Lunes, 23 Octubre, 2017

            

Alberto Matarán, líder de Claro que Podemos “No somos la misma gente con otro traje”

Entrevista GD a Alberto Matarán, aspirante a la Secretaría General de Podemos Granada y al Consejo Ciudadano por la candidatura “Claro que Podemos” | En próximas fechas se publicarán las entrevistas al resto de candidatos

Alberto Matarán durante un momento de la entrevista


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El proceso de primarias locales de Podemos está en plena campaña. Los candidatos a Consejo Ciudadano y Secretaria General están en su ciudad, en su barrio, en las plazas de donde surgió el partido, expandiendo su discurso revolucionario y esperanzador. Alberto Matarán lidera la candidatura granadina “Claro que podemos”, presentada el pasado 2 de diciembre. Es ambientólogo de formación, profesor de urbanismo en la Universidad y llega a la entrevista en bici.

El otro día conocíamos tu propuesta, tu aspiración a liderar el Consejo Ciudadano de Podemos en la capital, explícanos un poco en qué consiste ese Consejo Ciudadano

El Consejo Ciudadano consiste en 24 personas, en una lista paritaria, más el Secretario General, y consiste básicamente en la estructura de coordinación y dinamización de Podemos Granada. Podemos Granada tiene, como todas las estructuras de Podemos, dos partes: una parte amplia y sustancial, que es lo que se llama la Asamblea Ciudadana, que son en torno a 2200 personas. Después estaría la parte de estructura de coordinación y dinamización que sería este Consejo Ciudadano, que tiene una serie de atribuciones más ejecutivas que hace que la organización ande. Después estaría una tercera parte que serían los círculos, que es la estructura más de trabajo en barrio, trabajo sectorial, la que tiene que dinamizar la participación, la que tiene que articular la relación de la ciudadanía con Podemos.

¿Podemos hablar de que el Consejo Ciudadano es la parte orgánica del partido, extrapolándolo al argot político clásico?

En cierta medida podría ser la parte orgánica, la que le facilita tener una estructura. De alguna manera el consejo ciudadano es el que tiene que facilitar el día a día de la organización, y yo digo facilitar y dinamizar porque al final es el que tiene que permitir que esas dos mil y pico personas se sientan representadas y puedan participar en los procesos de decisión que hay en Podemos Granada.

Nos decías 2200 personas. Esas personas, en qué calidad se encuentran en Podemos. ¿Son afiliados, son simpatizantes, ninguna de las dos cosas?

Nosotros los llamamos inscritos e inscritas, personas que han dado sus datos y han dicho que quieren participar en los procesos, sobre todo de votación de Podemos.

Hay algún tipo de afiliación, algún tipo de adhesión que conlleve más derechos que esa inscripción de la que me hablas?

No. Sólo existe ese tipo de inscripción, la única diferencia con cualquier persona es que tiene derecho a votar, cualquier persona que quiera votar, lo único que tiene que hacer es inscribirse, dar su nombre, su dni y su teléfono móvil.

Y no hay ningún tipo de filtro

Ninguno.

En este tipo de procesos que vais a iniciar ahora, ¿no teméis que pueda inscribirse de repente mil afiliados del Partido Popular y poner a alguien que no sea tan adecuado para vuestro partido?

En realidad no tenemos ningún problema en que la ciudadanía vote. Si hubiera miles de personas que quisieran intervenir en Podemos, lo podrían hacer. El censo para determinar el número de personas de los Consejos Ciudadanos se cerró el 15 de personas y éramos 2184 personas en Granada. Probablemente subamos 300 o 400 personas más. Yo creo que no hay partido político en Granada que sea capaz de contrarrestar la votación de esas 2500 personas,  para decir quién quiere que lidere Podemos en esta ciudad. No tenemos miedo porque hay masa crítica suficiente para que eso no pueda pasar. Y en segundo lugar hay un filtro para las personas que se presentan a participar como representantes de la organización. Yo me he podido presentar como Secretario General y hemos tenido que pasar lo que se llama el aval de un circulo, que ha tenido que decir que le parece correcto que nos presentemos porque cumplimos con los criterios básicos de lo que significa representar a Podemos. El único filtro está ahí.

Cuáles son esos criterios en los que se basan los círculos para avalar a esa persona.

Los círculos tienen unos criterios muy abiertos porque la intención es poder avalar al máximo posible de gente. Tienen que ver con la doble militancia, con un código ético que incluye no haber cometido delitos o estar imputado o implicado en casos de corrupción, delitos contra el medio ambiente, delitos de violencia contra la mujer, delitos contra los derechos humanos o derechos de los trabajadores. Tienen que ver también con asumir un modelo de representación en el que por supuesto no haya ningún interés personal. De alguna manera, el aval no dice que se esté de acuerdo con lo que tú opinas o no, solo dice que tu eres una persona que puedes presentarte a dirigir esta organización.

