Martes, 17 Octubre, 2017

            

“Las alergias se detectan no solo con pruebas cutáneas, sino con una correcta interpretación de la historia clínica”

Un 25% de la población vive durante estos meses con un grave problema: la alergia. La rinitis y el asma bronquial son los síntomas más comunes

Rita M. Marín I @marinruiz_rita


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Estornudos, picor en los ojos, congestión. ¿Resfriado? En absoluto. Es la época de las alergias, y un 25% de la población lo pasa realmente mal con esta patología, para la que los especialistas aseguran que lo importante es “estar bien diagnosticado”. Hoy hablamos con el doctor Fernando Florido, alergólogo del hospital Clínico San Cecilio de Granada, que explicará en profundidad cómo se trata a los pacientes alérgicos, y cuáles son las principales causas de alergia en Granada y provincia, sabiendo diferenciar entre un proceso alérgico y otro tipo de patologías que puedan tener una sintomatología similar.

“No todos los problemas respiratorios son producto de la alergia”, ha querido resaltar Florido, asegurando que incluso muchos de los procesos alérgicos “vienen condicionados por una predisposición genética, donde suele haber antecedentes familiares. Si los padres o los abuelos son alérgicos, la posibilidad de serlo es mucho mayor”.

En esta zona, las alergias más comunes son las respiratorias, que se manifiestan más comunmente con rinitis y asma bronquial. “La causa suelen ser los pólenes, y de ellos el olivo es el más frecuente, sin olvidar otros tipos como los pólenes de las gramíneas, ciprés, plátano de sombra y la parietaria, que son plantas que están en pueblos y localidades más próximas a la costa”, ha explicado el especialista.

Cuando los síntomas que se presentan, especialmente a nivel de vías respiratorias, son muy prolongados en el tiempo, y son más intensos que un resfriado común, es cuando es necesario acudir al especialista. “Para detectar la alergia, y el tipo de alergia, se realizan unas pruebas cutáneas, que a veces se puede ver cumplimentado mediante un análisis de sangre”, explica Florido el procedimiento, que asegura “son totalmente indoloras y nada cruentas“.

Las pruebas cutáneas consisten en poner en contacto la piel del paciente con una gota de aquello que queremos testar, normalmente pólemenes, ácaros, hongos o antígenos de animales. “Eso lo ponemos en la piel, se hace una pequeña punción y en 15 o 20 minutos podemos saber si el resultado de la prueba es o no positivo. Es una técnica muy barata y fácil de realizar, pero es complicada de interpretar, porque las posibilidades de tener un resultado negativo o positivo es muy amplia”, explica el doctor Florido, que asegura que lo importante no es solo realizar las pruebas, “sino interpretarlas”. Para ello, los especialistas consideran que la historia clínica del paciente es fundamental, porque todos sus antecedentes ayudan a determinar qué tipo de alergia se puede tener, y si realmente es un proceso alérgico.

El tratamiento para pacientes alérgicos pivota en tres pilares. “Evitación alergénica cuando se pueda. Evitar lo que nos produce alergia. Un tratamiento farmacológico y sintomático, tratando los síntomas que nos producen la enfermedad alérgica, y por último el tratamiento etiológico, que va dirigido hacia la causa, y es la inmunoterapia específica, como vacunas para la alergia. Se trata del único procedimiento que es capaz de modificar la enfermedad, el que va encaminado a la curación de estas alergias”, ha asegurado Fernando Florido.

Las alergias se curan. “Vacunamos a enfermos que tienen reacciones alérgicas graves a las picaduras de insectos y una vez que se han tratado durante 2 o 3 años, esas alergias desaparecen”, ha aclarado Florido, que también ha explicado, que según la Organización Mundial de la Salud, que para hablar de efectividad de la inmunoterapia “hay que observar una disminución de los síntomas durante al menos dos años o estaciones polímicas”. Esta eficacia, está hoy por hoy por encima del 80% de los pacientes que se tratan.

Las alergias más frecuentes son al polen. “Aunque en la consulta también me he encontrado alergias a alimentos que pueden pasar desapercibidas, porque en los alimentos comemos de todo y muchas veces no sabemos exactamente qué es lo que nos causa la alergia”, comenta Florido.Un alimento muy conflicto son los frutos secos.

A parte de las alergias al polen, también “lo que nos encontramos, en la costa, es la sensibilización a los ácaros del polvo, que plantea problemas prácticamente durante todo el año, y es causa de rinitis y asma bronquial, que lleva muchas veces a la imposibilidad de realizar ejercicio físico en los pacientes”, continúa explicando el doctor.

La mayor incidencia de patología alérgica suele darse a partir de los 4 o 5 años hasta los 8, y en adultos jóvenes de 15 a 20 años. “aunque en el caso del polen del ciprés es frecuente que los primeros casos aparezcan a partir de los 40 años”, comenta Florido.

En España el polen más frecuente es el de la gramínea. En la zona centro alcanza su máxima expresión clínica, que es donde se encuentran las principales concentraciones. En la zona norte el más frecuente es el del abedul. En el sur el olivo y la graminea. En el resto de Europa, “es más frecuente la sensibilización del polen al abedul”.

 

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  1. mi hija tiene una urticaria de mas de un mescon unos picores terribles y con nada de lo que le han puesto se le quita es insoportable