca y beneficiosa para ellos mismos, pues también reciben amor y cariño por parte de sus nietos y hace que se sientan más útiles, queridos y valorados.

Lejos de ese papel útil y valioso para cualquier persona, se encuentra otra cara de la moneda: los ancianos que viven en residencias, solos y sin la atención de sus familiares.

Muchos los abandonan alegando que no tienen tiempo para cuidarlos o mucho trabajo. Pero la realidad es que en algunos casos ni siquiera responden a las llamadas de teléfono, dejando completamente solos a las personas que le dieron la vida. Con ellos crecieron y ellos son los que tras una larga vida le dan la espalda.

La soledad en la que viven muchos mayores implica que su estado emocional se derrumbe, perdiendo el sentido de la vida si no la comparten con alguien. Según refleja el estudio realizado por la Cátedra IsFamily Santander, los ancianos que viven solos son más pesimistas, tienen peor salud y tienen menos autonomía. Y es que una de las mayores necesidades de una persona mayor es la de sentirse reconocida y querida por su entorno.

En un caso u otro, las personas mayores son seres especiales, y cuando se marchan dejan un vacío muy difícil de cubrir. Por eso, mientras tengas la oportunidad, dales cariño, compañía y, sobre todo, disfruta de ellos.

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