Entrevista Alberto Matarán | Alex HortaEl sistema de elección del consejo ciudadano aplica criterios de corrección de género, explícanos un poco en qué consiste esto.

Nosotros tenemos por obligación listas paritarias. Si un Consejo Ciudadano son veinticuatro personas, tiene que haber doce hombres y doce mujeres. ¿Cuál es el criterio de corrección? Nuestras votaciones son todos por listas abiertas y en ese proceso se puede dar que haya trece mujeres que tengan más votos y once hombres, o viceversa, entonces tiene que haber una corrección.

¿Y eso te parece justo? ¿Puede darse el caso de que hubiera quince mujeres muy bien preparadas y se quedaran fuera 3 por el criterio de corrección?

Sí, esa es la realidad.

Me parece un criterio un poco arcaico para un partido que tiene un sistema tan abierto.

El problema suele ser, y esa suele ser un discusión potente, la cuestión de la discriminación positiva y es que los hombres somos más visibles que las mujeres. Es más fácil que haya más hombres que se presenten y de hecho es así. Tiene que haber una discriminación positiva para precisamente romper con la política de los hombres, la vieja política. A mí me parece fundamental.

Si sales elegido como secretario general, ¿vas a intentar ser candidato a las elecciones municipales?

No. El candidato a las elecciones municipales además no se elige dentro de Podemos sino en una candidatura de unidad popular donde habrá mucha más gente, y donde habrá un método participativo que se decidirá dentro de ese ámbito. La perspectiva es que el Secretario General de Podemos no tiene que ser necesariamente el candidato a la alcaldía. Hay muchísima gente muy preparada para llegar a cargos institucionales, tenemos que dar un vuelco muy importante al gobierno de esta ciudad y necesitamos de toda ese gente en esos cargos de representación institucional.

Tiene que haber una discriminación positiva para precisamente romper con la política de los hombres

¿Por qué Podemos no va con sus siglas a las municipales?

Bueno, hay muchas razones. Una es la necesidad de que el proyecto sea lo más abierto posible. En el ámbito local es muy fácil llegar a alianzas, llegar a sectores sociales en los que a lo mejor con una marca determinada no sería tan fácil llegar a ellos, porque en su contexto local es muy fácil construir proyectos alternativos, porque la realidad está muy cercana. Es el momento ideal de hacer una candidatura que no necesariamente esté detrás de unas siglas. Y luego está el contexto local, que es un excelente laboratorio para generar procesos de participación, es el lugar ideal para hacer eso y qué mejor momento para hacerlo que desde la propia candidatura.

Si las elecciones generales fueran antes que las municipales, también se haría de esta forma. ¿no hay miedo de quemar la marca de Podemos antes de ese momento clave en el que podáis entrar en el congreso de los diputados?

Es importante plantearse que tenemos abierta esa ventana de oportunidad y la vamos a utilizar hasta las últimas consecuencias. Ahora, si se adelantaran las generales y después fueran las locales, probablemente eso no cambiaría la decisión previa que hemos tomado, porque es una decisión que no tiene que ver con no usar la marca a nivel local para no quemarla, como tú dices, o evitando la posibilidad de tener algún caso problemático que pudiera dar al traste con el resto, sino que también hay mucho otros criterios de apertura en el ámbito de lo local. Además, en cualquier caso, decisiones de ese calado tendrían que ser tomadas a nivel estatal por la Asamblea Ciudadana estatal, sería imposible desde el punto de vista temporal.

¿No sería más exitoso el resultado de las municipales si fuerais con la marca Podemos?

Depende de cada circunstancia, no he hecho el análisis demoscópico de la situación. Sí sabemos que las expectativas locales de Podemos son bastante potentes, según encuestas que hemos hecho nosotros y en otras que hemos ido revisando. Para no engañarnos, lo que la gente queremos es cambiar los gobiernos, y en el contexto local la marca probablemente sea importante, pero lo verdaderamente importante es el proceso, que la gente entienda que hay transparencia y hay participación, se sientan parte y así cambiemos las cosas.

En el día de la presentación de la candidatura te escuchamos utilizar el término casta, que tanto se usa en vuestro partido, ¿quién es la casta de Granada?

¿En términos personales? Esa pregunta es complicada. Yo sí diría que no todo el mundo de los partidos mayoritarios es casta. Nosotros estamos desarrollando un informe de cuál es la corrupción que hay en Granada, y ahí va a aparecer quién es la casta. ¿Señalar quién es la casta? Cada cual que se mire al espejo cuando se levante por la mañana o que vea quién gobierna nuestras instituciones. ¿Un concejal de un pueblo que es del PSOE o del PP es casta? La mayoría no tienen por qué serlo, es gente que trabaja por su pueblo. ¿El presidente de la diputación o el alcalde de Granada? Si hubiera que señalar a alguien por supuesto habría que empezar por esos dos grandes representantes de los gobiernos de esta provincia.

¿Ellos sí podemos afirmar que son casta?

(Risas) ¿Qué me cuentas? Claro. A partir de ahí, ¿Dónde ponemos el límite? El mapa de la corrupción lo dirá.

¿Señalar quién es la casta? Cada cual que se mire al espejo cuando se levante por la mañana o que vea quién gobierna nuestras instituciones

¿Ese mapa para cuando lo vamos a tener?

Estamos elaborándolo, es más grande de lo que creemos porque es curioso, parece que en Granada no hay corrupción porque aquí los coletazos de los casos de los cursos, de los ERES o de la Gurtel han sido más lejanos, pero hay otras corruptelas. Estamos haciéndolo, si quieres te avisamos en cuanto lo tengamos.

Estoy ya impaciente.

Sí, tenemos que ir lanzando el discurso poco a poco, porque si no…

¿Cómo podrías asegurar a la persona que quiere votar a Podemos o a esa candidatura de unidad popular que no os vais a convertir en esa casta al llegar al poder? ¿Cómo le vais a devolver esa ilusión?

En primer lugar no somos los mismos.

Pero ¿por qué no?

No somos la misma gente con otro traje, eso para empezar. Una de las cuestiones que nosotros planteamos cuando haya candidatura de unidad popular es que no va a haber en ellas personas que hayan tenido cargos institucionales en partidos del régimen del 78, los de la vieja política. En segundo lugar nuestro código ético implica una serie de cuestiones que evita que nos convirtamos en casta. La primera y más polémica es la cuestión de los sueldos. Nosotros planteamos un sueldo para los responsables municipales del triple del salario mínimo interprofesional, en torno a 1.800 euros. Y por supuesto la limitación de mandato, eso es esencial. Nosotros no nos podemos convertir en casta porque si tuviéramos representación institucional, después de la segunda legislatura o mandato tendríamos que dejarlo.

¿Ese es el límite?

Claro. Y por supuesto la cuestión de la transparencia y la revocabilidad. Puede haber un referéndum revocatorio, dentro de Podemos, que diga que si una persona no lo está haciendo bien, tiene que dejar  esa responsabilidad o ese cargo institucional. Eso es una garantía que no existe en otras formaciones.

Nosotros no nos podemos convertir en casta porque si tuviéramos representación institucional, después de la segunda legislatura o mandato tendríamos que dejarlo.

Háblame un poco de la disciplina de voto. ¿Vais a tenerla en la toma de decisiones en el pleno del ayuntamiento?

Nosotros nos disciplinaremos a lo que diga la Asamblea ciudadana de Podemos.

Un concejal, pongamos, del barrio de la Chana, ¿votaría contra una decisión de Podemos que afectara negativamente a ese barrio?

Es que el gobierno de Podemos tendrá que tomará las decisiones en función de lo que diga la ciudadanía. Evidentemente habrá momentos que sea difícil, habrá que ver como se articula. Lo que no hay que hacer es tomar decisiones en contra de los vecinos, ni de La Chana, ni del Zaidín.

Hay decisiones que pueden beneficiar a Granada en su conjunto pero pueden perjudicar a una zona.

Yo confío en que eso en Podemos no pase. Las decisiones de gobierno hay que tomarlas tratando que haya el máximo consenso posible. Si hay una minoría que se ve afectada, eso será inevitable. Nosotros no vamos a plantearnos la posibilidad de que haya una persona que tenga representación institucional y no haga lo que diga la Asamblea Ciudadana. Es como la LAC, que por otra parte ha mejorado las condiciones de parte del centro, pero los que vivimos en los barrios, nos ha afectado. Yo no he visto ningún concejal del PP que vote en contra.

Entrevista Alberto Matarán | Alex HortaTodos sabemos cuáles son los problemas fundamentales de los granadinos: empleo, desigualdad, movilidad. ¿Cuáles son las recetas de Podemos por ejemplo para la movilidad? ¿Qué harías con la LAC?

Nosotros no estamos presentando, en las elecciones a Consejo Ciudadano local,  un programa a las elecciones municipales. Lo que hemos articulado es una estrategia general de ejes de trabajo donde no hemos tomado las decisiones definitivas que se hacen sobre cada tema. Es así, sé que es difícil de entender. En el caso de la LAC, yo soy profesor de urbanismo, sé del tema del transporte y además lo he trabajado y podría decir lo hay que hacer. Pero no es la responsabilidad de esta persona decirlo y menos siendo secretario general de Podemos. Yo tengo la obligación de articular un proceso participativo con el asesoramiento técnico en las mejores condiciones para que la ciudadanía tome la decisión en el tema del transporte. El diseño urbano hay que hacerlo con la gente, el detalle, como mínimo. En la cuestión del LAC no ha habido transparencia en el proceso de contratación, no la habido en el sistema de planificación del proceso y no ha habido participación en los términos en que nosotros la consideramos como tal.

En tercer lugar, está la mejora al derecho a la ciudad. Nosotros hemos hecho dos informes con dos respuestas de la concejala respecto a esta perspectiva de la LAC, con una serie de propuestas concretas. En ese informe planteábamos algunos cambios de líneas que se han producido después. Es curioso que la respuesta en julio de la concejala es que no se puede hacer lo que solicita y dos meses después lo hacen.

Sé que no tenéis propuestas concretas pero háblame a nivel particular, ¿qué pasaría con TG7? ¿Desaparecería, se convertiría en otra cosa con menos presupuesto, otra orientación?

A mí me parece bien que haya una televisión pública, de lo que estamos en contra es de la privatización de los medios de comunicación, y tampoco queremos que la televisión pública se coma al resto de medios, es decir, que predomine sobre los demás medios, ni tampoco que sea una televisión de partido. Podría haber una televisión pública, que con criterios de eficiencia, calidad, transparencia y democracia, pudiera dar la información que se necesita en esta ciudad. La televisión es un servicio público, y como tal debería entenderse. No tenemos ninguna intención de llegar a ninguna institución como un elefante en una cacharrería.

Granada es una ciudad bastante tradicional en cuanto a la semana santa, el corpus… ¿El Ayuntamiento de Granada seguiría apoyando, institucional y económicamente este tipo de tradiciones?

El Ayuntamiento tiene que dar respuestas a las demandas ciudadanas. Hay una parte de la ciudadanía que tiene interés cultural en esos ámbitos. El problema es que eso no puede ser lo único que predomine en esta ciudad. Hay que buscar un equilibrio, salvando el carácter laico de cualquier institución, y el Ayuntamiento lo es. Nosotros no vamos a llegar y decir que se acabaron las procesiones. Ni lo vamos a hacer ni lo podemos hacer, otra cosa es discutir quien poner los palcos en la plaza del ayuntamiento o en la calle Angel Ganivet.

No tenemos ninguna intención de llegar a ninguna institución como un elefante en una cacharrería.

¿Quién debería ponerlo?

Ah, eso es otra cosa, yo lo dejo ahí, esa es la discusión que tiene que ver con la forma de hacer las cosas, que tiene más que ver con eficiencia, con la transparencia, esa es más nuestra política.

Háblanos de las acciones concretas para los barrios.

Los barrios es donde se están dando las tragedias de esta crisis, tienen muchas carencias en términos de servicios municipales, hemos tenido reuniones no solo con los barrios sino también con los responsables de servicios sociales municipales y están desbordados. Los círculos son un ámbito de participación donde viene gente diferente y vienen a contar sus dramas personales. Es lo que se palpa cuando se trabaja en un barrio, como cualquiera que se vaya a una cafetería de barrio a tomarse un café, es la realidad de lo que hay.

La gente está harta de la imposición de las medidas y también está harta de la falta de interlocución porque la participación en junta de distritos, centros cívicos, incluso algunos bloqueos en asociaciones de vecinos dificulta llevar estas realidades a quienes los gobiernan. Hay cementerios que tienen más actividad que esos centros cívicos.

Qué le falta a Granada y qué le sobra.

Le faltan puestos de trabajo, le faltan otros gobiernos que permitan que la gente pueda influir, le faltan espacios públicos de calidad, le falta un servicio de transporte integrado, que sea capaz de resolver las necesidades de la gente, le falta inversiones potentes en los barrios. Casas que se caen, personas que están atrapadas en sus casas porque no tienen ascensor y no pueden salir, en el siglo XXI en Granada está pasando. Falta ese tipo de intervenciones y dejar de marear la perdiz como el caso de Santa Adela.  Le sobra la vieja política, ese bipartidismo de la partitocracia, el “y tu más”. Estamos hartos de eso. Le sobra intereses expeculativos y de privatización de los recursos comunes, y eso se nota en una ciudad pequeña o mediana como la nuestra. Podría ser un lugar increíble para vivir, todavía en cierta medida lo es, pero hay otras ciudades de tamaño similiar, como Friburgo, hermanada con Granada, que son maravillas y Granada podría ser eso. Hay que pensar qué nos falta de lo que hay ahí y que nos sobra de lo que no hay ahí.

Hay cementerios que tienen más actividad que esos centros cívicos

Te voy a plantear un reto y es que me definas con una palabra a los siguientes protagonistas:

Torres Hurtado: vieja política

Paco Cuenca: Un intento de renovación

Paco Puentedura: no ha entendido lo que está pasando

Mayte Olalla: un intento de regeneración

Lola Ruiz: ¿Lola Ruiz? ¿tengo que hablar de mi madre?, ¿es obligatorio? (risas) La dignidad en la política (serio)

Sebastián Perez: la casta

Diaz Berbel: un pasado al que no queremos volver

Mariano Rajoy: el último presidente de la casta

Pablo Iglesias: la esperanza del cambio en este país.

¿Por qué te uniste a Podemos?

Pues precisamente por eso, porque vi la posibilidad de que hubiera un cambio y yo siempre estaba angustiado porque no soporto la desigualdad y la injusticia. Tengo familia en Argentina, conozco los procesos latinoamericanos y una de las cosas que no me explico es cómo vive la gente con esos grados de desigualdad, ves como por un lado está la opulencia y por otro lado la gente que pasa hambre. No podía soportar el hecho de que mi país se pudiera convertir en algo parecido, cómo se lo explico yo a mis hijos dentro de unos años.

¿Puede ser Podemos una alternativa mientras dure la crisis o solo va a estar en tanto haya 6 millones de parados?

Yo creo que hemos venido para quedarnos, no como personas, pero sí como otra forma de hacer política. La demostración va a venir en cuanto tengamos la posibilidad, que va a ser pronto, de hacer políticas de gobierno, intervenir en la realidad de la gente, demostrar las capacidades técnicas de la gente que estamos en la organización y lo efectivo de los procesos participativos y la influencia de la población. Eso es eficiencia.

¿Le viene bien a podemos esta campaña de ataques de medios más conservadores?

En términos de encuestas se está demostrando que sí, que la gente está harta de esta vieja política y de este tipo de ataques. La gente no se cree lo que le dice el poder económico y político. Si están atacando a Podemos es porque está poniendo en cuestión el maltrato que nos han tenido. Aspiramos a una normalización de las discrepancias sin que tenga que haber ese tipo de ataques.

Evidentemente hay miedo a perder el poder

Miedo a que tiremos de la manta, que es lo que todo el mundo estamos esperando, porque si se saben muchas cosas sin que haya nadie dentro de  las instituciones, imaginaos el día que hagamos la auditoria.  Miedo al cambio, porque el cambio supone la pérdida de sus privilegios, pero es que el mantenimiento de esos privilegios mantiene la tragedia diaria de la ciudadanía.

Es el cambio vuestro mensaje esperanzador

Su odio, nuestra sonrisa. Claro, el cambio y el relevo generacional. Ya es hora de que los que estamos aquí tomemos parte en las decisiones sobre nuestras vidas.

¿Que será Granada si Podemos llega a gobernar?

Granada es una ciudad que históricamente ha sido avanzada a su tiempo, referente internacional. Imagínate esta ciudad con un gobierno diferente, cuál sería su repercusión. Pienso en innovaciones institucionales, ¿somos referentes en innovación sanitaria y luego no somos referentes en innovación urbana? No hay una confluencia entre las energías reales del territorio y las energías institucionales, al revés, están como parando el proceso. Estamos buscando una ciudad con mucha calidad de vida, donde seamos felices quienes hemos querido y podido quedarnos a vivir aquí, porque debería incluir una serie condiciones de calidad de vida.

Su odio, nuestra sonrisa. Claro, el cambio y el relevo generacional.

Las ha incluido durante mucho tiempo, el que viene se queda

Claro, el que viene se queda, lo que pasa es que empezamos a tener problemas grandes ciudades metropolitanas en un tamaño de ciudad media. Estas ciudades medianas son las que tienen mejores condiciones de vida, los indicadores suelen dar esa realidad cuando se evalúan y en el contexto de las globalizaciones esto es mucho más importante de lo que nos creemos, porque quien atrae  las inversiones, las innovaciones, los puestos de trabajo que luego generan un tejido económico son las ciudades que tienen calidad de vida en su contexto y tejidos sociales que los favorecen: cultura, calidad ambiental… Es mi ciudad, quiero que sea mucho mejor.

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